Los descubridores de las primeras leyes de la naturaleza

Hasta la llegada del filósofo francés René Descartes, no existía nada conceptualmente parecido a una ley de la naturaleza universal, un conjunto de instrucciones que resultan siempre las mismas en todas las condiciones y sirven para predecir lo que va a pasar.

La idea moderna de las leyes de la naturaleza, pues, no solo fue un subproducto de la filosofía de Descartes, sino que constituyó una impresionante empresa que se inicio durante la Revolución Científica y que permitió, desentrañar el código tipo Matrix que subyacía a la naturaleza.

Las leyes de la Revolución

Los antiguos habían conocido, según las estimaciones, solo cuatro leyes físicas: la ley de la palanca, la ley óptica de la reflexión, la ley de la flotabilidad y la ley del paralelogramo de las velocidades. Es decir, más bien se habían descubierto cuatro principios que nosotros llamamos leyes.

Si bien ellos se referían a estas "leyes" como pruebas de que la naturaleza a veces era regular y predecible, nunca identificaron ningún principio científico concreto como ley.

La primera y segunda ley de Newton, en latín, en la edición original de su obra Principia Mathematica.

Pero, por ejemplo, los romanos hablaban mucho de la ley de la naturaleza (lex naturae), pero por lo general querían decir ley moral. Y, si bien Galileo, Harriot y Beeckman habían descubierto cada uno de ellos y de forma independiente la llamada "ley de la caída", ninguno de ellos había empleado el término "ley" en este contexto. La identificación de leyes en su sentido estricto nace con la Revolución Científica, entre las cuales se descifraron las siguientes:

  • Ley de la hidrostática de Stevin.
  • Leyes del movimiento planetario de Kepler.
  • Ley de la refracción de Snell.
  • Ley de los gases de Boyle.
  • Ley de la elasticidad de Hooke.
  • Ley del péndulo de Huygens.
  • Ley del flujo de Torricelli.
  • Ley de la dinámica de fluidos de Pascal.
  • Ley de la gravitación de de Newton.

Solo una minoría de estas leyes había adquirido ya etiquetas epónimas: el resto todavía tenían que recibir el nombre de sus descubridores. Tal y coomo escribió Isaac Newton para definir sus objetivos cuando, en 1703, se convirtió en presidente de la Royal Society:

La filosofía natural consiste en descubrir la estructura y las operaciones de la naturaleza, y reducirlas, hasta donde sea posible, a normas o leyes generales, estableciendo dichas normas mediante observaciones y experimentos, y a partir de ahí deducir las causas y los efectos de las cosas.

El físico-matemático Henri Poincaré (aporta una definición similar: "¿Qué es una ley? Es un vínculo constante entre un antecedente y un consecuente, entre el estado actual del mundo y su estado inmediatamente posterior".

Habida cuenta de ello, empezó a nacer la certidumbre de que, si todo está regido por leyes, todo puede ser prededicible (aunque no fuera computable) y por tanto vivíamos en un universo determinista donde el libre albedrío solo era una ilusión cognitiva. Podéis profundizar en este proceloso tema en el siguiente vídeo:

En la actualidad se sabe que existen leyes científicas tanto causales como probabilistas o estocásticas. De ahí que en el concepto de ley científica se deban considerar ambos tipos de ley (determinista y estocástica), pero que se funda en cuatro principios:

  1. Todo lo existente está regido por leyes naturales
  2. Estas leyes son invariantes en el tiempo y en el espacio
  3. La actividad del científico consiste en describirlas
  4. La existencia de estas leyes es independiente de que el ser humano las describa o no
  5. Es posible, en principio, conocer la totalidad de las leyes

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