La Policía del Fake en Internet llega por fin al mundo científico: hablamos con la gente que está detrás de Maldita Ciencia

Primero vino una atención especial a la política y a los bulos en Internet, después llegaron los datos, el deporte y, ahora, llega la ciencia: el equipo de Maldita.es, autores de Maldito Bulo, no descansan en su trabajo a la hora de borrar la desinformación de la red de redes. Maldita Ciencia, como decíamos, es su última aportación a la veracidad, un proyecto que pretende aclarar dudas y desterrar la confusión en el contexto científico. En Xataka hemos hablado con dos de sus creadoras y esto es lo que nos han contado.

Nace Maldita Ciencia, la pata científica de Maldito Bulo

Maldita Ciencia es una nueva rama de un proyecto con grandes y nobles pretensiones: Maldito Bulo, cuyo objetivo es esclarecer la realidad y veracidad de la información que se propaga por Internet. "Queremos llegar a la gente con una serie de proyectos que se dedican a controlar el discurso público, a vigilar la desinformación en la sociedad...", nos comenta por teléfono Clara Jiménez Cruz, periodista y cofundadora de Maldita.es. "Creo que ha habido problemas con el periodismo y la manera de tratar la información en los últimos años y, sobre todo, con el modelo de negocio".

Para la periodista, el modelo de negocio poco claro es el mayor problema al que se enfrenta la veracidad: "El 'click' es lo primero y a veces, por tener una información más atractiva se nos olvidan algunas cosas que son básicas en el periodismo". Ante esta situación, muchas veces la desinformación se propaga, y no solo por las redes, también dentro de los medios.

Esto es especialmente crítico en materia científica. "A raíz de Maldito Bulo llegamos a la conclusión de que había cosas que hacía falta explicar con más profundidad, al margen de desmentirlas o no, y que necesitábamos determinados conocimientos científicos que el equipo de Maldito Bulo en sí no tenía tan a mano", nos explica Clara. "Había que incorporar en el equipo a alguien de fuera que fuera especialista en explicar la ciencia a la gente, para poder entrar a desmentir ciertos tipos de desinformaciones que son muy peligrosas: las que tienen que ver con la salud, con el cambio climático...".

Aquí es donde entra Rocío Pérez, periodista científica, compañera en este medio y coordinadora de Maldita Ciencia: "Ya estuve colaborando hace un tiempo con Clara y Julio, y ellos ya tenían la idea de hacer una pata científica de Maldita.es, porque al final casan muy bien. El 'fact checking' y el pelear contra la desinformación apoyándose en datos científicos es la forma más sólida de conocer el mundo que tenemos ahora mismo", nos cuenta.

"Lo hemos diseñado a medias, más o menos, ellos aportando la idea original, y cómo la quieren orientar, y yo aterrizando los conceptos, proponiendo cosas... al final somos un equipo muy pequeño y todo el mundo aporta lo que puede, aunque eso nos hace crecer a todos y es muy divertido, la verdad". Según nos explica Rocío, el nacimiento de Maldita Ciencia ha sido relativamente rápido, en algo más de un mes: "Tampoco teníamos mucha prisa, queríamos hacerlo bien antes que hacerlo pronto, pero también es verdad que el nombramiento del nuevo Ministro de Ciencia nos ha dado mucha fuerza, y hemos querido sumar nuestro granito de arena a este reciente ambiente de optimismo científico".

¿Cómo funciona Maldita Ciencia?

¿En qué consiste Maldita Ciencia y cómo funciona? Como Maldito Bulo, la rama científica anti fake news desmentirá los bulos aparecidos en noticias y páginas relacionadas con la ciencia. Para ello, la extensión web avisará cuando nos topemos con este tipo de información. "La extensión que ya tenemos de Maldito Bulo incorporará las cosas que desmienta maldita ciencia", explica Clara, "y haremos desmentidas conjuntas, que irán firmadas por las dos marcas, siguiendo la misma metodología que acostumbramos".

Esta metodología consiste en varios pasos en los que los miembros del equipo investigan la desinformación, planteando al resto las dudas de verificación. Entre todos se profundiza en las fuentes, los hechos, las conclusiones... y se verifica antes de ser publicado. Además, asociado a este fact checking, el proyecto promueve una política de transparencia total, identificando todas las fuentes, que son citadas obligatoriamente. Según explican, "las fuentes anónimas son utilizadas para adquirir un contexto necesario [...] pero en ningún caso son válidas para montar el desmentido final".

Por otro lado, otro de los aspectos presentes en Maldito Bulo, y en Maldita Ciencia, es la política de rectificación y borrado de bulos. Según explica, rectificar no es suficiente, y la desinformación ha desaparecer ya que la desinformación, en la era de Internet, siempre llega más lejos que la información veraz.

Queremos evitar que el error cale, resolviendo dudas ante los avances científicos, evitando que se extienda la desinformación

Además de esto, Maldita Ciencia, nos comenta Clara, explicará mitos y dudas relacionados con los avances científicos, luchando contra la desinformación que la gente ha asumido pero son falsos. "Queremos incorporar en maldita ciencia una serie de vídeos que hará Rocío, explicando esta información de manera sencilla".

Rocío nos explica un poco más sobre este aspecto: "Vamos a hablar un poco de temas científicos que no son inmediatos, porque los bulos son algo así como muy rápido. Pero queremos hacer algo más de medio recorrido, tratando bulos de salud que, quizás, no sean el tema del día, pero producen un poso de desinformación que vamos asumiendo. Queremos evitar que el error cale, resolviendo dudas ante los avances científicos, evitando que se extienda la desinformación".

Twitter no lo es todo

"Más que luchar contra los bulos, que parece una cosa muy concreta", explica Rocío, "queremos combatir las dudas generadas por los avances que se puedan entender mal, cuestiones más generales, dudas complejas, ideas erróneas...". Pero, ¿dónde está el enemigo? Es decir, ¿dónde podríamos detectar este tipo de errores a combatir?

Para la periodista, las redes sociales son el caldo de cultivo perfecto en el que aparecen estas dudas y bulos. "Lo que hacemos es estar muy pendientes de las redes. Y no solo de Twitter", opina. "Porque Twitter es donde miramos todos los periodistas. Pero en realidad, y esta es mi opinión personal, los grandes bulos y las grandes desinformaciones se extienden en Facebook y WhatsApp", aclara.

Las cadenas, los mitos y las alarmas se propagan por las redes, pudiendo llegar a situaciones muy peligrosas. Por ejemplo, hace unas semanas, dos hombres inocentes fueron asesinados por una turba de gente, alentados por un rumor de WhatsApp. Y no era la primera vez que ocurría. Los servicios de mensajería sirven para que se propaguen las mentiras rápidamente.

"Al final, la masa de la gente está en redes como WhatsApp y Facebook. Y es ahí donde se forman ideas erróneas que se van repitiendo"

"Al final, la masa de la gente está en redes como WhatsApp y Facebook. Y es ahí donde se forman ideas erróneas que se van repitiendo y se van compartiendo. Lo que vamos a intentar es estar muy atentos a esto". Además, nos comenta, todo el equipo de Maldita.es está en contacto directo con los seguidores y lectores. "Esperamos que nos hagan llegar dudas, noticias, mensajes que les hagan rechinar y que iremos pescando".

Una herramienta para librar al futuro de la desinformación

"Yo lo que espero es llegar a un público que igual no consulta otras fuentes de información científica muy a menudo. Quizá esta sea una vía para hacerles llegar, al menos, determinados conceptos científicos sólidos. Creemos que unir ciencia con 'fact checking' y con el perfil político que tiene Maldito Bulo, quizás haga que lleguemos a un tipo de público que no se acercaría a este tipo de información", comenta Rocío.

Por su parte, Clara nos habla un poco del periodismo actual y futuro. "Este es el momento en el que el buen periodismo se va a afianzar y se va a reafirmar. El que lo haga bien ahora, y creo que hay muchos medios que lo hacen bien, pasará, digamos, a la siguiente fase. Es la oportunidad para recuperar la confianza de los lectores".

El modelo de Maldita.es, de hecho, es bastante conocido en otros países, donde medios como el Washington Post o la BBC ya lo explotan, aunque no de la misma manera. Otros organismos y entidades independientes, como PolitiFact, o FullFact.org se centran en política.

Pero también hay medios con mucha solera, como Snopes, que lleva años haciendo un importante trabajo desmintiendo bulos científicos a nivel internacional, o FactCheck.org, centrados en la política ambiental y de salud americana. El Fact Check se ha convertido en todo un movimiento "ecológico" dentro del periodismo que pretende vigorizar al periodismo, contrarrestando algunas de las críticas más duras vertidas sobre esta disciplina. En política parece funcionar bastante bien, como demuestran algunos estudios que apuntan a un impacto positivo en los políticos. ¿Funcionará igual con la ciencia?

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