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        <title>Magazine - natalie-angier</title>
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        <description>Publicación de noticias sobre gadgets y tecnología. Últimas tecnologías en electrónica de consumo y novedades tecnológicas en móviles, tablets, informática, etc</description>
        <pubDate>Fri, 12 Jun 2026 22:16:09 +0000</pubDate>
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                <title><![CDATA[[Libros que nos inspiran] ‘Eso no está en mi libro de ciencias’ de Kate Kelly]]></title>
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                <pubDate>Sat, 31 Mar 2012 12:34:51 +0000</pubDate>
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                    <![CDATA[
                              <p>
      <img src="https://i.blogs.es/18aca4/eso-no-esta-en-mi-ldsfsdfsdibro-de-ciencias/1024_2000.jpg" alt="&#x5B;Libros&#x20;que&#x20;nos&#x20;inspiran&#x5D;&#x20;&#x2018;Eso&#x20;no&#x20;est&#x00E1;&#x20;en&#x20;mi&#x20;libro&#x20;de&#x20;ciencias&#x2019;&#x20;de&#x20;Kate&#x20;Kelly">
    </p>
    <p>La ciencia es aburrida para una gran parte de la gente. Y una razón para ello quizá sea que los libros de ciencia del colegio son particularmente tediosos, monocromos, casi parecen estar empapados en formol. De hecho, cuando tengo insomnio, me abro un manual de ciencia en la mesita de noche y en pocos segundos ya estoy roncando.</p>
<!-- BREAK 1 -->
<p>Para paliar esto, <strong>Bill Bryson</strong> intentó hacer su propio libro de ciencias en <em>Breve historia de casi todo</em>. Algo similar fue lo que hizo <strong>Natalie Angier</strong> en <em>El canon</em>. Y ahora le toca el turno a <strong>Kate Kelly</strong> con una obra que lleva el acertado título de <strong>Eso no está en mi libro de ciencias</strong>. </p>
<!-- BREAK 2 -->
<p>El libro transita un poco anárquicamente por diversos temas, haciendo mucho hincapié en unos y dejándose en el tintero otros (supongo que es algo natural cuando se pretende explicarlo TODO), profundizando en ellos pero, también, <strong>respondiendo puntualmente a preguntas que todos nos podemos llegar a hacer algún día</strong>. </p>
<!-- BREAK 3 -->
<p>Por ejemplo, ¿por qué es tan importante la tabla periódica de los elementos? ¿Qué curiosa historia hay detrás de la invención de la televisión? ¿Quién fue el creador de Internet?</p>
<!-- BREAK 4 -->
<p>El libro se divide en una <strong>primera parte</strong>, centrada en los secretos de nuestro planeta, desde su edad hasta la tectónica de placas, pasando por los dinosaurios, los mosquitos y otros animales. </p>
<!-- BREAK 5 -->
<p>En la <strong>segunda parte</strong>, Kelly saca a relucir los descubrimientos científicos que han cambiado nuestra vida: el ADN, las bacterias, la teoría la evolución, etc. </p>
<!-- BREAK 6 -->
<p>La <strong>tercera parte</strong> abre la perspectiva y se centra en los descubrimientos que han cambiado nuestra visión del universo, como la revolución copernicana o los Principia de Newton. </p>
<!-- BREAK 7 -->
<p>La<strong> cuarta parte</strong> habla de medio ambiente, del calentamiento global y otros asuntos relacionados. </p>

<p>La <strong>quinta y última parte</strong>, finalmente, está dedicado en exclusiva a la disciplina que, a juicio de la autora, protagonizará nuestro futuro: la nanotecnología. </p>
<!-- BREAK 8 --><script>
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                <title><![CDATA[La experiencia de mirar las estrellas]]></title>
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                <pubDate>Mon, 28 Nov 2011 15:06:38 +0000</pubDate>
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                    <![CDATA[
                              <p>
      <img src="https://i.blogs.es/9fb9aa/what-is-a-constellationwideplayer/1024_2000.jpg" alt="La&#x20;experiencia&#x20;de&#x20;mirar&#x20;las&#x20;estrellas">
    </p>
    <p></p>
<p>Yo también fui uno de esos niños que se compró un telescopio para mirar los planetas y las estrellas. Que soñaba con el espacio exterior y con los ovnis. Que incluso fantaseaba con la idea de que algún día vendrían de un lejano mundo para proponerme alistarme en un flota espacial, tal y como ocurría en la película <a rel="noopener, noreferrer" href="http://www.imdb.com/title/tt0087597/">El último Stafighter</a>. </p>
<!-- BREAK 1 -->
<p>Con el transcurrir de los años, no obstante, acepté que eso nunca iba a pasar, que no existían flotas estelares extraterrestres. Y que acaso era más probable ir al espacio si yo era una mosca o cualquier otro animal y no un niño, pues luego descubrí que <strong>los primeros animales en viajar fuera de la Tierra (el espacio exterior comienza a una altitud de 100 kilómetros) fueron las moscas</strong>. Concretamente una mosca de la fruta, que fue introducida en un cohete americano V2 y convertida en diminuto astronauta en julio de 1946. </p>
<!-- BREAK 2 -->
<p></p>
<!--more--><p></p>

<p>Los humanos y las moscas somos más parecidos de lo que pensamos, y compartimos tantos genes que tres cuartas partes de las enfermedades humanas tienen su equivalente en el código genético de las moscas de la fruta. Pero las similitudes no me servían. Tampoco con el resto de animales que se convirtieron en astronautas más tarde, como los chimpancés, las ranas, las ratas, los gatos, las avispas, los escarabajos, las arañas, los peces momia, los gusanos nematodos o los tritones. <strong>Hasta una tortuga llamada Horsefield</strong>, enviada por los rusos en 1968, fue el primer ser vivo que orbitó alrededor de la Luna. Sin duda fue una tortuga más veloz que la de la fábula de la tortuga y la liebre.   </p>
<!-- BREAK 3 -->
<p>También asumí que los ovnis en realidad sólo eran fenómenos perfectamente naturales que yo no conocía pero que estaban ya descritos en multitud de libros. Aún así, <strong>empecé a disfrutar de otra forma del cielo nocturno</strong>, de una forma quizá cualitativamente mejor, más apasionante, más profunda. Creo que <strong>Natalie Angier</strong> lo describe mucho más elocuentemente que yo en <em>El canon</em>:</p>
<!-- BREAK 4 -->
<blockquote>De los siete pecados capitales, tal vez sea el orgullo el que disponga del menú más variado de antídotos. ¿Necesitamos una rápida infusión de humildad? Basta con que subamos a un promontorio panorámico de nuestra cordillera favorita y echemos un vistazo sobre el vasto acordeón de cachemira del paisaje terrestre, los pliegues que se hinchan y deshinchan silenciosamente hacia el lejano horizonte, sin dignarse siquiera a despreciarnos. O bien, intentémoslo con el cuenco estrellado del cielo del desierto y tengamos en cuenta que, por numerosísimo que nos parezca el proscenio que tenemos sobre nuestras cabezas, estamos contemplando a simple vista sólo unas 2.500 estrellas, de los 300.000 millones que pueblan nuestra Vía Láctea, y que tal vez existen otros 100.000 millones de galaxias en el Universo, más allá de nuestra vista. </blockquote>

<p>Como dice <strong>Carl Sagan</strong> en <em>Cosmos</em>, un puñado de arena contiene unos 10.000 granos, que ya es un número superior al de estrellas que podéis ver a simple vista en una noche despejada, pero en número total de estrellas no sólo supera a los granos de ese puñado de arena, <strong>sino al todos los granos de arena de todas las playas de nuestro mundo</strong>. </p>
<!-- BREAK 5 -->
<p>Eso en cuanto a estrellas, en cuanto a galaxias, a simple vista, sólo podréis atisbar cuatro, aunque simultáneamente sólo podréis contemplar dos (dos desde cada hemisferio). En el <strong>hemisferio norte</strong> podréis ver (si la contaminación os lo permite) la Vía Láctea y Andrómeda (M31) y en el <strong>hemisferio sur</strong> son visibles la Gran Nube de Magallanes y la Pequeña Nube de Magallanes. </p>
<!-- BREAK 6 -->
<p>Aunque es difícil de demostrar, algunos con mejor vista y una tasa de contaminación atmosférica menor, aseguran haber localizado también la M33 en el Triángulo, la M81 en la Osa Mayor y la M83 en Hidra. </p>
<!-- BREAK 7 -->
<p>Lo mismo sucede con <strong>el número de estrellas que podemos contar a simple vista</strong>. Según la persona y la zona, varían enormemente. En la página web <strong><a href="www.starregistry.ca">StarRegistry</a></strong> existe <strong>la posibilidad de bautizar a una estrella con vuestro nombre o el que vosotros elijáis por sólo 112 dólares canadienses</strong> (o 190 si añadimos un certificado enmarcado para dar envidia a nuestras visitas). Sin embargo, las estrellas visibles que ofrecen (2.873) no están disponibles, pues ya están todas bautizadas con nombres históricos o científicos.</p>
<!-- BREAK 8 -->
<p>Las estrellas no sólo titilan, inspiran sonetos o son la excusa perfecta para tumbarse a mirar el cielo durante la noche, también constituyen nuestra esencia, como bien describe el divulgador científico <strong>Eduardo Punset</strong> en su libro<em> Por qué somos como somos</em>:</p>
<!-- BREAK 9 -->
<blockquote>El oxígeno que respiramos, el calcio de nuestros huesos, el hierro de nuestra sangre y el carbono de nuestras células se forjaron hace miles de millones de años en el interior de las estrellas. Por eso para entender nuestro origen debemos entender primero el de las estrellas.</blockquote>
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                                <item>
                <title><![CDATA[[Libros que nos inspiran] ‘Mujer, Una geografía íntima’ de Natalie Angier]]></title>
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                <pubDate>Thu, 26 May 2011 10:04:46 +0000</pubDate>
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                    <![CDATA[
                              <p>
      <img src="https://i.blogs.es/b1ef32/woman/1024_2000.jpg" alt="&#x5B;Libros&#x20;que&#x20;nos&#x20;inspiran&#x5D;&#x20;&#x2018;Mujer,&#x20;Una&#x20;geograf&#x00ED;a&#x20;&#x00ED;ntima&#x2019;&#x20;de&#x20;Natalie&#x20;Angier">
    </p>
    <p></p>
<p>Este libro es especial por tres razones. La primera razón es que, gracias a este libro, me estrené en la divulgación científica en Xataka Ciencia, allá por enero de 2009. Lo hice escribiendo los siguientes artículos inspirados en él: <br />
<a class="text-outboundlink" href="https://www.xatakaciencia.com/genetica/la-belleza-esteril-el-sindrome-de-insensibilidad-al-androgeno" data-vars-post-title="La belleza estéril: el síndrome de insensibilidad al andrógeno" data-vars-post-url="https://www.xatakaciencia.com/genetica/la-belleza-esteril-el-sindrome-de-insensibilidad-al-androgeno">La belleza estéril: el síndrome de insensibilidad al andrógeno</a><br />
<a class="text-outboundlink" href="https://www.xatakaciencia.com/biologia/en-sus-marcas-listos-ya-la-competicion-de-espermatozoides" data-vars-post-title="En sus marcas, listos, ¡ya!: la competición de espermatozoides" data-vars-post-url="https://www.xatakaciencia.com/biologia/en-sus-marcas-listos-ya-la-competicion-de-espermatozoides">En sus marcas, listos, ¡ya!: la competición de espermatozoides</a><br />
<a class="text-outboundlink" href="https://www.xatakaciencia.com/biologia/los-olores-de-la-vagina" data-vars-post-title="Los olores de la vagina" data-vars-post-url="https://www.xatakaciencia.com/biologia/los-olores-de-la-vagina">Los olores de la vagina</a><br />
<a class="text-outboundlink" href="https://www.xatakaciencia.com/biologia/las-mujeres-son-tan-violentas-como-los-hombres-i" data-vars-post-title="¿Las mujeres son tan violentas como los hombres? (I)" data-vars-post-url="https://www.xatakaciencia.com/biologia/las-mujeres-son-tan-violentas-como-los-hombres-i">¿Las mujeres son tan violentas como los hombres?</a></p>
<!-- BREAK 1 -->
<p>La segunda razón es que os estoy hablando de un libro de mi autora favorita: la ganadora del premio Pulitzer <strong>Natalie Angier</strong>. Supongo que la recordaréis: os la mencioné cuando reseñé su libro <a class="text-outboundlink" href="https://www.xatakaciencia.com/libros-que-nos-inspiran/libros-que-nos-inspiran-el-canon-de-natalie-angier" data-vars-post-title="[Libros que nos inspiran] ‘El canon’, de Natalie Angier" data-vars-post-url="https://www.xatakaciencia.com/libros-que-nos-inspiran/libros-que-nos-inspiran-el-canon-de-natalie-angier">El Canon</a>.</p>
<!-- BREAK 2 -->
<p>La tercera y última razón es que este libro, <strong>Mujer, una geografía íntima</strong>, descodifica ese gran misterio que es la mujer, como diría el <a rel="noopener, noreferrer" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Emmett_Brown">Dr. Emmett Brown</a>. </p>
<!-- BREAK 3 -->
<p>Si en <strong>El canon</strong>, Angier se revelaba como una divertida y lenguaraz escritora sobre toda clase de asuntos relacionados con la ciencia, aquí la encontramos algo más contenida y solemne, aunque sin perder ni un ápice de su frescura, rigurosidad, cercanía y, por qué no, ese tono propio de <a rel="noopener, noreferrer" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Lorelai_Gilmore">Lorelai Gilmore</a> que tanto la caracteriza.</p>
<!-- BREAK 4 -->
<p><strong>Mujer, Una geografía íntima</strong> constituye una minuciosa investigación en la que afloran todo tipo de datos fascinantes acerca de las mujeres, desde el ámbito de cuerpo hasta el de su comportamiento, desde el punto de vista de la literatura, la historia, la medicina, el arte o la ciencia. <strong>¿Cuál es la finalidad del orgasmo?</strong> ¿Por qué las mujeres se emperejilan más para otras mujeres que para los hombres? ¿La leche materna es más fascinante de lo que parece? ¿Y los senos, por qué son como son? </p>
<!-- BREAK 5 -->
<p></p>
<!--more--><p></p>

<p>Una radiografía del cuerpo, la mente y el alma de la mujer, tan erudita y exhaustiva que, tras su lectura, uno no podrá seguir contemplando a una fémina tal y como lo hacía antes. Por ejemplo, <strong>¿sabíais que el ser humano es femenino por naturaleza y que el sexo masculino nació derivativamente del femenino?</strong> El hombre, en genérico, debería llamarse mujer, pues el hombre no es más que una mutación de la mujer. </p>
<!-- BREAK 6 -->
<p><strong>La primera parte del libro es un recorrido por el cuerpo femenino</strong>, de lo más pequeño, como el óvulo, a lo más grande, como los senos o el enigmático clítoris. Esta primera parte se hace un poco más pesada en algunos tramos, sobre todo en los que hay demasiados detalles técnicos, que pueden desalentar a los no iniciados en biología. Pero Angier recurre a su mejor sentido del humor para hacer llevadera la mayoría de la carga. Sin embargo, la segunda parte gana en interés, la orientada a desvelar los matices del comportamiento de las mujeres: los altibajos emocionales de la menstruación, los motores del amor, los desencadenantes de los celos y demás.</p>
<!-- BREAK 7 -->
<p>Como la propia Angier admite en su prólogo, <strong>este libro interesará a hombres y mujeres</strong>, pero su tono, sus llamadas a la complicidad, su ironía, toda su carga de profundidad está dirigida específicamente a las mujeres, a las que no dudará en llamar en más de una ocasión como “hermanas”. Pero no creáis que Natalie Angier usa este libro como alegato feminista, tal y como han aprovechado otras investigadoras como <strong>Louann Brizendine</strong> con su <a rel="noopener, noreferrer" href="http://www.rba.es/libros/el-cerebro-femenino_louann-brizendine_libro-ONFI164-es.html">El cerebro femenino</a>. Angier se vanagloria de su sexo, pero en ningún momento lanzará indirectas al sexo contrario. Angier en candorosa y humilde; Brizendine es una arpía. </p>
<!-- BREAK 8 -->
<p>Como muestra de la enjundia que se infiltra en cada página de este libro, s<strong>ólo basta con repasar los títulos de algunos capítulos</strong>: <em>Decodificando el óvulo; Ventosas y Cuernos, el útero prodigio; Histeria de masas; Agua bendita, la leche materna; Nada como la mala fama, madres, abuelas y otras grandes damas; Aullidos de lobo y sonrisas de hiena, la testosterona y la mujer; De hógamos y otros sinsentidos, la psicología evolucionista en el diván</em>.</p>
<!-- BREAK 9 -->
<p>La última vez que intenté buscar este libro en una librería, <strong>me dijeron que estaba descatalogado</strong>. Así que, si ese sigue siendo su estado, espero que esta reseña sirve para enmendarlo.</p>
<!-- BREAK 10 -->
<p>Y ahora, disfrutemos un poco de la prosa de Angier:</p>

<blockquote>Hay otras razones obvias por las que el cerebro de una niña puede decidir que centrar la atención en la apariencia es la vía más rápida hacia el poder. Hay demasiadas revistas de belleza, muchas más de las que había cuando yo era una niña prepubescente, hacia 1970. (Entonces ya había demasiadas). En los supermercados hay cajas de salida sin golosinas para padres que no quieren que sus hijos se pongan a berrear por una chocolatina mientras esperan en la cola para pagar. ¿Dónde están las cajas sin revistas para mujeres? ¿Dónde están las cajas para escapar del fascismo de la Cara? Cualquier chica sensata y observadora acaba llegando a la conclusión de que su aspecto es muy importante, de que puede controlar su rostro, igual que controla su cuerpo, mediante el maquillaje, un adecuado régimen de cuidados faciales, un análisis de sus rasgos, y manteniéndose siempre en guardia y pensando sobre ello. No es extraño que una chica pierda su confianza. Si es lista, sabe que es una tontería obsesionarse con la apariencia y acabar desilusionada y deprimida. ¿Para eso aprendió a leer, a hablar un español pasable y a hacer cuentas? Pero aunque sea lista, ha observado la ubicua Cara y conoce su asombroso poder; y quiere ese poder. Una chica quiere conocer los posibles poderes, y todo indica que un cuerpo controlado y una cara bonita prácticamente garantizan una feminidad poderosa.</blockquote>
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                <title><![CDATA[[Libros que nos inspiran] ‘El canon’, de Natalie Angier]]></title>
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                <pubDate>Sat, 14 May 2011 11:34:35 +0000</pubDate>
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    </p>
    <p>Si tuviera que confesar el amor platónico hacia una escritora, ésta sería, sin ninguna duda, Natalie Angier. Y no sólo porque su intelecto me parece extraordinariamente bien formado (es decir, hibrida conocimientos de humanidades con conocimientos científicos con toda naturalidad), sino porque <strong>Natalie Angier</strong> es tremendamente divertida. Y escribe tan bien que convierte el pasaje más árido de un tema científico en poesía. No en vano, Natalie Angier escribe sobre temas de biología para el <em>New York Times</em>, por lo cual recibió un premio Pulitzer.</p>
<!-- BREAK 1 -->
<p>El libro donde Angier pone toda la carne en el asador (y a través del cual te enamorarás indefectiblemente de ella, y de la ciencia) es <strong>El canon</strong>. </p>

<p>El canon constituye la columna vertebral de todo lo que uno debería saber, como mínimo, para no parecer un egocéntrico analfabeto incapacitado moral y mentalmente para abrir su estúpida boca a propósito de cualquier asunto, por pequeñísimo que éste sea. <strong>Lo desesperante es que el 99 % de la gente ignora el 99 % de lo que se dice en este libro</strong>, y seguimos adelante dando palos de ciego, como perfectos indocumentados.</p>
<!-- BREAK 2 -->
<p>El canon está dividido <strong>en unas pocas áreas de conocimiento imprescindibles para prepararnos mentalmente para empezar a aprender cosas de verdad</strong> (este libro no te enseña demasiado, sólo te hace olvidar casi todo lo que has aprendido y crees cierto y te indica cuál es el largo sendero que debes tomar a partir de ahora si quieres empezar a sentirte sabio de verdad). </p>
<!-- BREAK 3 --><!--more--><p>En primer lugar, Angier explica <strong>cómo se mira el mundo desde un punto de vista científico</strong>. Tener mentalidad científica no consiste en aprenderse de memoria un puñado de datos, como la tabla periódica o el funcionamiento interno de una célula, nada de eso: es un estado mental, una manera de mirar, un escepticismo crítico perpetuo. <strong>Luego pasa a desgranar cómo funciona el mundo de las probabilidades</strong>: por qué la gente compra lotería sin tener ni idea de lo idiota que es hacerlo, por qué las casualidades no son tales, etc. En definitiva, que contamos mal las cosas, siempre atolondrados en creencias irracionales. <strong>A continuación toca calibrar las magnitudes y las medidas</strong>. </p>
<!-- BREAK 4 -->
<p><strong>Luego viene la física</strong>, la disciplina que está detrás de todas las cosas que existen en nuestro mundo. La física debería ser, de hecho, la primera y principal materia de estudio en los colegios; más tarde vendría todo lo demás. <strong>Se dedica otro capítulo a la no menos importante química</strong>, que es la responsable directa de todo lo que sentimos, vemos, soñamos, ambicionamos. Más tarde, <strong>la biología evolutiva</strong>, uno de los conceptos más revolucionarios para comprender qué somos, por qué hacemos lo que hacemos y hacia dónde vamos, si es que vamos a algún sitio. Luego <strong>la biología molecular; la geología; y finalmente la astronomía</strong>. Y lástima que ya se termine el libro, porque uno, al llegar a la última línea, por pura atracción físico-química con la autora, desea más y más. Pero, en fin, todos los libros se acaban.</p>
<!-- BREAK 5 -->
<p>Pero, como dije, <strong>Natalie Angier es muy divertida</strong>, algo así como un <strong>Bill Bryson</strong> o un <strong>Terry Pratchett</strong> en mujer. Así que, con <strong>El canon</strong> he llorado, he reído y me he enamorado para siempre de Natalie Angier. Sin duda, El canon es uno de los más brillantes y divertidos libros de divulgación científica que he leído. Pero divertido de verdad, con el cafeínico <em>speech</em> y las continuas alusiones a la cultura pop de <a rel="noopener, noreferrer" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gilmore_Girls">Las chicas Gilmore</a>.</p>
<!-- BREAK 6 -->
<p>Editorial Paidós
Colección Contextos
400 páginas</p>

<p>Sitio Oficial | <a rel="noopener, noreferrer" href="http://www.planetadelibros.com/editorial-ediciones-paidos-3.html">Ficha en Paidós</a></p>
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                                <item>
                <title><![CDATA[¿Las mujeres son tan violentas como los hombres? (y II)]]></title>
                <link>https://www.xatakaciencia.com/biologia/las-mujeres-son-tan-violentas-como-los-hombres-y-ii</link>
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                <pubDate>Sun, 25 Jan 2009 15:51:46 +0000</pubDate>
                                <description>
                    <![CDATA[
                              <p>
      <img src="https://i.blogs.es/3b3517/machismoblog/1024_2000.jpg" alt="&#x00BF;Las&#x20;mujeres&#x20;son&#x20;tan&#x20;violentas&#x20;como&#x20;los&#x20;hombres&#x3F;&#x20;&#x28;y&#x20;II&#x29;">
    </p>
    <p></p>
<p></p>

<p><a href="https://www.xatakaciencia.com/2009/01/25-las-mujeres-son-tan-violentas-como-los-hombres-i">En el post anterior</a> hablábamos de la cuota de agresividad de la mujer, que era equiparable a la del hombre. La mujer, sin embargo, expresa su agresividad de una forma indirecta.</p>
<!-- BREAK 1 -->
<p><strong>La agresión indirecta consiste en calumniar, en chismorrear, en difundir rumores malignos, en establecer estrategias y alianzas contra terceros que dejarían a Terminator patidifuso.</strong> En definitiva, la violencia masculina deja señales claras y evidentes en forma de hematomas; la femenina provoca hematomas psicológicos más profundos que son difíciles de detectar y de medir, y por tanto castigar. Existen muchas formas de agresión más dolorosas y eficaces que un puñetazo, y lo más probable es que te ahorres una temporada entre rejas si las empleas. </p>
<!-- BREAK 2 -->
<p>Insisto en aclarar que tanto los hombres como las mujeres son duchos en el empleo de estas formas indirectas de agresión; todos somos animales políticos. Pero el caso de la mujer es especial, pues ella debe evitar los deslices físicos en mayor medida: no sólo le perseguiría la justicia, sino que sufriría una estigmatización social y cultural que no se da con tanta intensidad en los hombres. Vuelve a hablar <strong>Angier</strong>:</p>
<!-- BREAK 3 -->
<p></p>
<!--more--><p></p>

<p><blockquote><p>En parte ello obedece al mito de la adolescente sentimental, pues cuanto más se disuade a las jóvenes del uso de las formas directas de agresión y más se premia el carácter afable, mayor es la probabilidad de que las chicas cáusticas recurran a maquinaciones para obtener lo que quieren. En las culturas en que a las chicas se les permite ser chicas y decir en voz alta lo que piensan, su agresividad es más directa y verbal y menos indirecta que en las culturas en que se espera que las mujeres sean recatadas. En Polonia, por ejemplo, donde la mordacidad se valora positivamente en la mujer, las jóvenes se gastan bromas, no se pegan y no temen traiciones dentro del grupo. Entre las indias zapotecas de México, que están completamente subordinadas a los hombres, prevalece la agresión indirecta. Entre los vanatinai de Papúa Nueva Guinea, una de las sociedades menos estratificadas y más igualitarias que conocen los antropólogos, en la que las mujeres hablan y actúan libremente, y a veces recurren a los puños y a los pies para demostrar su cólera, no hay evidencia de un sesgo femenino en las actuaciones encubiertas.</p>
<!-- BREAK 4 --></blockquote></p>

<p>Paradójicamente, cuanto más derechos adquieran las mujeres y mayor igualdad entre sexos exista, mayores ejemplos de agresión directa femenina se originarán. <strong>De modo que la conclusión que podemos extraer de estos estudios es que las mujeres se ven obligadas a ser más maquiavélicas que los hombres.</strong> Por el contrario, ignoro si la persecución sistemática por vía judicial y social de los agresores masculinos es el método más eficaz para eliminar esta lacra; parece que el ideal se acerca más a conseguir que la violencia masculina directa sufra una censura y una represión social y cultural semejante a la femenina. <strong>La violencia, entonces, no desaparecería, pero adoptaría otras formas para colarse por las fisuras del escrutinio social y legal.</strong></p>
<!-- BREAK 5 -->
<p>El problema, pues, no parece tener una fácil solución. Si hay menos violencia física, entonces la violencia se vuelve indirecta, y viceversa. La violencia permanece. Entonces, ¿debemos encontrar la manera de castigar la hipócrita afabilidad tanto en hombres y mujeres de la misma forma que se castiga el puñetazo? ¿Hay que promover más largometrajes protagonizados por mujeres de armas tomar?</p>
<!-- BREAK 6 -->
<p><blockquote><p>Las mujeres creamos vínculos con otras mujeres y, sin embargo, nuestras mayores agresiones y nuestra hostilidad más temible pueden ir dirigidas contra las mujeres. Se habla de la guerra de sexos, pero es sorprendente qué pocas veces dirigimos nuestros impulsos agresivos contra los hombres, los supuestos adversarios en esa guerra. No consideramos competidores a los hombres, ni siquiera ahora, en el mercado libre-para-todos, donde con frecuencia lo son. Es mucho más fácil ser competitiva con otra mujer, sentir nuestros nervios crisparse de ansiedad y tensión cuando otra mujer entra en nuestro campo visual. Vestimos a las mujeres de blanco como las hadas o de negro como la mafia. Las queremos a nuestra alrededor. Queremos estar solas entre los hombres. Los hombres dicen que envidian la profundidad de las amistades femeninas, la capacidad de las mujeres para comunicarse y entregarse mutuamente. También les asombra la ferocidad de las amistades femeninas cuando se deshacen, la increíble intensidad de su odio y su resentimiento. “Para los hombres, iniciar una pelea puede ser una forma de relacionarse, de tantear al otro, de dar un primer paso hacia la amistad”, escribió Frans de Waal en <em>Good Natured</em>. “Esta función de vinculación es ajena a la mayoría de las mujeres, que ven en la confrontación una causa de disensiones.</p>
<!-- BREAK 7 --></blockquote></p>

<p>Los conflictos entre personas parecen inherentes en la sociedad. Cada uno, entonces, usará las armas que mejor maneja para salir victorioso. Ha ocurrido siempre y seguirá ocurriendo (ahora mucho menos que antes, a pesar de las alarmistas noticias con las que desayunamos cada mañana). Pero al menos sería bueno borrar algunos tópicos sexistas por el camino. Es la única pretensión de este humilde artículo. <strong>Mujeres y hombres son igualmente violentos, feroces y crueles.</strong> Tengamos eso en cuenta la próxima vez que revisemos las últimas cifras de agresiones asociadas a la violencia de género.</p>
<!-- BREAK 8 -->
<p>Más información | <a rel="noopener, noreferrer" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Violencia_de_g%C3%A9nero#Terminolog.C3.ADa">Wikipedia</a></p>

<p> </p>
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                <title><![CDATA[¿Las mujeres son tan violentas como los hombres? (I)]]></title>
                <link>https://www.xatakaciencia.com/biologia/las-mujeres-son-tan-violentas-como-los-hombres-i</link>
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                <pubDate>Sun, 25 Jan 2009 15:51:18 +0000</pubDate>
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    </p>
    <p></p>
<p>A pesar de las apariencias, a pesar de que existe la tipificación penal de la violencia de género del hombre hacia la mujer pero raramente ocurre a la inversa, las mujeres y los hombres poseen una cuota de agresividad y crueldad muy similares. Antes de que las asociaciones feministas se me tiren encima (de forma no violenta, claro), vamos a intentar matizar esta afirmación</p>
<!-- BREAK 1 -->
<p><strong>Kaj Björkqvist</strong>, de la Turku Akademi de Finlandia, ha llevado a cabo comparaciones interculturales de niños de Europa, Norteamérica, Oriente Medio y Asia. Las conclusiones son reveladoras: <strong>todos los niños pequeños son físicamente agresivos, y antes de cumplir los tres años de edad no existen diferencias significativas entre los dos sexos en este aspecto</strong>.</p>
<!-- BREAK 2 -->
<p>A partir de entonces, cuando los niños comienzan a hablar y a reflexionar, la sociedad empieza a ser cada vez menos tolerante con las muestras de agresión física. Una patada o un manotazo son duramente reprobados. A los niños se les ofrece la posibilidad del diálogo antes de llegar a las manos. Si el comportamiento agresivo persiste en la pubertad, éste incluso se cataloga de patológico. <strong>Lo relevante es que esta reeducación de la innata tendencia a la violencia física es especialmente coercitiva en el sexo femenino.</strong></p>
<!-- BREAK 3 -->
<p></p>
<!--more--><p></p>

<p>A las niñas no sólo se les censura el empleo de la violencia física, también se les evita aprender a defenderse físicamente de una agresión. Las que deciden inscribirse en un curso de defensa personal o de artes marciales, por ejemplo, pueden ser perfectamente tachadas de <em>machorras</em>. De hecho, <strong>las únicas peleas entre mujeres que son socialmente aceptadas son las que se desarrollan en el barro, siempre que las combatientes vayan ligeritas de ropa</strong>. Si visionamos una reyerta entre adolescentes en <em>Youtube</em> (caldo de cultivo por antonomasia para la difusión mediática del <em>bullying</em>), asistiremos a una muestra de arañazos, tirones de pelo, chillidos y una coreografía propia de gatas irritadas. En resumidas cuentas, una parodia de pelea dura y contundente que más que nada provocará hilaridad social. </p>
<!-- BREAK 4 -->
<p>Y hablamos de adolescentes. Una mujer ya adulta, sobre todo una mujer de buena posición socioeconómica, jamás deberá tener una respuesta testosterónica. En los hombres también se da este repliegue de la violencia física, pero en las mujeres esta tendencia es mucho más marcada. ¿Qué fue de aquella niña que era capaz de golpear con tanta bravura al niño que se metía con ella? ¿Las mujeres dejan de ser violentas por condicionamientos bioquímicos, culturales o una mezcla de ambos?</p>
<!-- BREAK 5 -->
<p>La respuesta no es sencilla.</p>

<p>La cuestión fundamental es que la violencia femenina primigenia no se esfuma. <strong>Toda mujer esconde un Charles Bronson en su fuero interno, machote y bigotudo, pero aprende a reconducir esta violencia explosiva a otras formas de expresión más sibilinas. </strong>Empieza a recurrir a las palabras, que pueden ser más afiladas que una espada, y las mujeres se convierten entonces en expertas manipuladoras psicoemocionales. </p>
<!-- BREAK 6 -->
<p>Los hombres también son duchos en el empleo de estas armas que apenas hacen ruido, pero no siempre son capaces de expresarse de esta manera, y culturalmente no se cuestiona en tanta medida que un hombre necesite dar un puñetazo sobre la mesa. </p>
<!-- BREAK 7 -->
<p>Como señala <strong>Natalie Angier</strong>, periodista científica, en su libro <em>Mujer, una geografía íntima</em>:</p>

<p><blockquote><p>Entre las niñas la ira se manifiesta de otras formas específicas. Una niña enfadada frecuentemente responde marchándose, dándose la vuelta, mostrando desprecio hacia quien la ofende, aparentando que no existe. Se retira, ostentosa y agresivamente. Entonces su silencio airado casi se puede oír. Entre los niños y niñas de once años, las niñas expresan su ira tres veces más frecuentemente que los niños con un desprecio jactancioso. Además, a esta edad, las niñas utilizan más que los niños un tipo de agresión denominado agresión indirecta.</p>
<!-- BREAK 8 --></blockquote></p>

<p>Pero ¿qué es la agresión indirecta? Este tema da para <a href="https://www.xatakaciencia.com/2009/01/25-las-mujeres-son-tan-violentas-como-los-hombres-y-ii#more">otro post.</a></p>

<p>Más información | <a rel="noopener, noreferrer" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Violencia_de_g%C3%A9nero#Terminolog.C3.ADa">Wikipedia</a></p>

<p> </p>
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                <title><![CDATA[Los olores de la vagina]]></title>
                <link>https://www.xatakaciencia.com/biologia/los-olores-de-la-vagina</link>
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                <pubDate>Sun, 18 Jan 2009 14:58:31 +0000</pubDate>
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                              <p>
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    </p>
    <p></p>
<p></p>

<p>Por todos, hombres y mujeres, es bien conocido el olor de los genitales femeninos; aunque no todos huelen igual. Algunos olores de vagina nos recuerdan a aromas dulces y ligeramente acres. Otros, sin embargo, los asociamos a los efluvios mefíticos de una cloaca. La cultura popular ha estigmatizado estos aromas fuertes del sexo femenino con expresiones del tipo “huele a pescado” (de ahí provienen chistes como el del ciego que cruza por delante de una pescadería y dice: buenos días, señoras). Olores que la gente también asocia con la falta de higiene.</p>
<!-- BREAK 1 -->
<p>Tal vez sea cuestión de higiene, pero más bien de la higiene de nuestras ideas preconcebidas y del lavado de cerebro al que hemos sido sometidos. <strong>La gente suele imaginar una vagina como un reducto de gérmenes que debe de lavarse con dedicación hasta que de ella desaparezca cualquier olor o lubricación</strong>. Esto no es así. La flora vaginal está repleta de gérmenes, es cierto, pero los gérmenes se pasean tranquilamente por todos los órganos de nuestro cuerpo. Lo importante es dilucidar qué tipo de gérmenes son, porque la total ausencia de gérmenes también es nociva. En condiciones saludables, por ejemplo, las bacterias de la vagina tienen una función beneficiosa.</p>
<!-- BREAK 2 -->
<p>Una vagina de olor desagradable no siempre es sinónimo falta de higiene (de hecho, el exceso de higiene es peor que la falta de higiene, pues se destruye la imprescindible flora vaginal). Un olor fétido puede ser producido por lo que se llama <strong>vaginitis bacteriana</strong>, una infección que produce compuestos como la trimetilamina, que curiosamente es la misma sustancia que otorga su olor al pescado poco fresco. También encontraremos <a rel="noopener, noreferrer" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Putrescina">putrescina</a>, que es lo que hallaremos en la carne putefracta, y <a rel="noopener, noreferrer" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cadaverina">cadaverina</a>, que ya os imagináis de dónde proviene el nombre.</p>
<!-- BREAK 3 -->
<p></p>
<!--more--><p></p>

<p>Una vagina sana debe estar poblada por una colonia de lactobacilos, las mismas bacterias que se encuentran en el yogur (sean o no de bífidus activos y demás zarandajas). Los lactobacilos viven ahí dentro, protegidos del exterior, calientes, bien alimentados por las proteínas y los azúcares del tejido, y a cambio proporcionan protección frente a bacterias invasoras generando desinfectantes como el ácido láctico y el peróxido de hidrógeno. Por eso una vagina sana desprende un aroma similar al del ácido láctico del yogur y posee un pH del 3,8 al 4,5, más o menos la que tiene un vaso de vino (superior al café negro pero inferior al limón). Como dice la divertida <strong>Natalie Angier</strong> en <strong>Mujer, una geografía íntima</strong>, ésta en la vagina que canta, la vagina con <em>bouquet</em>, con cuerpo.</p>
<!-- BREAK 4 -->
<p>El flujo vaginal, por su parte, posee una composición parecida a la del suero. Agua, albúmina, glóbulos blancos y mucina, la sustancia que otorga a la vagina su lustre. <strong>El flujo vaginal, en ese sentido, no tiene nada que ver con la orina o los excrementos, sólo es un lubricante, como el que provoca que nuestros ojos no se agrieten o nuestra lengua no parezca un pedazo de corcho.</strong>   </p>
<!-- BREAK 5 -->
<p>Otro de los desencadenantes de la <strong>vaginitis bacteriana</strong>, además del exceso de higiene, son los hombres. En concreto, su semen. La eyaculación masculina en el interior de la vagina también puede trastocar la flora vaginal. Al parecer, los espermatozoides no son capaces de nadar en el medio ácido de una vagina sana, así que vienen envueltos en una solución alcalina, que incrementan el pH de la vagina, favoreciendo la invasión de bacterias no deseadas. Normalmente, un simple coito no provoca esta reacción, pues la vagina recupera con bastante facilidad su pH, pero los riegos aumentan cuando se mantienen muchas parejas sexuales diferentes, ya que las defensas inmunológicas, entonces, no funcionan tan bien. <strong>Así que antes de decir con ligereza que una vagina huele a pescado, quizá habría que plantearse si en realidad el responsable de ese olor no ha sido el semen de un hombre</strong>. O mejor dicho, el semen de muchos hombres diferentes.</p>
<!-- BREAK 6 -->
<p>Más información | <a rel="noopener, noreferrer" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Vaginosis_bacteriana">Vaginosis bacteriana</a>   </p>

<p> </p>
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