El candirú, un pez al que le atrae la orina

Este pasado sábado vi una película en la que hablaban de un pez con un comportamiento algo peculiar.

Unas personas iban a entrar en un lago, y una de ellas dijo a otra que no tratara de orinar, ya que había un pez (el candirú) que detectaba la orina, iba hacia ella, y entraba en… sí, entraba “ahí”, para anclarse con sus ganchos y alimentarse de su anfitrión.

Este pez, de entre 2 y 6 centímetros de longitud, es casi transparente y nada a gran velocidad, por lo que es muy difícil detectarlo en el agua, lo que lo hace aún más peligroso.

Su preferencia por la orina surge por la atracción de este pez a los compuestos nitrogenados. Aunque como comprenderéis, este no es su alimento habitual, ya que lo que suele hacer es nutrirse de la sangre de otros peces. Para ello, entra por las agallas de sus víctimas, se clava con sus ganchos, y les realiza una herida para beber su sangre.

Como podéis suponer, los habitantes del Amazonas (región donde se encuentra este animal) tienen sus métodos para evitar el ataque. Mientras que los indígenas siguen métodos sencillos como bañarse de espaldas a la corriente, o taparse los orificios con las manos, algunos exploradores de la zona optan por bañarse con preservativo.

¿Y cómo lo hacemos para sacarlo, si ha entrado en nuestro cuerpo? Habitualmente se tiene que recurrir a la cirugía, aunque en algunos casos se ha tenido que amputar el pene para evitar una hemorragia interna extendida.

El uso del jugo de cierta planta selvática por parte de algunas tribus, y que se supone disuelve el pez por completo, no está comprobado, aunque se sabe de su uso.

Por cosas como ésta, yo soy de bañarme en piscina.

Más información | Candirú (Vandellia cirrhosa) Más información | Caso real de extracción del candirú

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