[Vídeo] Mascotas exóticas, símbolo de opulencia en el Sudeste Asiático

Los zoológicos privados de los nuevos ricos del Sudeste Asiático, con sus mansiones repletas de animales exóticos, son un capricho en auge con el que resaltan su vida opulenta y, a su vez, un estímulo para el tráfico ilegal de estas especies. Uno de los principales centros del comercio ilícito de animales de especies amenazadas por la extinción a nivel mundial está ubicado bajo varias naves adjuntas al popular mercado de Chatuchak, en Bangkok, y es visitado durante los fines de semana por decenas de miles de tailandeses y extranjeros.

Durante un paseo por la zona norte de este abasto se pueden encontrar sin dificultad casi toda clase de aves y reptiles, los animales protegidos con los que más se comercia por su facilidad en el transporte; no obstante, también se pueden ver confinados en pequeñas jaulas mamíferos como el suricato (animal que procede del sur de África), además de macacos de las selvas asiáticas, algún osezno y pangolines.

Este incesante comercio ilegal resulta, según las autoridades, difícil de frenar, debido a la levedad de las penas que la ley tailandesa contempla para las personas que poseen o trafican con animales exóticos o en peligro de extinción. Según el último informe del Fondo Mundial para la Naturaleza, el tráfico ilegal de animales mueve en todo el mundo unos 19.000 millones de dólares (más de 14.000 millones de euros), cantidad que lo convierte en el cuarto comercio ilegal que más dinero genera después del narcotráfico, la falsificación y el tráfico de personas.

Vía | EFE

Portada de Xataka Ciencia