Diez cosas cotidianas que antes eran un lujo carísimo

Hay cosas que son caras porque son escasas o difíciles de obtener. Otras, sin embargo, acaban siendo caras (o parecen caras), por modas, tal y como os explicaba en ¿Por qué el platino es más valioso que el oro si hay más platino que oro? La industrialización, en general, abarata los productos. Sin embargo, algunas cosas que usamos cotidianamente antes tenían un estatus de super lujo.

A continuación, diez de estas cosas y sus respectivos precios:

1. Sal

En el siglo IV, la sal costaba su peso en oro. Ahora, sin embargo, su abaratamiento y abundancia provoca no pocos problemas de salud, como os explicaba en La sal está implicada en la muerte de 2,3 millones de personas al año.

2. Tulipanes

En Holanda, allá por 1637, un bulbo costaba 10 veces el salario medio anual. La tulipomanía fue un periodo de euforia especulativa que se produjo en los Países Bajos en el siglo XVII. Se produjo una burbuja económica parecida a las burbujas inmobiliarias actuales, produciendo una gran crisis. Constituye uno de los primeros fenómenos especulativos de masas de los que se tiene noticia.

3. Pimienta

En Roma, en el siglo V, una tonelada de granos de pimienta costaba lo mismo que gran parte del presupuesto de seguridad de toda la ciudad.

4. Plumas de avestruz

En Londres, allá el 1900, una pluma de avestruz costaba lo mismo que dos veces su peso en oro.

5. Calabazas

En el siglo XIX, en Haití, una calabaza costaba 20 cerdos. Ahora la sopa de calabaza es uno de los platos típicos de Haití.

6. Huevos de arao

En San Francisco, a mediados del siglo XIX, un huevo de arao costaba medio jornal durante la fiebre del oro. Y es que un negocio pujante durante la fiebre del oro fue la compañía Pacific Egg. Vendían huevos del arao común, un ave marina que vivía en las Islas Farallón, a 27 millas de la costa de San Francisco. Estos huevos grandes sabían igual que los de gallina, y se recogían de miles de nidos hallados en las islas rocosas.

7. Seda

En China, durante la dinastía Han (206 a.C. - 220 d.C.), un rollo de seda costaba lo mismo que un año de impuestos.

8. Tinte púrpura

En el siglo IV, los fenicios compraban medio kg de tela púrpura por un salario anual.

9. Viaje en avión

En 1939, un estadounidense que quisiera comprar un billete de ida y vuelta entre Nueva York y Francia debía pagar lo mismo que pagaría por un coche nuevo.

10. Conexión a Internet

En 1991, conectarse durante una hora a Internet equivalía a varias horas de un salario mínimo interprofesional.

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