
Whirlpool explica de dónde sale realmente el hielo y cómo descongelar sin estropear el aparato
Una solución adicional para la escarcha es forrar el congelador con aluminio para retirar el hielo junto con la hoja, sin raspar las paredes
La escarcha es el inquilino que nadie invita al congelador: tapiza las paredes, suelda el hielo a las bandejas y acaba por impedir que los cajones cierren. Contra ella circula un remedio doméstico de lo más peculiar: repartir bolas de papel de aluminio por el interior del aparato. Sí, suena raro, pero tiene sus ventajas
¿Para qué sirve? El método tiene dos partes. Primero hay que formar varias bolas pequeñas de aluminio y colocarlas en las esquinas del congelador o cerca de la pared del fondo y, tras limpiarlo, forrar el suelo o las paredes de un compartimento con una hoja. Luego, cuando el hielo se acumule, la idea es retirar la hoja con el hielo pegado en lugar de rascar el interior del aparato. ¿Por qué se recomienda? Porque las superficies lisas de aluminio hacen que el hielo se adhiera peor y se despegue con más facilidad.
¿De dónde sale el hielo? De acuerdo a las explicaciones que ofrecen fabricantes como Whirlpool, para entender por qué vuelve, conviene mirar la humedad. Cada vez que abrimos la puerta entra aire exterior con calor y humedad, y esa humedad acaba convertida en escarcha que se acumula con el tiempo. Las causas habituales suelen ser desde abrir con frecuencia la puerta o la tapa, pasando por u una junta que ya no sella bien (lo que genera condensación), hasta guardar alimentos todavía calientes o mal cerrados; casos recogidos en su guía para congeladores arcón.
Cómo usarlo bien. Lo primero es limpiar el congelador, para después colocar la hoja. Whirlpool recomienda, en esa misma guía, descongelar cuando la escarcha alcance unos 6 milímetros (un cuarto de pulgada) y, como mínimo, una vez al año. Otros sites como TheCoolist sugiere bolas pequeñas y apartadas de ventiladores y cajones, y una hoja sólo en el suelo o en una balda, sin cubrir el resto, con las rejillas de aire, el desagüe y la junta de la puerta libres. En cuanto a las rejillas, Whirlpool pide no bloquearlas con paquetes de comida, porque obstruyen el flujo de aire. La guía de descongelado también pide revisar las juntas y dejar enfriar los alimentos antes de guardarlos, bien cerrados.
¿Funciona el truco? Sí, pero la práctica es otra cosa. No existen estudios que demuestren que la lámina reduzca la escarcha, y la explicación del aislamiento no está 100% corroborada tampoco. El aluminio es un muy buen conductor térmico, pero el beneficio en realidad es mecánico, como apunta TheCoolist: el hielo se despega junto con la hoja. Por eso el truco interesa sobre todo en congeladores de descongelación manual, de ahí que este truco sea redundante en los de Whirlpool, ya que asegura que sus modelos con descongelación automática y evitan la acumulación de escarcha.
Y, pase lo que pase, Whirlpool y la mayoría de fabricantes piden no usar picahielos, cuchillos ni otras herramientas de punta afilada, porque pueden dañar el congelador, así como tampoco aparatos eléctricos como secadores de pelo o calefactores para acelerar el proceso. Para rascar con suavidad, basta una sencilla espátula de plástico o de madera.
Foto | Jennifer & Tony (vía YouTube)
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