<rss version="2.0"
     xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
     xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/">
        <channel>
        <title>Magazine - suerte</title>
        <link>https://www.xatakaciencia.com</link>
        <description>Publicación de noticias sobre gadgets y tecnología. Últimas tecnologías en electrónica de consumo y novedades tecnológicas en móviles, tablets, informática, etc</description>
        <pubDate>Sat, 13 Jun 2026 13:59:27 +0000</pubDate>
        <generator>https://www.xatakaciencia.com</generator>
        <atom:link href="https://www.xatakaciencia.com/tag/suerte/rss2.xml" rel="self" type="application/rss+xml" />
                                        <item>
                <title><![CDATA[Asúmelo, probablemente tú no le importas al universo]]></title>
                <link>https://www.xatakaciencia.com/psicologia/asumelo-probablemente-tu-no-le-importas-al-universo</link>
                <guid>https://www.xatakaciencia.com/psicologia/asumelo-probablemente-tu-no-le-importas-al-universo</guid>
                <pubDate>Sat, 30 Jun 2018 09:29:46 +0000</pubDate>
                                <description>
                    <![CDATA[
                              <p>
      <img src="https://i.blogs.es/9bc5a2/48065232_1683369442_o/1024_2000.jpg" alt="As&#x00FA;melo,&#x20;probablemente&#x20;t&#x00FA;&#x20;no&#x20;le&#x20;importas&#x20;al&#x20;universo">
    </p>
    <p>Alrededor de la mayoría de ideas que barajamos, cultos a los que rendimos pleitesía y pseudociencias en las que buscamos nuevas soluciones a nuestros problemas orbita la asunción de que somos importantes, que protagonizamos <strong>un relato más allá de nosotros mismos</strong>.</p>
<!-- BREAK 1 -->
<p>La triste realidad es que no es así: solo somos un puñado de elementos químicos en un rincón minúsculo de un vasto universo, para que el cual, por cierto, <strong>probablemente pasamos desapercibidos</strong>.</p>
<!-- BREAK 2 --><!--more--><h2>La mala suerte no es culpa de nadie</h2>

<p>Habida cuenta de que creemos ser importantes, cuando experimentamos una mala racha o un infortunio tendemos a pensar en un culpable del mismo. La revolución científica, sin embargo, fue instilando poco a poco la idea de que el universo no tiene propósitos, y menos que nos conciernan. </p>
<!-- BREAK 3 -->
<p>Las cosas, tanto las buenas como las malas, no suceden por una razón lógica. Galileo, Newton y Laplace reemplazaron la intuición por una suerte de mecanismo de relojería, en que los sucesos son causados por las condiciones del presente, no por los objetivos para el futuro. Tal y como abunda en ello <strong>Steven Pinker</strong> en su reciente libro <em>En defensa de la Ilustración</em>: </p>
<!-- BREAK 4 -->
<blockquote>
  <p>Si se puede señalar a una persona como responsable de la desgracia, se la puede castigar o demandar por daños y perjucios. Si no cabe señalar a nadie en particular, puede culparse a la minoría étnica o religiosa más próxima, que puede ser linchada o masacrada en un pogromo. Si no se puede acusar a ningún mortal, cabe recurrir a la caza de brujas, que pueden morir quemadas o ahogadas. En su defecto, cabe señalar a dioses sádicos, que no pueden ser castigados, pero sí aplacados con plegarias y sacrificios. Y luego están las fuerzas incorpóreas como el karma, el destino, los mensajes espirituales, la justicia cósmica y otros grandes de la intuición de que "todo sucede por una razón".</p>
</blockquote>

<p>Imagen | <a rel="noopener, noreferrer" href="https://www.flickr.com/photos/77846644@N00">Anosmia</a></p>
<script>
 (function() {
  window._JS_MODULES = window._JS_MODULES || {};
  var headElement = document.getElementsByTagName('head')[0];
  if (_JS_MODULES.instagram) {
   var instagramScript = document.createElement('script');
   instagramScript.src = 'https://platform.instagram.com/en_US/embeds.js';
   instagramScript.async = true;
   instagramScript.defer = true;
   headElement.appendChild(instagramScript);
  }
 })();
</script>

                    ]]>
                </description>
            </item>
                                <item>
                <title><![CDATA[Si triunfas en la vida seguramente no sea ni por tu talento ni tu inteligencia]]></title>
                <link>https://www.xatakaciencia.com/psicologia/si-triunfas-en-la-vida-seguramente-no-sea-ni-por-tu-talento-ni-tu-inteligencia</link>
                <guid>https://www.xatakaciencia.com/psicologia/si-triunfas-en-la-vida-seguramente-no-sea-ni-por-tu-talento-ni-tu-inteligencia</guid>
                <pubDate>Sun, 18 Mar 2018 07:00:49 +0000</pubDate>
                                <description>
                    <![CDATA[
                              <p>
      <img src="https://i.blogs.es/24876e/7499529036_a108b9e5e3_o/1024_2000.jpg" alt="Si&#x20;triunfas&#x20;en&#x20;la&#x20;vida&#x20;seguramente&#x20;no&#x20;sea&#x20;ni&#x20;por&#x20;tu&#x20;talento&#x20;ni&#x20;tu&#x20;inteligencia">
    </p>
    <p>Si bien tratamos de diseñar sociedades más meritocracias, lo cierto es que factores como el talento, el esfuerzo o la inteligencia tienen un impacto muy moderado en el resultado de una vida exitosa, por mucho que nuestra intuición nos diga lo contrario (sobre todo si somos nosotros los privilegidos que han tenido ese éxito).</p>
<!-- BREAK 1 -->
<p>Una <a rel="noopener, noreferrer" href="https://arxiv.org/abs/1802.07068">nueva investigación</a> nos lo vuelve a recordar, <strong>poniendo al factor suerte como el que más peso tiene</strong>. </p>
<!--more--><h2>La suerte</h2>

<p>En la parodia por antonomasia de <em>Star Wars</em> que es <em>Spaceballs</em> quien hace de Yoda (Yogurt) no opina que la energía más poderosa del universo sea la Fuerza, sino la Suerte. Y según esta nueva investigación, tenía mucha razón. Para llegar a cabo a esta conclusión, se simuló más de <strong>1.000 carreras universitarias durante 40 años usando un modelo informático desde los 20 a los 60 años</strong>.</p>
<!-- BREAK 2 -->
<p>En la simulación, realizada por <strong>A. Pluchino. A. E. Biondo y A. Rapisarda</strong>, de la Universidad de Cornell, los 20 personajes que se alzaron con la mejor posición poseían el 44% del 'éxito' total. Curiosamente, <strong>en más de 100 ejecuciones de simulación, el personaje que "ganó" fue considerado un "agente mediocre"</strong>.</p>
<!-- BREAK 3 -->
<p>Naturalmente, una simulación no dispone de todas las ricas variables del mundo real. Pero los resultados confirman lo que ya sospechamos sobre otros tantos experimentos sociales: que la suerte de haber nacido en determinado lugar, dispone de suficientes recursos económicos y ser conectado socialmente por tu familia, amigos e instituciones académicas son individuos en el poder son los factores que <a rel="noopener, noreferrer" href="https://www.yorokobu.es/por-favor-nunca-me-digas-que-soy-inteligente/">la meritocracia sea más una entelequia que una realidad</a>.<br />
Imagen | <a rel="noopener, noreferrer" href="https://www.flickr.com/photos/64921602@N00">thinboyfatter</a></p>
<!-- BREAK 4 --><script>
 (function() {
  window._JS_MODULES = window._JS_MODULES || {};
  var headElement = document.getElementsByTagName('head')[0];
  if (_JS_MODULES.instagram) {
   var instagramScript = document.createElement('script');
   instagramScript.src = 'https://platform.instagram.com/en_US/embeds.js';
   instagramScript.async = true;
   instagramScript.defer = true;
   headElement.appendChild(instagramScript);
  }
 })();
</script>

                    ]]>
                </description>
            </item>
                                <item>
                <title><![CDATA[Tres factores que influyen en tu suerte, según Richard Wiseman]]></title>
                <link>https://www.xatakaciencia.com/psicologia/tres-factores-que-influyen-en-tu-suerte-segun-richard-wiseman</link>
                <guid>https://www.xatakaciencia.com/psicologia/tres-factores-que-influyen-en-tu-suerte-segun-richard-wiseman</guid>
                <pubDate>Sat, 11 Feb 2012 00:01:15 +0000</pubDate>
                                <description>
                    <![CDATA[
                              <p>
      <img src="https://i.blogs.es/c7825b/good_luck/1024_2000.jpg" alt="Tres&#x20;factores&#x20;que&#x20;influyen&#x20;en&#x20;tu&#x20;suerte,&#x20;seg&#x00FA;n&#x20;Richard&#x20;Wiseman">
    </p>
    <p></p>
<p>Ni cruzar los dedos, ni tampoco evitar pasar por debajo de una escalera. Tampoco buscar un trébol de cuatro hojas. Ni siquiera esquivar un gato negro. <strong>Para llamar a la buena suerte hay formas mucho más científicamente refrendadas</strong>.</p>
<!-- BREAK 1 -->
<p>Acostumbramos a cometer dos errores fundamentales a la hora de valorar nuestra suerte. <strong>El primero </strong>es pensar que somos responsables de nuestra buena suerte, pero no solemos creer que somos responsables de nuestra mala suerte. <strong>El segundo</strong> es que la suerte sólo favorece a aquéllos que están en el lugar adecuado en el momento adecuado, cuando en realidad todo depende de tener la mentalidad adecuada: prestar atención a las oportunidades que se nos presentan y exprimirlas. </p>
<!-- BREAK 2 -->
<p><strong>Richard Wiseman</strong> es un académico inglés bastante particular. Está a punto de cumplir cincuenta años, es calvo y tiene perilla, lo cual le da cierto aire de actor de cine, y también es un enamorado de la magia: de adolescente formó parte del célebre <strong>Magic Circle de Londres</strong> y actuó en el legendario Magic Castle de Hollywood. Con todo, Wiseman trabaja en la Universidad de Hertfordshire, en el sur de Inglaterra, y ocupa la única cátedra que existe en el Reino Unido de Entendimiento Público de la Psicología. </p>
<!-- BREAK 3 -->
<p>Además de ser un eterno investigador de los entresijos de la conducta humana, también fue el buscador del chiste más divertido del mundo y de la frase para ligar más ingeniosa. Y se ha convertido <strong>en uno de los grandes estudiosos de la suerte</strong> (incluso ha fundado la llamada Escuela de la Suerte). A su juicio, sólo el 10 % de nuestra existencia es aleatoria; el 90 % restante se define por nuestra forma de pensar.<br /></p>
<!-- BREAK 4 --><!--more--><p></p>

<p>Wiseman dedicó una década a estudiar a las personas que se consideraban afortunadas, así como a las personas que se consideraban desafortunadas. Llegó a la conclusión de que <strong>hay básicamente tres factores</strong> para explicar por qué las cosas buenas siempre pasan a las mismas personas, que fueron desarrolladas en su obra <em>Nadie nace con suerte</em>.</p>
<!-- BREAK 5 -->
<p><strong>Primer Factor</strong>: los individuos con suerte acostumbran a hacer caso a sus corazonadas. Los desafortunados ignoran su propia intuición y luego se arrepienten de la decisión tomada. Con la suerte se pone en funcionamiento la inteligencia intuitiva que defiende<strong> Malcolm Gladwell</strong> en su libro titulado, precisamente, <em>Inteligencia intuitiva</em>. </p>
<!-- BREAK 6 -->
<p><strong>Segundo Factor</strong>: los individuos con suerte perseveran cuando sufren un fracaso, mostrándose siempre optimistas: acostumbran a pensar que sucederán cosas buenas.</p>
<!-- BREAK 7 -->
<p><strong>Tercer Factor</strong>: los individuos con suerte tienen la habilidad de convertir la mala suerte en buena suerte. Ante la obligación de llevar a cabo un cambio, los afortunados suelen afrontar el cambio como algo deseado o positivo. Los psicólogos llaman a esta capacidad «mentalidad de inversión»: <strong>poder imaginar al instante que las cosas podrían haber sido mucho peores</strong>, pero que afortunadamente no lo son.</p>
<!-- BREAK 8 -->
<p><strong>Ben Sherwood</strong>, en su libro <em>El club de los supervivientes</em>, abunda en esta sensación refiriéndose a lo que ocurrió entre los atletas que participaron en los Juegos Olímpicos de 1992 en Barcelona, que fueron estudiados por los psicólogos de la Universidad de Cornell: <strong>los ganadores de la medalla de bronce eran más felices que los atletas que ganaron la medalla de plata</strong>, «resultó que los medallistas de plata se sentían muy frustrados al pensar que “estuvieron a punto de ganar la medalla de oro” No contextualizaron su gloria en el triunfo sobre otro deportista olímpico, sino en su derrota en la final.»
 </p>
<!-- BREAK 9 --><script>
 (function() {
  window._JS_MODULES = window._JS_MODULES || {};
  var headElement = document.getElementsByTagName('head')[0];
  if (_JS_MODULES.instagram) {
   var instagramScript = document.createElement('script');
   instagramScript.src = 'https://platform.instagram.com/en_US/embeds.js';
   instagramScript.async = true;
   instagramScript.defer = true;
   headElement.appendChild(instagramScript);
  }
 })();
</script>

                    ]]>
                </description>
            </item>
                                <item>
                <title><![CDATA[[Libros que nos inspiran] ‘¿Existe la suerte?’ de Nassim Nicholas Taleb]]></title>
                <link>https://www.xatakaciencia.com/libros-que-nos-inspiran/libros-que-nos-inspiran-existe-la-suerte-de-nassim-nicholas-taleb</link>
                <guid>https://www.xatakaciencia.com/libros-que-nos-inspiran/libros-que-nos-inspiran-existe-la-suerte-de-nassim-nicholas-taleb</guid>
                <pubDate>Thu, 29 Sep 2011 16:05:06 +0000</pubDate>
                                <description>
                    <![CDATA[
                              <p>
      <img src="https://i.blogs.es/640872/images/1024_2000.jpeg" alt="&#x5B;Libros&#x20;que&#x20;nos&#x20;inspiran&#x5D;&#x20;&#x2018;&#x00BF;Existe&#x20;la&#x20;suerte&#x3F;&#x2019;&#x20;de&#x20;Nassim&#x20;Nicholas&#x20;Taleb">
    </p>
    <p></p>
<p>Hay algo en <strong>Nassim Nicholas Taleb</strong> que me fascina. No tiene que ver con su cantidad de conocimientos, ni tampoco por las acreditaciones oficiales que los avalan. Más bien es su habilidad para mezclar los saberes, superponiéndolos, <strong>originando sinergias que resultan casi invisibles</strong> para los eruditos que se hacen fuertes en un reducto diminuto de conocimiento (especialización, lo llaman, por otro lado muy necesaria también).</p>
<!-- BREAK 1 -->
<p>Profesor de Ciencias de la Incertidumbre de la Universidad de Massachussets en Amherst, Taleb es un diletante de diversas disciplinas, y por ello puede que incurra en más de un error, o que dé saltos lógicos un tanto heterodoxos y atrevidos. <strong>Pero ahí justamente radica su gracia</strong>. Si todos los divulgadores fueran correctísimos, avanzaríamos más seguros, pero también más lentos. Taleb es un salto cuántico, una consilience como la que propuso Edward O. Wilson hecha persona. Y además su propia vida, lejos de sus libros, es también así.</p>
<!-- BREAK 2 -->
<p>Con todo, he de admitir que <strong>¿Existe la suerte?</strong> es muy inferior a <a class="text-outboundlink" href="https://www.xatakaciencia.com/libros-que-nos-inspiran/libros-que-nos-inspiran-el-cisne-negro-de-nassim-nicholas-taleb" data-vars-post-title="[Libros que nos inspiran] ‘El Cisne Negro’ de Nassim Nicholas Taleb" data-vars-post-url="https://www.xatakaciencia.com/libros-que-nos-inspiran/libros-que-nos-inspiran-el-cisne-negro-de-nassim-nicholas-taleb">El cisne negro</a>. Por una parte porque no dice mucho más de lo que ya expresó en <strong>El cisne negro</strong>. Pero, sobre todo, porque el discurso de <strong>¿Existe la suerte?</strong> es en exceso deslavazado, caprichoso, casi como un flujo de pensamiento a lo Joyce. Taleb incluso llega a admitir en el prólogo que el editor quiso dar un poco de orden a tanto desorden, pero que él se negó: opinaba que así el libro desprendía más frescura.<br /></p>
<!-- BREAK 3 --><!--more--><p></p>

<p>
Quizás. Pero a mí no me convence. Lo que me convence es su visión general de las cosas, y, ante todo, que después de leer su libro, <strong>consigues alejarte un poco más los enredos en los que andan siempre la mayoría</strong>,  mirando con mayor perspectiva, evitando un poco más que el árbol no te deje contemplar el bosque. Lo cual es de agradecer ante tanto erudito cejijunto o <em>idiot savant</em>. </p>
<!-- BREAK 4 -->
<p>Otro aspecto digno de mención de Taleb es <strong>su rechazo al posmodernismo y al relativismo cognitivo</strong>, poniéndonos en antecedentes de cuándo sucedió la gran separación entre ciencias naturales y las humanidades. En Viena, en la década de 1930, con un grupo de físicos, el llamado <strong>Círculo de Viena</strong>, el origen del desarrollo de las ideas de Popper, Wittgenstein (en su fase tardía), Carnap y otros. Según su opinión, el pensamiento literario podía ocultar una gran cantidad de sinsentidos biensonantes pero nada relevantes para alcanzar la verdad. La retórica, pues, está prohibida en un texto de análisis científico (aunque todavía persisten en los análisis de ciertas ramas de las ciencias sociales o ciertos <em>filósofos-cuenta-cuentos-chinos</em>).</p>
<!-- BREAK 5 -->
<p>Y que una forma sencilla de distinguir a un intelectual literario de un intelectual científico es que el intelectual científico puede reconocer normalmente la forma de escribir de otro intelectual científico, pero un intelectual literario no será capaz de ver la diferencia <strong>entre los garabatos escritos por un científico y la palabrería de un no científico.</strong></p>
<!-- BREAK 6 -->
<p>Taleb también trata de escudriñar la suerte y en el azar de un modo que sin duda enojará a los tiburones de Wall Street, tratando de responder a cuestiones como <strong>¿Por qué algunas personas tienen éxito y otros fracasan?</strong> ¿Es posible utilizar nuestras capacidades y estrategias para favorecernos, o es siempre el azar es el que determina los resultados? Las respuestas son chocantes, pero extrañamente liberadoras. </p>
<!-- BREAK 7 --><script>
 (function() {
  window._JS_MODULES = window._JS_MODULES || {};
  var headElement = document.getElementsByTagName('head')[0];
  if (_JS_MODULES.instagram) {
   var instagramScript = document.createElement('script');
   instagramScript.src = 'https://platform.instagram.com/en_US/embeds.js';
   instagramScript.async = true;
   instagramScript.defer = true;
   headElement.appendChild(instagramScript);
  }
 })();
</script>

                    ]]>
                </description>
            </item>
                                <item>
                <title><![CDATA[Si juegas a la lotería, no gastes ni un segundo en escoger el número]]></title>
                <link>https://www.xatakaciencia.com/matematicas/si-juegas-a-la-loteria-no-gastes-ni-un-segundo-en-escoger-el-numero</link>
                <guid>https://www.xatakaciencia.com/matematicas/si-juegas-a-la-loteria-no-gastes-ni-un-segundo-en-escoger-el-numero</guid>
                <pubDate>Wed, 01 Jun 2011 14:42:05 +0000</pubDate>
                                <description>
                    <![CDATA[
                              <p>
      <img src="https://i.blogs.es/5a17ab/loteria/1024_2000.jpg" alt="Si&#x20;juegas&#x20;a&#x20;la&#x20;loter&#x00ED;a,&#x20;no&#x20;gastes&#x20;ni&#x20;un&#x20;segundo&#x20;en&#x20;escoger&#x20;el&#x20;n&#x00FA;mero">
    </p>
    <p></p>
<p>Si acudimos a un puesto de lotería no nos costará escuchar la misma cantinela: <strong>¿tienes uno que termine en 7?</strong> También los hay que siempre apuestan al mismo número. Está lo de la niña bonita, el 15. Otros que arman un número uniendo la fecha de nacimiento de sus seres queridos o cosas aún más intrincadas. Incluso me consta que algunas personas llevan a cabo rituales todavía más estrambóticos, como escribir los números en papelitos sueltos, esparcirlos por el suelo y dejar que su gato toque los números afortunados.</p>
<!-- BREAK 1 -->
<p>Para averiguar si estos rituales o manías tenían algún efecto en la suerte (aunque matemáticamente ya podemos constatar que no la tiene: es tan probable resultar ganador con un boleto cuyo número sea el 00000 que el 74820), se realizó un experimento a gran escala por parte de <strong>Peter Harris</strong>, <strong>Matthew Smith</strong> y <strong>Richard Wiseman</strong> en colaboración con un programa de televisión de la <span class="caps">BBC</span> llamado &#8220;Out of this World&#8221;. </p>
<!-- BREAK 2 -->
<p>En él, <strong>solicitaron a 1.000 apostadores que enviaran sus números antes de un sorteo</strong>, indicando si se consideraban afortunados o desafortunados, y que describieran el método usado para hacer su selección. Recibieron la respuesta de 700 apostadores, quienes, entre todos, habían adquirido 2.000 boletos de lotería. </p>
<!-- BREAK 3 -->
<p></p>
<!--more--><p></p>

<blockquote>Matthew y yo trasladamos todos los números elegidos a una plantilla de cálculo gigante un día antes del sorteo. Al hacerlo, súbitamente nos dimos cuenta de que habíamos reunido cierta información extraordinaria. Si la gente afortunada realmente escoge más números ganadores de la lotería que los desafortunados, los números seleccionados por los individuos afortunados (y no por los desafortunados) tendrían más posibilidades de ser ganadores. No lo pensamos antes, pero si la teoría era correcta, ciertos datos que recogimos para nuestros experimento nos podrían convertir en millonarios.</blockquote>

<p>El problema es que <strong>el ser afortunado o desafortunado tiene más que ver con la actitud y no con la verdadera fortuna</strong>, y mucho menos con las matemáticas. Es decir, si bien las personas afortunadas escogían con mayor regularidad determinados números, luego resultó que los afortunados no obtenían más ganancias que los que se autodenominaban desafortunados. Tampoco hubo diferencias entre las personas que basaron su decisión en la fecha de nacimiento, la edad de sus hijos o el comportamiento de sus gatos.</p>
<!-- BREAK 4 -->
<p>Así que la próxima vez que adquieras lotería, no te lo pienses demasiado: escoje lo primero que veas. </p>

<p>Vía | <em>Rarología</em> de Richard Wiseman</p>
<script>
 (function() {
  window._JS_MODULES = window._JS_MODULES || {};
  var headElement = document.getElementsByTagName('head')[0];
  if (_JS_MODULES.instagram) {
   var instagramScript = document.createElement('script');
   instagramScript.src = 'https://platform.instagram.com/en_US/embeds.js';
   instagramScript.async = true;
   instagramScript.defer = true;
   headElement.appendChild(instagramScript);
  }
 })();
</script>

                    ]]>
                </description>
            </item>
                                <item>
                <title><![CDATA[[Libros que nos inspiran] ‘El Cisne Negro’ de Nassim Nicholas Taleb]]></title>
                <link>https://www.xatakaciencia.com/libros-que-nos-inspiran/libros-que-nos-inspiran-el-cisne-negro-de-nassim-nicholas-taleb</link>
                <guid>https://www.xatakaciencia.com/libros-que-nos-inspiran/libros-que-nos-inspiran-el-cisne-negro-de-nassim-nicholas-taleb</guid>
                <pubDate>Tue, 17 May 2011 09:51:12 +0000</pubDate>
                                <description>
                    <![CDATA[
                              <p>
      <img src="https://i.blogs.es/f303bd/70069/1024_2000.jpg" alt="&#x5B;Libros&#x20;que&#x20;nos&#x20;inspiran&#x5D;&#x20;&#x2018;El&#x20;Cisne&#x20;Negro&#x2019;&#x20;de&#x20;Nassim&#x20;Nicholas&#x20;Taleb">
    </p>
    <p>Según <strong>Nassim Nicholas Taleb</strong>, una pequeña cantidad de Cisnes Negros es capaz de explicar casi todo lo concerniente a nuestro mundo, desde el éxito de las ideas y las religiones hasta la dinámica de los acontecimientos históricos y los elementos de nuestra propia vida personal. El éxito de Google y Youtube, y hasta el 11-S, son Cisnes Negros.</p>
<!-- BREAK 1 -->
<p>Indudablemente, <strong>estamos frente a un libro iconoclasta</strong>, en todos los sentidos (incluido en el hecho de que no aparece apenas citas de otros pensadores o eruditos, pues el autor siempre recela de ello y trata de presentar su ideario como una colección de pensamientos muy personales, basados más en la reflexión y la meditación y no tanto en pruebas de laboratorio.</p>
<!-- BREAK 2 -->
<p>Y por esa razón, <strong>El Cisne Negro</strong> ha sido un libro que ha inspirado muchos de los artículos de <strong>Xataka Ciencia</strong>, como por ejemplo: <a class="text-outboundlink" href="https://www.xatakaciencia.com/matematicas/preferimos-ganar-poco-aunque-lo-podamos-perder-todo" data-vars-post-title="Preferimos ganar poco aunque lo podamos perder todo" data-vars-post-url="https://www.xatakaciencia.com/matematicas/preferimos-ganar-poco-aunque-lo-podamos-perder-todo">Preferimos ganar poco aunque lo podamos perder todo</a> / <a class="text-outboundlink" href="https://www.xatakaciencia.com/otros/de-como-se-produce-el-exito-de-un-articulo-cientifico" data-vars-post-title="De cómo se produce el éxito de un artículo científico" data-vars-post-url="https://www.xatakaciencia.com/otros/de-como-se-produce-el-exito-de-un-articulo-cientifico">De cómo se produce el éxito de un artículo científico</a>, o la larga serie <a class="text-outboundlink" href="https://www.xatakaciencia.com/matematicas/el-miedo-infundado-al-terrorismo-los-accidentes-de-trafico-la-violencia-de-genero-y-otros-hechos-matematicamente-improbables-i" data-vars-post-title="El miedo infundado al terrorismo, los accidentes de tráfico, la violencia de género y otros hechos matemáticamente improbables (I)" data-vars-post-url="https://www.xatakaciencia.com/matematicas/el-miedo-infundado-al-terrorismo-los-accidentes-de-trafico-la-violencia-de-genero-y-otros-hechos-matematicamente-improbables-i">El miedo infundado al terrorismo, los accidentes de tráfico, la violencia de género y otros hechos matemáticamente improbables</a>.</p>
<!-- BREAK 3 --><!--more--><p>Profesor de Ciencias de la Incertidumbre de la Universidad de Massachussets en Amherst, Nassim Nicholas Taleb ha escrito un libro que quizá sea un Cisne Negro en sí mismo, donde trata de explicarnos mediante narraciones trufadas de anécdotas cómo los seres humanos creemos saber más de lo que realmente sabemos. También constituye un lúcido razonamiento acerca de la estupidez de reducir la complejidad del mundo (social, psicológico, financiero, histórico) a unas simples fórmulas que en realidad jamás predicen casi nada, <strong>pues casi todo lo que vemos está creado por la serendipia, esto es, el azar</strong>. </p>
<!-- BREAK 4 -->
<p>En <strong>El Cisne Negro</strong> descubriremos que nos encanta los tangible, la confirmación, lo explicable, lo estereotipado, lo teatral, lo romántico, lo pomposo, la verborrea, la Harvard Business School, el Premio Nobel y, sobre todo, la narración; que todo se nos explique en forma de fábula o cuento para que nuestro sistema crítico quede todavía más inerme de lo habitual.</p>
<!-- BREAK 5 -->
<p>Con todo, uno de los puntos negativos más evidentes de <strong>El Cisne Negro</strong> sea su extensión. No sólo tiene muchas páginas sino que, en realidad, <strong>sólo plantea dos o tres ideas básicas repetidas incesantemente, y no siempre desde ángulos distintos sino con sólo diferentes paradigmas</strong>. Ello puede entorpecer la lectura, que acaba siendo morosa de tan reiterativa, al menos a nivel ideológico.</p>
<!-- BREAK 6 -->
<p>Pero <strong>¿qué es exactamente un Cisne Negro?</strong> Para que un suceso sea determinado como “Cisne Negro” (antes del descubrimiento de Australia, las personas del Viejo Mundo estaban convencidas de que todos los cisnes eran blancos basándose en las pruebas empíricas de su realidad) debe reunir tres requisitos. Primero, debe ser una rareza. Segundo, debe producir un gran impacto. Tercero, pese a su condición de rareza, la naturaleza humana debe inventar explicaciones de su existencia a posteriori, para convertirlo en falsamente explicable y predecible. </p>
<!-- BREAK 7 -->
<p>Editorial Paidós
Colección Transiciones
496 páginas</p>

<p>Sitio Oficial | <a rel="noopener, noreferrer" href="http://www.paidos.com/lib.asp?COD=70069">Ficha en Editorial Paidós</a></p>
<script>
 (function() {
  window._JS_MODULES = window._JS_MODULES || {};
  var headElement = document.getElementsByTagName('head')[0];
  if (_JS_MODULES.instagram) {
   var instagramScript = document.createElement('script');
   instagramScript.src = 'https://platform.instagram.com/en_US/embeds.js';
   instagramScript.async = true;
   instagramScript.defer = true;
   headElement.appendChild(instagramScript);
  }
 })();
</script>

                    ]]>
                </description>
            </item>
                                <item>
                <title><![CDATA[La felicidad es elástica]]></title>
                <link>https://www.xatakaciencia.com/genetica/la-felicidad-es-elastica</link>
                <guid>https://www.xatakaciencia.com/genetica/la-felicidad-es-elastica</guid>
                <pubDate>Sat, 21 Aug 2010 20:34:38 +0000</pubDate>
                                <description>
                    <![CDATA[
                              <p>
      <img src="https://i.blogs.es/2bf56a/felicidad/1024_2000.jpg" alt="La&#x20;felicidad&#x20;es&#x20;el&#x00E1;stica">
    </p>
    <p></p>
<p>De la misma manera que una persona perpetuamente infeliz no es biológicamente factible, tampoco lo es una persona perpetuamente feliz (no buscaría maneras de mejorar su existencia y, por tanto, de progresar en un mundo cambiante y amenazador). Así pues, <strong>la búsqueda de la felicidad</strong> se asemeja un poco a la zanahoria que cuelga siempre a unos centímetros del belfo del asno. </p>
<!-- BREAK 1 -->
<p>La felicidad duradera es una quimera.</p>

<p>Muchos estudios, además, sugieren que nacemos con algo así como <strong>una cuota de felicidad determinada por el ADN</strong>. Podemos sufrir subidones de felicidad (encontrar pareja, ganar la lotería, etc.) o bajones de felicidad (quedarse sin trabajo, etc.), pero no tardaremos en regresar al nivel de felicidad después de este tipo de acontecimientos. </p>
<!-- BREAK 2 -->
<p>Así que nada proporciona La Felicidad. Ni siquiera los tan cacareados como el dinero, el amor o la salud.</p>

<p></p>
<!--more--><p></p>

<blockquote>En realidad, el segumineto de personas que han ganado la lotería y de pacientes con daños en la médula espinal revela que, al cabo de un año o dos, esas personas no son más felices ni más tristes que los demás. Nuestra sorpresa al saber esto proviene en parte de nuestra incapacidad para darnos cuenta de que hay cosas que no cambian. La persona que gana la lotería seguirá teniendo parientes con quienes no se lleva bien y quienes sufren una parálisis se seguirán enamorando.</blockquote>

<p>Como el psicólogo <strong>Daniel Gilbert</strong> ha demostrado, cuando pensamos en las cosas que podrían suceder, tendemos a centrarnos sólo en lo más evidente. Además, no tenemos en cuenta nuestra capacidad para adptarnos a las circunstancias. </p>
<!-- BREAK 3 -->
<p>¿Entonces estamos atrapados en nuestra propia espiral genómica de felicidad? Hasta cierto punto. Podemos esforzarnos por cambiar nuestra concepción de la felicidad, por ejemplo. </p>
<!-- BREAK 4 -->
<blockquote>Los estudios de gemelos idénticos y no idénticos demuestras que los gemelos idénticos tienen mayor tendencia a exhibir el mismo nivel de felicidad que los gemelos fraternos o los hermanos. Los genetistas de la conducta han empleado estos estudios para calcular cuántos genes importan y han llegado a la conclusión de que la felicidad duradera depende de un cincuenta por ciento de la idea fija que de la felicidad tenga la persona (y si la ha hecho realidad), en un diez por ciento de sus circunstancias (por ejemplo, dónde vive, cuánto dinero tiene, cuál es su estado de salud) y en un cuarenta por ciento de lo que elige pensar y hacer. Por supuesto, nuestras experiencias en la vida pueden cambiar nuestro estado de ánimo durante un tiempo, pero en la mayoría de los casos estos cambios son transitorios.</blockquote>

<p>Vía | <em>Conectados</em> de Nicholas A. Christakis</p>
<script>
 (function() {
  window._JS_MODULES = window._JS_MODULES || {};
  var headElement = document.getElementsByTagName('head')[0];
  if (_JS_MODULES.instagram) {
   var instagramScript = document.createElement('script');
   instagramScript.src = 'https://platform.instagram.com/en_US/embeds.js';
   instagramScript.async = true;
   instagramScript.defer = true;
   headElement.appendChild(instagramScript);
  }
 })();
</script>

                    ]]>
                </description>
            </item>
            </channel>
</rss>
