¿Por qué los búlgaros afirman y niegan con la cabeza al contrario que el resto del mundo?

Siempre he querido viajar a Bulgaria por una única razón: comprobar por mí mismo si realmente los búlgaros niegan con la cabeza para afirmar y afirman con la cabeza para negar.

Antes que yo, sin embargo, tuvo la misma idea Charles Darwin, que envió una serie de cuestionarios a misioneros de todo el planeta a fin de que confirmasen qué gesto usaban los nativos para afirmar y negar: su objetivo era escribir su tratado para escribir La expresión de las emociones en el hombre y en los animales (1872).

La mayoría de gente afirmaba y negaba usando los mismos gestos, pero igual que ocurre con los países en los que se conduce por la izquierda en vez de por la derecha, hubo algunas excepciones: los abisinios “expresan un ‘no’ girando la cabeza hacia el hombro derecho y lanzando un chasquido de lengua, y el ‘sí’ lanzando la cabeza hacia atrás y alzando levemente las cejas”, y los dyaks de Borneo, que elevaban las cejas para afirmar y fruncían el ceño para negar.

Pero los búlgaros eran los únicos que emplean gestos diametralmente opuestos en su significado, desafiando incluso la universalidad del gesto de rechazo, que podemos observar en los bebés, que espontáneamente lo ejecutan por ejemplo rechazan comida.

Desmod Morris se atreve a ofrecer una hipótesis al respecto en su libro El animal humano: el “sí” búlgaro, moviendo la cabeza en el gesto que los españoles llamamos “negación”, es la traslación al lenguaje corporal de la expresión “te doy mi oído”, que surgió en los albores del lenguaje hablado en aquella zona y que más tarde se convirtió literalmente en un signo de afirmación.

En cualquier caso, sigo queriendo viajar a Bulgaria para comprobarlo. ¿Alguno de vosotros lo ha hecho?

Vía | Cooking Ideas

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