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		<title>Magazine - creatividad</title>
		<link>http://www.xatakaciencia.com</link>
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Xatakaciencia es un weblog colectivo dedicado a la divulgación científica, la ecología y el cambio climático		</description>
		<pubDate>2012-02-14 05:57:32</pubDate>

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      <title><![CDATA[El mito de que los descubrimientos científicos los realizan los científicos por sí solos]]></title>
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      <pubDate>Wed, 25 Jan 2012 09:34:02 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.xatakaciencia.com/2012/01/gran-hermano1.jpg" alt="" />Hay una serie de ideas que todos llevamos por bagaje. Cuantas más generaciones sobreviven estas ideas, más difícil resulta desprenderse de ellas, ya no digamos cuestionarlas mínimamente. Una de estas ideas es que, en el mundo, <strong>hay una serie de personas que son geniales</strong>. Que son genios sin mácula. Los artífices de la mayoría de los inventos de la era moderna.</p>

	<p>Es una idea muy intuitiva: como solo conocemos un puñado muy pequeño de genios, deducimos que, en efecto, hay pocos genios en el mundo. <strong>Pero no nos planteamos que quizá haya más genios que, por algún motivo, no salen a la luz</strong>. </p>

	<p>Relacionado con esta idea, pervive otra, todavía más contumaz: <strong>que los grandes descubrimientos no solo los llevan a cabo estos genios, sino que lo hacen a solas</strong>, después de largos encierros en sí mismos, aislados de todos, obsesionados con su trabajo, hasta que, por fin, alcanzan su meta. Pero no nos planteamos que quizá un descubrimiento en realidad no tenga un autor único. Que, incluso, un descubrimiento debe de tener, casi por obligación, muchos autores, como piezas de un gran rompecabezas. </p>

	<p>Es decir, que las grandes ideas no se producen exactamente en nuestras mentes individuales, sino en diversos hábitats que apoyan o fomentan las grandes ideas, <strong>sobre todo si estamos conectados con otras mentes</strong>.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Este planteamiento tan poco intuitivo ha empezado a tomarse más en serio desde que <strong>Kevin Dunbar,</strong> de la Universidad McGill, creó una especie de <em>Gran Hermano</em> de científicos allá por la década de 1990. Lo que hizo fue huir de las biografías de los científicos, de los relatos <em>a posteriori</em> del descubrimiento genial (que suelen estar muy adornados, como la falsa historia de la manzana que inspiró a <strong>Newton</strong> y que él mismo se dedicó a prodigar), y se puso a observar a los científicos mientras trabajaban. </p>

	<p>Dunbar instaló cámaras en cuatro laboratorios de biología molecular punteros y registró, hasta donde pudo, todo lo que allí se sucedió. También llevó a cabo entrevistas sobre las investigaciones que llevaban a cabo los científicos, pero siempre en presente, en el instante en el que estaban realizándose. Lo explica así <strong>Steven Johnson</strong> en su libro<em> Las buenas ideas</em>:</p>

<blockquote>Dunbar y su equipo transcribieron todas las interacciones, codificándolas con un sistema que les permitía ir trazando pautas en el flujo de información del laboratorio. Por ejemplo, cuando había interacción entre grupos, lo que hacían los científicos podía etiquetarse como “aclaración”, o “acuerdo y elaboración”, o “cuestionamiento”. Y, sobre todo, Dunbar llevó un registro de todos los cambios conceptuales que iban ocurriendo a lo largo de cada proyecto: por ejemplo, un científico podía hallarse perplejo por los continuos problemas que encontraba para mantener un control estable de los resultados, y se daba cuenta de repente de que el problema del control podía ser la base para un experimento completamente nuevo; o se producía un diálogo entre dos investigadores que, trabajando en proyectos distintos, hallaban de repente una conexión inesperada e importante entre ambos.</blockquote>

	<p>Pero lo más llamativo del estudio de Dunbar fue descubrir dónde se producían los principales hallazgos sobre biología molecular. Nada de laboratorios, nada de largas noche en vela con los codos hincados en el escritorio, nada de horas en el microscopio… claro, existían esos momentos, también, <strong>pero no eran los contextos donde se producían la mayoría de ideas innovadoras</strong>. El lugar donde se producían, sin embargo, era en las reuniones de laboratorio, donde se juntaba una docena de investigadores y presentaban y discutían informalmente lo que tenían entre manos. </p>

	<p>Es decir, el intercambio de información, libre y sin trabas, informalmente. Sin duda una prueba más de que ponerle candados a la información, en forma de patentes o copyright, si bien puede funcionar temporalmente para explotar comercialmente la idea, <strong>no es ni mucho menos la mejor forma de generar creatividad</strong>.</p>

<blockquote>Las interacciones de grupo ponían en cuestión lo que los investigadores daban por supuesto sobre sus descubrimientos más sorprendentes, y les hacían menos propensos a pasarlos por escrito o a considerarlos errores del experimento. (…) La reunión de laboratorio crea un entorno donde pueden ocurrir nuevas combinaciones, donde la información puede diseminarse, pasando de un proyecto a otro. Uno solo en su despacho, mirando por el microscopio, se queda con las ideas atrapadas ahí, encajadas en las preconcepciones iniciales que ya tuviera. El flujo social de la conversación hace que ese estado sólido, privado, se convierta en una red líquida.</blockquote>

 

	<p>También ésta es una de las razones por las cuales, proporcionalmente, en las ciudades hay mayor cantidad de innovación que en el campo, tal y como os expliqué en el artículo <strong><a href="http://www.xatakaciencia.com/psicologia/ley-de-kleiber-o-que-en-las-ciudades-viven-mas-personas-innovadoras-que-en-el-campo">Ley de Kleiber o que en las ciudades viven más personas innovadoras que en el campo</a></strong>.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Jugando a ser científico]]></title>
      <link>http://www.xatakaciencia.com/psicologia/jugando-a-ser-cientifico</link>
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      <pubDate>Tue, 04 Jan 2011 17:54:36 +0000</pubDate>

      <author>Capitan Tomate</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image7421" src="http://img.xatakaciencia.com/2011/01/584022390_ef48647985_z.jpg" class="centro" alt="Robot" /></p>

	<p>Para los pedagogos actuales son muy útiles <strong>los juegos didácticos</strong> a la hora de enseñar con maneras más lúdicas que las ya conocidas. Es muy importante los modos educativos a la hora de enseñar, puesto que la tecnología avanza rápidamente y es por eso que es necesario también que la docencia vaya a la par de los avances tecnológicos usando nuevas formas a la hora de educar a los niños y jóvenes.</p>

	<p><strong>¿Y eso cómo influye en los niños y niñas?</strong></p>

	<p>Veamos, en el <strong>intelectual cognitivo</strong> se fomentan la observación, la atención, las capacidades lógicas, la fantasía, la imaginación, la iniciativa, la investigación científica, los conocimientos, las habilidades, los hábitos, el potencial creador, etc.</p>

	<p>En el <strong>volitivo conductual</strong> se desarrollan el espíritu crítico y auto crítico, la iniciativa, las actitudes, la disciplina, el respeto, la perseverancia, la tenacidad, la responsabilidad, la audacia, la puntualidad, la sistematicidad, la regularidad, el compañerismo, la cooperación, la lealtad, la seguridad en sí mismo, estimula la emulación fraternal, etc. </p>

	<p>Y en el <strong>afectivo motivacional </strong>se propicia el interés, el gusto por la actividad, el colectivismo, el espíritu de solidaridad, dar y recibir ayuda, etc. </p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Los juegos didácticos deben corresponderse con los <strong>objetivos, contenidos y métodos de enseñanza</strong> y adecuarse a las indicaciones, acerca de la evaluación y la organización escolar.</p>

	<p>Este tipo de juegos estimulan y cultivan la creatividad, es el proceso o facultad que permite hallar relaciones y soluciones novedosas partiendo de informaciones conocidas. Los juegos didácticos facilitan la educación ya que es el mismo niño que explora, y tiene curiosidad sobre que es lo que esta viendo y oyendo.</p>

	<p>Lo más interesante es la <strong>variedad</strong> que podemos encontrar hoy en el mercado. Y dentro de estos juegos, los hay de tipo científico y abarcan todos los campos: Física, Química, Biología, etc.</p>

	<p><img id="image7422" src="http://img.xatakaciencia.com/2011/01/2474727846_e6cee85092_z.jpg" class="centro" alt="Invernadero infantil" /></p>

	<p>Los niños y niñas pueden acercarse a la ciencia haciendo mezclas básicas de química, cuidando plantas en un mini-invernadero, viendo muestras al microscopio, probando leyes físicas y esto es fantástico, ya que están experimentando ellos mismos y no ven la ciencia como algo exclusivamente teórico y lejano, es más <strong>tangible</strong> y eso la hace más <strong>entendible</strong>.</p>

	<p>Programas televisivos como &#8220;<em>El hormiguero</em>&#8220; han promocionado juegos de este tipo con los &#8220;<em>experimentos de Flipy</em>&#8220;, por ejemplo. Y es que sí os ponéis a buscar el <strong>gran surtido de juegos científicos</strong> que hay, podéis encontrar hasta peluches de microorganismos como el de <em>Saccharomyces cerevisiae</em>, que es la levadura del pan o la cerveza.</p>

	<p>Y como afirman nuestros amigos de <a href="http://www.curiosite.com">curiosite.com</a>:</p>

<blockquote>Los juguetes educativos te hacen más listo. Y si eres más listo, trabajas menos. Y si trabajas menos, puedes jugar más. Y si juegas más, eres más feliz.</blockquote>

	<p>Asi que, aunque sea por un día, <strong>¡juguemos tod@s!</strong></p>

	<p>Vía: <a href="http://www.recrea-ed.com">recrea-ed</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[¿Hay que ser joven para ser un brillante matemático? Matemáticas, precocidad y longevidad.]]></title>
      <link>http://www.xatakaciencia.com/matematicas/hay-que-ser-joven-para-ser-un-brillante-matematico-matematicas-precocidad-y-longevidad</link>
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      <pubDate>Sun, 26 Dec 2010 06:31:59 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.xatakaciencia.com/2010/12/serre-tableau.jpg" alt="" />Si existe una profesión en la que juventud y éxito están íntimamente ligados es, junto con el deporte, <strong>las matemáticas</strong>. Todos tenemos la idea de que la brillantez matemática es efímera y se produce en la juventud. Muchos matemáticos actuales, de hecho, se consideran fracasados si no han sobresalido antes de los treinta años.</p>

	<p>Pero ¿hasta qué punto esto es cierto? </p>

	<p>Es verdad que la frescura de ideas para alcanzar soluciones geniales tal vez se produzca con mayor facilidad en los primeros estadios de la formación matemática, cuando existe una agilidad mental diferente o, quizás, eso que decía <strong>Dana Stewart Scout</strong>: “<em>Aprenda tanto como pueda mientras sea joven porque la vida se vuelve luego demasiado ocupada.</em>”</p>

	<p>Una mente joven, en principio, puede estar más abierta que otra que ha recibido ya demasiados condicionantes académicos y formativos. Actualmente hay programas de estímulo al talento matemático, como el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/ESTALMAT">Programa Estalmat</a> en España. Las <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Medalla_Fields">Medallas Fields</a> se otorgan a contribuciones realizadas hasta los 40 años.</p>

	<p>Sin embargo, si echamos un vistazo a la historia de los hallazgos de nuevas teorías, nuevos resultados o nuevos métodos, encontramos que tanto matemáticos jóvenes como provectos han demostrado su genialidad. </p>

	<p><!--more--></p>

	<p><strong>Algunos jóvenes son</strong> Pascal, Descartes, Galois, Niels H. Abel, B. Riemann, S. Ramanujan, etc. Matemáticos que obtuvieron el éxito <strong>en edades avanzadas</strong>, sin embargo, también hay diversos: Gauss, Weierstrass, F. Klein, A. N. Whitehead, etc. </p>

	<p>Así pues, parece que, si bien la juventud ofrece algunas ventajas a los matemáticos, debemos deducir que la senectud también provee de otras ventajas.</p>

<blockquote>El oficio de escribir libros, de dar enfoques amplios a los temas, de comunicar resultados, de formar a nuevos valores, de enseñar… normalmente son habilidades que mejoran con la edad si ha existido un trabajo constante (y no por la simple espera de cambios de calendarios).</blockquote>

	<p>Lo que sí es innegable es que el oficio de matemático <strong>parece conllevar cierta longevidad</strong>. Es decir, que los matemáticos no parecen estresarse demasiado con su trabajo, y que la vida universitaria puede ser muy apacible, algo así como las de los monjes benedictinos. </p>

	<p>Algunos ejemplos de matemáticos de los últimos siglos: Galileo Galilei (78 años), Pascal (63 años), Fermat (64 años), Huygens (67 años), Newton (85 años), Bernoulli (81 años), Laplace (78 años), Gauss (78), Binet (70 años), Cantor (73 años), Hilbert (81), Babbage (79 años), Lindemann (87 años), Klein (76 años).</p>

	<p>Vía | <em>Vitaminas matemáticas</em> de Claudi Alsina</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Lo que hace nuestro cerebro cuando somos creativos]]></title>
      <link>http://www.xatakaciencia.com/biologia/lo-que-hace-nuestro-cerebro-cuando-somos-creativos</link>
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      <pubDate>Tue, 07 Sep 2010 09:50:25 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" src="http://img.xatakaciencia.com/2010/09/musicos.jpg" alt="" />¿Qué ocurre dentro de nuestro cráneo cuando iluminamos ideas nuevas, cuando inventamos nuevas historias, cuando buscamos soluciones creativas? </p>

	<p><strong>La creatividad</strong>, uno de los misterios de la ciencia, retira otro de sus velos gracias a la investigación de <strong>Aaron Berkowitz</strong> (etnomusicólogo en la Universidad de Harvard) y <strong>Daniel Ansari</strong>, (psicólogo de la Universidad de Ontario Occidental), que han colaborado en un experimento diseñado con el fin de estudiar la actividad cerebral durante la improvisación musical.</p>

	<p>El equipo utilizó para su estudio a 12 pianistas de formación clásica, con edades de entre 20 y 30 años, y unos 13 años de entrenamiento en la interpretación con su instrumento. Para observar qué partes de sus cerebros se activaban y cómo interactuaban entre sí emplearon <strong>escáneres cerebrales de resonancia magnética funcional por imágenes</strong> (fMRI).</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Ansari y Berkowitz descubrieron una superposición entre la improvisación melódica y la improvisación rítmica en tres áreas cerebrales: </p>

	<p>-<strong>La corteza premotora dorsal</strong> (dPMC): recibe información sobre dónde se halla el cuerpo en el espacio, traza un plan motor y lo envía a la corteza motora para que lo ejecute. La improvisación musical es un actor motor.</p>

	<p>-<strong>La corteza cingulada anterior</strong> (<span class="caps">ACC</span>): involucrada en la resolución de conflictos. En la improvisación musical esto es fundamental, pues se decide continuamente qué tocar y cómo tocarlo.</p>

	<p>-<strong>El giro frontal inferior / corteza premotora ventral</strong> (IFG/vPMC): participa en el proceso de la comprensión del lenguaje y la expresión oral. También se activa cuando la gente escucha y capta debidamente la música, pero en el estudio se ha mostrado que además interviene en el proceso de creación musical.</p>

	<p>Vía | <a href="http://www.laflecha.net/canales/ciencia/noticias/escudrinando-los-mecanismos-creativos-del-cerebro">La Flecha</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[La historia de la desigualdad entre seres humanos según su inteligencia (y IV)]]></title>
      <link>http://www.xatakaciencia.com/psicologia/la-historia-de-la-desigualdad-entre-seres-humanos-segun-su-inteligencia-y-iv</link>
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      <pubDate>Fri, 26 Feb 2010 04:19:31 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" src="http://img.xatakaciencia.com/2010/02/arquimedes.jpg" alt="" />La creatividad sigue siendo un elemento misterioso que no suele tenerse demasiado en cuenta a la hora de medir la inteligencia de una persona. La creatividad permite asociar repentinamente ideas que hasta entonces habían permanecido inconexas, y esta asociación se produce a partir de un elemento común. </p>

	<p>Muchos problemas, por ejemplo, <strong>sólo pueden resolverse con grandes dosis de creatividad</strong>. Como el problema al que el tirano de Siracusa encomendó a Arquímedes: ¿cómo saber si la corona que le habían obsequiado era de oro y no una aleación de oro y plata?</p>

	<p>Arquímedes conocía el peso específico del oro y de la plata. Pero no había forma de medir el volumen de un objeto tan irregular como una corona sin fundirla y vaciarla en un recipiente. Entonces tomó un baño mientras pensaba en cómo resolver su problema, y se dio cuenta de que el nivel del agua ascendía a medida que él entraba en ella. El agua desplazada era igual al volumen del cuerpo sumergido en ella. </p>

	<p>Arquímedes ya sabía que el nivel de agua ascendía cuando el se metía en ella. Pero no se dio cuenta de las consecuencias de ello hasta que <strong>no mezcló su problema de la corona con este hecho cotidiano</strong>.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><strong>Koestler</strong> llama a esto un “acto bisociativo”. Normalmente se experimenta como una “fulguración”, como una chispa que se enciende, un “eureka” a lo Arquímedes. La capacidad bisociativa de nuestra mente también es la responsable de multitud de chistes o de metáforas. </p>

	<p>Los individuos creativos no temen la ambivalencia, la contradicción y la complejidad. Al contrario, les sirven de estímulo. </p>

	<p><blockquote>Así pues, existe una relación estructural entre la creatividad, el humor y el gusto por las analogías y las metáforas. La raíz común de todos ellos en el pensamiento bisociativo, ayudado evidentemente por esa inclinación a lo que Edward de Bono ha denominado “lateral thinking” (por oposición al “vertical thinking”) cuyos elementos son: receptividad hacia las ideas nuevas, tendencia a saltar de nivel, predilección por las soluciones más inverosímiles y capacidad para plantear nuevos problemas.</p>

	<p>Vía | <a href="http://www.papelenblanco.com/ensayo/cultura-todo-lo-que-hay-que-saber-de-dietrich-schwanitz">La cultura de Dietrich Schwanitz</a><br />
</blockquote></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[La historia de la desigualdad entre seres humanos según su inteligencia (III)]]></title>
      <link>http://www.xatakaciencia.com/psicologia/la-historia-de-la-desigualdad-entre-seres-humanos-segun-su-inteligencia-iii</link>
      <guid>http://www.xatakaciencia.com/psicologia/la-historia-de-la-desigualdad-entre-seres-humanos-segun-su-inteligencia-iii</guid>
      <pubDate>Tue, 23 Feb 2010 18:46:58 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.xatakaciencia.com/2010/02/creatividad.jpg" alt="" />Cada vez más el cociente intelectual va perdiendo su carácter monolítico. Cada vez más descubrimos que la inteligencia está formada por componentes que se deben entender como independientes entre sí. <strong>Howard Gardner</strong> resumió esta investigación en <em>La nueva ciencia de la mente</em>, en 1985.</p>

	<p>Allí distinguía entre las siguientes formas de inteligencia: la personal (capacidad para comprender a otras personas); la corporal-cinestésica (capacidad para coordinar los movimientos); lingüística; logicomatemática; espacial (capacidad para componer imágenes virtuales de objetos y manipularlos en la imaginación) y la musical. </p>

	<p>Para dividir la inteligencia en estas 6 partes se realizaron complejas experimentaciones, entre las que destaca la investigación de traumatismos cerebrales, que evidenció que, aunque la inteligencia lingüística quedara dañada, la musical permanecía inalterable. </p>

	<p>Actualmente, la multiplicidad de inteligencias está sumando nuevos componentes, como la inteligencia emocional defendida brillantemente por <strong>Daniel Goleman</strong>.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Así pues, la inteligencia, al ser múltiple, es más difícil de medir, aunque existan indiscutiblemente personajes que sobresalen ante los demás en algunas de ellas. Por ejemplo, <strong>Catherine Cox</strong> se tomó la molestia de medir el cociente intelectual de los personajes más célebres de la historia basándose en todos los datos que se dispusiera sobre ellos. Finalmente, redactó una lista de los 300 mejor clasificados. Ahí van los 10 primeros:</p>

	<p>John Stuart Mill, Goethe, Leibniz, Grocio, Maculay, Bentham, Pascal, Schelling, Haller y Coleridge. </p>

	<p>Este <em>Top 10</em> de la genialidad, observamos que el podium lo protagonista <strong>Stuart Mill</strong>. Y no es para menos: a los 3 años ya había leído las fábulas de Esopo en su versión original. A los 7, los diálogos de Platón. A los 8, enseñaba latín a sus hermanos pequeños, y así leyó a Virgilio, Ovidio, Cicerón y otros. Con 12 años, se introdujo en la lógica y la filosofía. A los 13, hizo un curso de economía política. Con 14 estudió química, zoología, matemática, lógica y metafísica en Montpellier. </p>

	<p>La prueba final de su inteligencia fue que Mill escribió uno de los primeros libros sobre el movimiento feminista: <em>El sometimiento de las mujeres</em>, en 1869.</p>

	<p>Sin embargo, la inteligencia, en todas sus variantes, tampoco es suficiente. El ser humano precisa de otros elementos que raramente se valoran en un test de CI: <strong>la creatividad</strong>. </p>

<blockquote>Para diferenciar la creatividad de la inteligencia es necesario distinguir entre pensamiento convergente y pensamiento divergente. El primero remite a informaciones nuevas, pero ligadas a contenidos ya conocidos; el segundo, en cambio, hace referencia a informaciones nuevas que en gran medida son independientes de la información previa. Así pues, los test de inteligencia miden el pensamiento convergente, mientras que el pensamiento divergente constituye la base de la creatividad.</blockquote>

	<p>Pero ser original con nuestro pensamiento no basta. El pensamiento divergente precisa, además, de una capacidad crítica para discernir y apartar inmediatamente las ideas absurdas. <strong>Arthur Koesler</strong> describe la forma de desarrollar estas ideas en libros como <em>The Act of Creation</em>. </p>

	<p>En la última entrega de esta serie de artículos sobre la inteligencia ahondaremos en ello.</p>

	<p>Vía <a href="http://www.papelenblanco.com/ensayo/cultura-todo-lo-que-hay-que-saber-de-dietrich-schwanitz"><em>La cultura</em> de Dietrich Schwanitz</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[¿El sexo no se lleva bien con la ciencia?]]></title>
      <link>http://www.xatakaciencia.com/sabias-que/el-sexo-no-se-lleva-bien-con-la-ciencia</link>
      <guid>http://www.xatakaciencia.com/sabias-que/el-sexo-no-se-lleva-bien-con-la-ciencia</guid>
      <pubDate>Tue, 17 Nov 2009 10:38:58 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.xatakaciencia.com/2009/11/john_carradine_science.jpg" alt="" />Tenemos la idea de que el genio, consagrado a su trabajo y a sus objetivos profesionales, siempre en una nube, apenas tiene tiempo para los placeres mundanos, incluyendo los carnales. </p>

	<p>Todos conocemos artistas que, por el hecho de serlo, son tocados por un <em>sexappeal</em> que resulta irresistible para muchas mujeres. Sin embargo, en el campo de las ciencias, la bata blanca y el aire <em>geek</em> <strong>no parecen ser tan sexualmente atractivos</strong>. O quizá son los propios científicos, tan objetivos y analíticos ellos, los que no le encuentran la gracia a un acto tan desordenado y poco higiénico como el coito.</p>

	<p>Ello ha contribuido, quizá, a que muchos científicos, además de ser considerados <em>mad doctors</em> como los que aparecen en las películas, también se hayan convertido en criaturas asociales, insulares, con cierto reparo a la hora de entregarse al sexo. ¿Sexo y creatividad científica están reñidos?</p>

	<p>Entre muchos de los casos recogidos, quizá los más radicales sean los 3 siguientes:</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><strong>Nikola Tesla</strong> (1856-1943), ingeniero electrotécnico e inventor de origen croata, <strong>murió virgen a la edad de 87 años</strong>. Ante el gesto de una joven enamorada para besarle, Tesla reculó aterrorizado.</p>

	<p><strong>Isaac Newton</strong> (1642-1727), además de ser el padre de la gravitación universal, no mantuvo ninguna relación amorosa hasta la mediana edad. Algunos historiadores, además, conjeturan que <strong>nunca consumó ninguna de sus relaciones</strong>. De ser así, murió célibe a los 85 años.</p>

	<p><strong>Paul Erdos</strong> (1913-1996), el matemático húngaro que dedicó toda su vida a los números, llegó a publicar 1.475 trabajos académicos. Sin embargo, llegó a confesar que no tenía tiempo para abandonarse a los placeres de la carne, así que <strong>murió virgen a los 83 años</strong>.</p>

	<p>A todos ellos les debemos grandes avances en el pensamiento científico, tal vez gracias a su entrega casi monástica a su trabajo. Y quizá sea cierto aquello de que el trabajo apasionado es mejor que el sexo. Eso espero por su bien.</p>

	<p>Vía | <em>Muy interesante</em></p>      ]]></description>
      </item>
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