Nuestro ancestro común se cayó de un árbol y se murió

El Australopithecus afarensis, especie a la que pertenece Lucy, descubierta por el equipo de Donald Johanson, Yves Coppens y Tim White en 1974 en el yacimiento de Hadar, y que existió hace entre 2,9 y 3,9 millones de años, se considera nuestro ancestro común.

Según un estudio de la Universidad de Texas en Austin, y publicado en Nature, probablemente murió como resultado de las lesiones sufridas al caer de un árbol. Desde su hallazgo, ha habido debate sobre si era capaz de subir a los árboles, como sus propios ancestros.

Fracturas óseas

En el estudio, tras analizar el 40 por ciento disponible del esqueleto de Lucy para crear un archivo digital de más de 35.000 imágenes en tomografía computerizada, se descubrió que el húmero derecho estaba fracturado en una forma no vista en otros fósiles, presentando una serie de roturas afiladas y limpia, con pequeños restos de hueso aún presentes. Tal y como explica el autor principal del estudio, el antropólogo John Kappelman:

Es irónico que el fósil en el centro de este debate sobre el papel del arboreismo en la evolución humana muriera posiblemente de las heridas sufridas al caer de un árbol. Se trata de una fractura compresiva resultado de cuando la mano golpeó el suelo tras una caída, impactando los elementos del hombro entre si para provocar una firma única en el húmero

Para producir tales fracturas, la caído tuvo que tener lugar desde una altura considerable. Kappelman sugiere que Lucy buscaba refugio en los árboles, dado su relativamente pequeño tamaño (medía poco más de un metro de estatura y pesaba unos 27 kg), y que la caída pudo ser desde un ejemplar de al menos 13 metros. Con todo, el Museo Nacional de Etiopía proporciona acceso a un conjunto de archivos en 3-D del hombro y la rodilla de Lucy para que el público los pueda descargar, imprimir y evaluar esta hipótesis por uno mismo.

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