Favoritos de marseruka en Xatakaciencia http://www.xatakaciencia.com/usuario/ seleccionado por marseruka http://www.xatakaciencia.com <![CDATA[Ciencia promocionada por marcas comerciales: un mal negocio (II)]]> http://www.xatakaciencia.com/medicina/ciencia-promocionada-por-marcas-comerciales-un-mal-negocio-ii http://www.xatakaciencia.com/medicina/ciencia-promocionada-por-marcas-comerciales-un-mal-negocio-ii Tue, 01 Sep 2009 07:56:53 +0000 seleccionado por marseruka Otro caso que demuestra que hacer investigaciones científicas patrocinadas por marcas comerciales es un mal negocio es el de la doctora Nancy Olivieri, de la Universidad de Toronto, una especialista internacionalmente reconocida en la talasemia, una enfermedad de la sangre.

El estudio que le financió la empresa farmacéutica Apotex en 1998 se centraba en la eficacia de la deferiprona en jóvenes pacientes que sufrían talasemia. Pero Olivieri halló que la deferiprona no era segura: podía tener efectos secundarios peligrosos. Sin perder tiempo, Apotex canceló el estudio y amenazó a Olivieri con sus abogados si daba a conocer públicamente los resultados.

Pero Olivieri, cuyo código deontológico tenía más peso que la cláusula que inadvertidamente había firmado al asumir el contrato de patrocinio de Apotex, acabó publicándolo todo en The New England Journal of Medicine. La universidad, sin embargo, se puso de parte de Apotex y destituyó a Olivieri de su alto cargo de investigadora del hospital. Tras una larga polémica pública, Olivieri fue de nuevo restituida en su puesto.

Sin embargo, todos estos casos palidecen si los comparamos con el contrato de investigación que una fábrica textil hizo firmar al doctor David Kern, un profesor asociado de la Brown University de Rhode Island que trabajaba como médico laboral en el Memorial Hospital de Rhode Island. Al principio se trataba de estudiar solamente dos casos de enfermedades de pulmón que se habían tratado en el hospital.

Kern descubrió, sin embargo, que había más casos entre los 150 empleados de la planta textil: 6 en total, cuando la incidencia de este mal en la población general es de un caso por cada 40.000 personas.

Como en los casos anteriores, la fábrica se negó a que se publicaran tales resultados, la universidad se puso de parte de la empresa y se decidió cerrar la clínica en la que Kern desarrollaba su trabajo.

Como debéis imaginar, estos casos dejan en evidencia que deben de existir muchos más que no salen a la luz. De hecho, según un estudio de 1994 sobre las relaciones entre las empresas y la investigación en universidades de Estados Unidos, en la mayoría de ocasiones la empresa interfiere sin que nada se sepa.

Por si esto fuera poco, las grandes multinacionales empiezan a invadir el espacio universitario de formas mucho más agresivas, incluso antes de que empiecen las investigaciones. Lo explica así Naomi Klein:

Lo que en realidad significa este salto es que los programas se diseñan para satisfacer el propósito de cátedras de investigación financiadas por las empresas y bautizadas con nombres tan sonoros como la de Profesor Emérito de Administración de Hoteles y Restaurantes Taco Bell de la Universidad estatal de Washington, la cátedra Yahoo! de Tecnología Informática de la Universidad de Stanford y la cátedra Lego de Investigación sobre la Enseñanza del Instituto de Tecnología de Massachussets.

Vía | No Logo, de Naomi Klein

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<![CDATA[Se presenta la primera televisión online de ciencia y tecnología]]> http://www.xatakaciencia.com/otros/se-presenta-la-primera-television-online-de-ciencia-y-tecnologia http://www.xatakaciencia.com/otros/se-presenta-la-primera-television-online-de-ciencia-y-tecnologia Tue, 04 Aug 2009 09:06:58 +0000 seleccionado por marseruka Para superar el tópico de la “caja tonta”, el mes pasado se presentó oficialmente la primera televisión online con contenidos exclusivamente de ciencia y tecnología: Indagando.tv.

Todavía están realizando emisiones piloto, pero por el momento ya se puede disfrutar de los siguientes programas:

  • News&Views sobre ciencia y actualidad.
  • A2, debates a dos sobre diferentes temas de ciencia y tecnología.
  • Aquí SINC elaborado a partir de los contenidos de esta plataforma de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología, y que pretende mostrar el día a día de la investigación española.
  • Ella Innova, la situación de la mujer científica

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Especial mención merece Ella Innova, quizá nos llevemos más de alguna sorpresa sobre la genialidad científica de las mujeres, históricamente silenciada; un canal que aún ganará en más adeptos cuando se estrene el biopic de Hipatia de Alejandría que Alejandro Amenábar está realizando estos días.

Desde Indagando también se promete la emisión en directo de congresos, cursos, ponencias, conferencias y otros eventos relacionados con la ciencia. Una gozada.

¿Para cuándo un canal sobre el escepticismo? ¿Para cuándo la contrapartida de Cuarto Milenio de Iker Jiménez?

Vía | Cerebros no lavados

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<![CDATA[No me gusta mi voz grabada]]> http://www.xatakaciencia.com/biologia/no-me-gusta-mi-voz-grabada http://www.xatakaciencia.com/biologia/no-me-gusta-mi-voz-grabada Wed, 05 Aug 2009 09:41:20 +0000 seleccionado por marseruka Confesadlo, todos nos hemos grabado alguna vez cantando una canción. Muchas veces, incluso interpretando canciones inventadas. La mayoría de veces, es cierto, lo hacemos en la ducha, por aquello de la estupenda acústica. Pero al menos una vez en la vida lo hemos registrado en una cinta (o en un mp3).

Sin embargo, al escucharnos de nuevo algo falla. No nos gusta nuestra voz. Nos suena diferente. Más chillona, tal vez. Al igual que se dice que la tele engorda, en la sabiduría popular también ha cristalizado la versión acústica de esta sentencia: la voz registrada suena diferente (normalmente peor) que al natural.

¿Por qué ocurre? ¿Es un defecto del micrófono? ¿Un defecto del altavoz? Puede. Pero la razón fundamental es otra.

El sonido llega hasta nuestro oído interno llega por el siguiente camino: se conduce a través del canal auditivo externo (ésa especie de caracola), el tímpano y el oído medio hasta la cóclea, una espiral llena de líquido se encuentra en el oído interno. Pero al hablar, nuestra propia voz, además de llegarnos de esa forma, se transmite por los huesos, a través de los tejidos de la cabeza, llegando directamente a la cóclea.

Además, las propiedades mecánicas de la cabeza refuerzan las vibraciones de baja frecuencia, de tonos más graves.

Así que la voz que oímos al hablar es una combinación de estas dos percepciones de sonido. Pero al oírnos a través de una grabación, entonces se elimina la conducción ósea y sólo oímos el sonido transmitido por el aire (es decir, nos oímos tal y como los demás nos oyen).

Para oírnos por el otro canal auditivo, basta con que nos taponemos los oídos, y entonces sólo oiremos nuestra voz a través de las vibraciones de los huesos (y es que los huesos son geniales conductores del sonido, como demuestra el cepillo de dientes que me compré en EEUU y que, mientras tiene contacto con mis dientes, me transmite el We are the champions de Queen, haciéndome mucho más rítmica la tarea).

Vía | Planetacurioso

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<![CDATA[Algunas pruebas sobre el instinto del lenguaje (I)]]> http://www.xatakaciencia.com/genetica/algunas-pruebas-sobre-el-instinto-del-lenguaje-i http://www.xatakaciencia.com/genetica/algunas-pruebas-sobre-el-instinto-del-lenguaje-i Sun, 24 May 2009 11:42:31 +0000 seleccionado por marseruka Que el lenguaje es un instinto es una idea que hoy en día muchos psicolingüistas ya defienden sin demasiado problema.

Décadas antes, fue Noam Chomsky el primero en defender la idea de una gramática universal que se manifestaba gracias a nuestro código genético: los genes dotan a una parte del cerebro humano de la capacidad especializada de aprender el lenguaje.

Lo que se aprende desde cero es el vocabulario y ciertas variaciones gramaticales, pero existe un conjunto universal de reglas mentales.

Fue el psicolingüista Steven Pinker el que hizo más por refrendar las ideas revolucionarias de Chomsky. Según Pinker, todos los humanos hablan lenguas de una complejidad gramatical comparable, hasta los que viven aislados en las tierras altas de Nueva Guinea desde la Edad de Piedra.

Todas las personas son igualmente coherentes y cuidadosas siguiendo las reglas gramaticales implícitas, incluso las que no están educadas y hablan lo que se considera argot. Incluso esa forma de hablar en apariencia tan coja de la clase baja de los barrios más pobres obedece a reglas tan racionales y complejas como las de un lord inglés que se expresa de forma afectadísima.

Bajo este prisma, defender una u otra manera de expresarse sólo se puede hacer impulsado por un prejuicio.

Por otro lado, la prueba más asombrosa de que estas reglas gramaticales son innatas y no se aprenden por imitación, como el vocabulario, la hallamos en lo que se llama el lenguaje criollo: una lengua con reglas gramaticales que nace de una lengua franca, es decir, sin reglas coherentes, adoptada para un entendimiento común entre personas que no tienen la misma lengua materna.

El experimento natural más importante en este sentido fue el que estudió Derek Brickerton sobre un grupo de peones extranjeros de diferentes nacionalidades que trabajaron juntos en Hawai en el siglo XIX. Estos peones desarrollaron una lengua franca para poder comunicarse entre ellos: carecía de reglas gramaticales coherentes y consistía en una mezcla de palabras y frases para poder salir del paso.

Pero estos peones tuvieron hijos. La nueva generación, que creció en este ambiente caótico, de forma automática empezó a asimilar la lengua pero aplicándole las reglas gramaticales universales innatas. La lengua franca adquirió, en boca de estos niños, reglas de inflexión, orden de palabras y gramática coherente, volviéndola una lengua mucho más eficaz y eficiente: un lenguaje criollo.

Toda esta transformación sólo la hicieron un puñado de niños por instinto, sin usar gruesos manuales de gramática.

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<![CDATA[Anopheles, el mosquito estéril]]> http://www.xatakaciencia.com/salud/anopheles-el-mosquito-esteril http://www.xatakaciencia.com/salud/anopheles-el-mosquito-esteril Wed, 17 Jun 2009 17:24:10 +0000 seleccionado por marseruka mosquitomalaria4.gif
Anopheles es un bonito nombre para un mosquito. Como todos los de su género, tiene un ciclo vital de cuatro fases (huevo, larva, pupa y adulto), habita prácticamente en todo el mundo, tiene el cuerpo dividido en cabeza, tórax y abdomen, y basa su nutrición en un alimento estrella: la sangre.

Pero a pesar de todos estos aspectos comunes, no se trata de un mosquito cualquiera. Con apenas un centímetro de largo, el Anopheles gambiae y el Anopheles funestus presumen de ser dos de los animales más mortíferos del mundo, ya que son responsables de la muerte de más de un millón de personas al año debido a la malaria.

Este mosquito transmite al hombre el parásito que origina la enfermedad, pero la Ciencia tiene previsto desposeerlo de todo su glamour y poderío y convertirlo en un simple mosquito estéril. Para conseguir esterilizar a este animal va a utilizarse la energía atómica en forma de radiaciones, pero primero hay que crear una generación de ‘super Anopheles’. Hablamos de mosquitos suficientemente fuertes como para sobrevivir a las radiaciones y a la vez suficientemente atractivos como para seducir a las hembras en el medio silvestre.

El Anopheles posee un importante instinto antropófago, es decir, el ser humano es su principal fuente de nutrición. La idea de los científicos es producir en el laboratorio una gran cantidad de mosquitos macho sexualmente estériles para luego liberarlos en una zona concreta.

La complicación de toda esta historia la aporta, como casi siempre, el universo femenino. El afán último de los científicos es que éstos machos, pese a ser estériles, conserven todo su “atractivo” para que las hembras elijan aparearse con ellos y no noten que hay gato encerrado. Y es que las hembras de Anopheles también cuentan con una notable peculiaridad: se aparean una vez en la vida. No es de extrañar que resulten exigentes a la hora de elegir compañero. Si éste ha sido esterilizado, ninguno de los cientos de huevos que ponga la hembra prosperará.

La forma de transportarlos y su liberación son dos de las cuestiones que más preocupan a los científicos. La posibilidad de tener una generación de ‘super Anopheles’ resistentes a la radiación deambulando por mesetas africanas no es muy alentadora. Por eso han decidido poner a prueba la viabilidad de este sistema de esterilización a orillas del río Nilo, cuna de las grandes civilizaciones de la historia y una de las zonas en las que se registran mayores niveles de transmisión de malaria.

Los científicos son optimistas y están convencidos de que esta técnica, combinada con el uso de insecticidas, va a convertirse en una eficaz herramienta en la lucha contra la malaria.

Pero a veces, con la Ciencia no ganamos para sustos. Si alguien tiene planeado hacer un crucero por el Nilo este verano y se topa con mosquitos con estética metrosexual y un ligero toque verdoso que procure mantenerse alejado.

Vía | BBC
Más información | www.elmundo.es
En Genciencia | Mosquiteras contra la malaria

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<![CDATA[La heroica historia de la buscadora de Huntington]]> http://www.xatakaciencia.com/genetica/la-heroica-historia-de-la-buscadora-de-huntington http://www.xatakaciencia.com/genetica/la-heroica-historia-de-la-buscadora-de-huntington Tue, 07 Apr 2009 08:50:55 +0000 seleccionado por marseruka De 1872 a 1993 no se sabía prácticamente nada de la enfermedad de Huntington, excepto que era genética. Hoy en día, sin embargo, hay más de 100 trabajos dedicados exclusivamente al gen que la provoca, un único gen entre las decenas de miles de genes que componen el genoma humano.

Lamentablemente, todavía no se conoce una cura para la enfermedad. Pero si se ha adelantado tanto en tan pocos años se lo debemos a una única mujer, la protagonista de la heroica historia que pretendo contaros.

La enfermedad de Huntington, a grandes rasgos, tiene un proceso que dura un par o tres de décadas, en las que el afectado va perdiendo las facultades intelectivas y sufre espasmos de los miembros, depresión profunda, alucinaciones ocasionales y delirios. Es la primera enfermedad genética humana totalmente dominante que se ha descubierto.

A finales de 1970, nuestra heroína, una neuropsicóloga estadounidense llamada Nancy Wexler, se propuso que encontraría la cura a tan horrible enfermedad. Su familia tenía la enfermedad, así que ella sabía que tenía un 50 % de posibilidades de desarrollarla en unos años. Los especialistas le dijeron que nunca encontraría el gen que buscaba, que había perdido antes de empezar, que lo mejor era vivir en la ignorancia, exprimir al máximo el día a día y dar gracias a Dios por cada nuevo amanecer.

Pero Wexler no era la clase de persona que se conforma con su destino, aunque el destino de los genes sea más preciso y determinante que los oráculos, los horóscopos y demás mancias. De modo que, guiándose por el informe de un médico venezolano, Américo Negrette, tomó un avión a Venezuela para visitar tres pueblos rurales llamados San Luis, Barranquitas y Laguneta, a orillas del lago Maracaribo.

La razón de este viaje es que allí habitaba una numerosa familia que sufría una alta incidencia de la enfermedad de Huntington. Al parecer, la enfermedad había llegado hasta esa tierra transportada en los genes de un marinero del siglo XVIII, como una guadaña biológica. Wexler pudo remontar el árbol genealógico de la enfermedad hasta principios del siglo XIX, hasta una mujer llamada (y no es broma) María Concepción, que había tenido 11.000 descendientes en 8 generaciones.

9.000 de aquellos descendientes aún estaban vivos en 1981. Y de ellos, no menos de 371 sufrían Huntington cuando Wexler los visitó por primera vez. 3.600 tenían un 25 % de probabilidades de desarrollar la enfermedad, porque al menos un abuelo tenía los síntomas.

En 1983, Wexler, tras innumerables pruebas de sangre analizadas, no sólo aisló un marcador genético cercano al gen afectado, sino que lo definió en el extremo del brazo corto del cromosoma 4. 10 años después de trabajo incesante llevaron a Wexler hasta el descubrimiento del gen, la interpretación de su texto y la identificación de la mutación que acarreaba la enfermedad (aunque, como dije, no la cura).

El gen es la receta para producir una proteína llamada huntingtina. La repetición de la “palabra” CAG en mitad del gen produce un largo tramo de glutaminas en mitad de la proteína (CAG significa glutamina en el idioma de los genes). Cuantas más glutaminas haya en este punto más rápido empieza la enfermedad.

La última noticia que leí de Wexler es que aún no sabía si tenía Huntington. Ni tampoco le interesaba saberlo.

Más información | Abriendo un camino genético

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<![CDATA[Identifícate con el DNI de tu cuerpo]]> http://www.xatakaciencia.com/biologia/identificate-con-el-dni-de-tu-cuerpo http://www.xatakaciencia.com/biologia/identificate-con-el-dni-de-tu-cuerpo Thu, 11 Jun 2009 09:10:10 +0000 seleccionado por marseruka Todos hemos visto en infinidad de películas de espías aquella escena de un agente secreto llegando a su base de operaciones. Entonces, para obtener la entrada, el agente debe dejarse escanear el iris (que es único en cada persona) y, si realmente las instalaciones son top secret, es probable que también permita el escaneo de sus huellas digitales.

Pero todos esos sistemas de identificación ya han quedado anticuados, por previsibles. Las nuevas tecnologías de autentificación biométrica empiezan a alcanzar niveles que jamás creíamos posibles, en el que incluso se mide el tipo de olor que desprende nuestro cuerpo.

Las primeras manifestaciones de la biometría en la historia se remontan a la China del siglo XIV. Según Joao de Barros, explorador y escritor, los comerciantes chinos estampaban las impresiones y las huellas de la palma de las manos de los niños en papel con tinta.

En Occidente habríamos de esperar hasta 1883, cuando Alphonse Bertillon, jefe del departamento fotográfico de la policía de París, desarrolló un sistema para indentificar criminales midiendo ciertas longitudes y anchuras de la cabeza y del cuerpo, así como registrando marcas individuales como tatuajes y cicatrices. Atrás quedaron esos retratos del Lejano Oeste en los que ponía Wanted.

Pero, actualmente, la biométrica permite ir mucho más lejos. He aquí los últimos ejemplos:

  • Oído: el sonido que penetra en la oreja y su retorno es único, pues cada uno de nosotros tenemos una forma diferente de la estructura del oído interno. Este tipo de biometría sería muy útil, por ejemplo, para identificar a sospechosos a través del teléfono móvil. O quizá serviría para evitar el robo de teléfonos: en cuando el teléfono percibiera que otra oreja distinta a la de su dueño en contacto con él, se inutilizaría o daría la voz de alarma.
  • Olor: las narices electrónicas, gracias a un programa creado en la Universidad de Bolonia, podrán convertirse en una herramienta de identificación de las personas gracias al olor corporal que desprenden. Como todos sabéis, cada persona huele de una manera distinta, sobre todo cuando mantiene unas condiciones higiénicas mínimas.
  • Manera de caminar: la forma de andar y correr también son únicos en cada persona. A veces, somos capaces de identificar a alguien sin verle la cara, sólo por su forma de acercarse o alejarse de nosotros. Sin embargo, la tecnología que es capaz de hacer esto todavía no es muy fiable: el ángulo de la cámara puede variar el resultado.
  • Rodilla: ¿os imagináis un registro de rodillas mundial? Pues no debería sonaros tan extravagante si tenemos en cuenta que la detección de rasgos únicos en esta articulación permite una fiabilidad en la identificación que supera incluso a la de las huellas dactilares (la probabilidad de igualdad entre dos huellas es de 1 entre 67 billones) y el iris. Expertos de la Universidad de Nueva York ya han creado el primer sistema de identificación de rodilla.
  • Impulsos cerebrales: no medirán lo que pensamos, pero casi: de alguna manera identificarán nuestra forma de pensar, la particular configuración de la actividad de nuestro cerebro. Una empresa española, Starlab, ya comercializa un detector portátil de esta señal tan íntima.
  • ADN: sin duda, cuando se implante este sistema biométrico será el más fiable de todos cuantos conocemos, además de ser también el más barato y rápido. Me pregunto si, en todo caso, servirá también para resolver conflictos de identidad entre hermanos gemelos univitelinos y evitar situaciones como la acaecida en 2009, en Alemania: se levantó la orden de arresto de dos gemelos al no poderse demostrar cuál de los dos fue el autor de un robo de joyas en Berlín dado su extraordinario parecido (ADN incluido); ignorándose para siempre quién de los dos es Jeckyll y quién, Mr. Hyde.

Vía | Quo

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<![CDATA[Donde acaba el hombre... y empieza la máquina ]]> http://www.xatakaciencia.com/sabias-que/donde-acaba-el-hombre-y-empieza-la-maquina http://www.xatakaciencia.com/sabias-que/donde-acaba-el-hombre-y-empieza-la-maquina Tue, 23 Jun 2009 18:25:25 +0000 seleccionado por marseruka eduardmanostij.gif

Todos tenemos en nuestra mente la imagen inconfundible del joven Eduardo Manostijeras, el personaje solitario e ingenuo creado por el dibujante y cineasta Tim Burton. Impregnado de la estética inconfundible de su director, Eduardo Manostijeras tenía la peculiaridad –como su nombre indica – de contar con tijeras en lugar de manos. Con ellas daba forma a los setos de los jardines y al cabello de sus vecinas, usándolas incluso para realizar algún arreglo doméstico.

El personaje de Burton nunca tuvo manos porque no era humano: se trataba de un robot incompleto. Su creador murió repentinamente dejándolo con tijeras en lugar de con cinco bonitos dedos. Pero las tijeras no constituían para él herramientas, sino una parte de su anatomía, simple y llanamente.

Esta apreciación, aparentemente tan sencilla, no lo es tanto. Resulta que cuando usamos una herramienta cambia la forma en que nuestro cerebro representa las dimensiones de nuestro cuerpo. Es decir, cuando utilizamos un martillo, una cuchara o un abanico éstos se convierten en parte de nuestro esquema corporal y nuestro cerebro los identifica como una parte más del propio cuerpo.

El utensilio en cuestión entra a formar parte de lo que en psicología se conoce como ‘esquema corporal’. Lo que ocurre a continuación es que los movimientos corporales que realizamos varían a como lo hacían antes de usar la herramienta. Por ejemplo, si organizamos una barbacoa en el jardín y usamos pinzas para dar la vuelta a la parrillada para que no se nos queme, nuestro cerebro dará orden a nuestro cuerpo para que se comporte como si nuestro brazo fuera más largo de lo que en realidad es.

Se trata, sin duda, de un fenómeno que experimentamos casi a diario, puesto que estamos rodeados de objetos que nos asisten en multitud de tareas. Si no, ¿por qué podemos cepillarnos los dientes sin tener que mirarnos al espejo? La respuesta es sencilla: somos capaces de cepillarnos los dientes sin ver nuestra la boca o nuestro brazo porque el cerebro ha integrado el cepillo de dientes en la representación de nuestro brazo.

Esta habilidad de nuestra mente para adaptarse funcionalmente e incorporar las herramientas constituye la base fundamental para un correcto uso de los utensilios y herramientas que usamos diariamente. Una vez que éstos están integrados dentro del mencionado ‘esquema corporal’, pueden ser controlados y manipulados como si se tratara de una parte más de nuestra anatomía.

Vía | Plataformasinc

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<![CDATA[El Kamasutra espacial: sexo entre astronautas]]> http://www.xatakaciencia.com/astronomia/el-kamasutra-espacial-sexo-entre-astronautas http://www.xatakaciencia.com/astronomia/el-kamasutra-espacial-sexo-entre-astronautas Tue, 05 May 2009 09:41:02 +0000 seleccionado por marseruka Muchos conspiranoicos creen que la NASA trata de ocultar que en realidad nunca viajó a la Luna. O que en Marte hay caras. O que mantienen comunicación fluida con extraterrestres de Raticulín.

Leyendas aparte, lo que es innegable es que la agencia espacial norteamericana siempre ha corrido un tupido velo sobre la existencia de relaciones sexuales en el espacio. Fisiológicamente, nada impide un apareamiento en microgravedad, pero ¿los astronautas realmente necesitan sexo allí arriba?

En una vida prolongada en una estación espacial, por ejemplo, es imprescindible atender a las servidumbres fisiológicas. En todas las estaciones hay “baños”. Conocemos los ingeniosos métodos para hacer aguas mayores y menores. Pero ¿y el sexo?

Tal vez allí arriba nadie piense en el sexo. O tal vez se liberen de esas tensiones de una forma rápida y profiláctica, a pesar de que la masturbación no esté muy bien vista por ciertas religiones (según el teólogo Giordano Muraro, del Vaticano, “la masturbación es como tener un Ferrari e ir siempre en primera”).

Hasta ahora sólo existen rumores. Como la experiencia en 1982 de la rusa Svetlana Savitskaia y otros cuatro tripulantes de la antigua estación Saliut-7.

O el de la inglesa Helen Sharman. Según su propio relato, en 1991, cuando tenía 28 años y era soltera, vivió a bordo de la Mir “fantásticas experiencias”. “Nos divertimos Mucho con ella”, confirmaron sus compañeros rusos. ¿Verdad o mentira? Incluso se dice que existe una grabación en vídeo en la que Sharman aparece flotando en la cabina vestida simplemente con un picardías rosa.

La doctora Patricia Santy, médico de astronautas y psiquiatra en la Universidad de Texas, ha sido la única en admitir oficialmente que ha podido haber relaciones sexuales en el espacio: “Vaya donde vaya la gente, el sexo seguirá”.

El periodista y astrónomo de formación Pierre Kohler, con una mirada mitad científica, mitad paparazzi, se ha preocupado de investigar las relaciones sexuales en órbita en su libro Última misión de la estación rusa Mir. Allí revela que existe una especie de kamasutra espacial, una serie de posiciones amorosas seleccionadas por ordenador que se habrían ensayado en 1996 a bordo de una nave norteamericana.

Como la sangre tienda a acumularse en la cabeza porque la gravedad que la atraía a las piernas desaparece, el déficit de riego sanguíneo dificulta la erección.

Pero todo se reequilibra en pocos días y en caso de “fallo” persistente queda el recurso del “tchibis”, una especie de pantalón inspirado en el muñeco Michelín con resultado garantizado: es mejor que la Viagra.

Para llevar a cabo algunas de las posturas sexuales, se precisaba de “acercamiento mecánico” con un cinturón elástico y un túnel hinchable que mantenía a la pareja bien amarrada a nivel del torso, la pelvis o las piernas. En otras de las posturas era suficiente con la fuerza de los propios músculos para mantener el contacto.

Sin duda, los misterios del cosmos son insondables.

Más información | Cibemitaños

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<![CDATA[Misión: Salvar el ‘Hubble’]]> http://www.xatakaciencia.com/astronomia/mision-salvar-el-hubble http://www.xatakaciencia.com/astronomia/mision-salvar-el-hubble Tue, 12 May 2009 16:32:58 +0000 seleccionado por marseruka Suenan las primeras notas de serial Misión imposible. Porque es, más o menos, a lo que se enfrenta ahora mismo la NASA al lanzarse a reparar el dañado telescopio Hubble.

El Hubble tiene una cámara principal inutilizada, un espectógrafo tanto de lo mismo, unos circuitos quemados, su antena ha sido víctima de un agujero del tamaño de una bala del calibre 22, las baterías están dando sus últimos coletazos y su brillante fuselaje pierde lustre tras los innumerables impactos de minúsculas partículas.

Situado a 600 kilómetros de la Tierra, el telescopio Hubble ha sido el autor de muchas de las bellas imágenes del espacio que pueblan el imaginario colectivo (es posible que alguna, ahora, sea el fondo de pantalla de vuestro ordenador). El Hubble es el telescopio más importante desde que Galileo construyera el primero a comienzos del siglo XVII. Es nuestro ojo Big Brother orientado al universo. Gracias al Hubble, sabemos que la expansión del universo se está acelerando (constante de Hubble) y que las galaxias se formaron poco después del Big Bang, hace 13.700 millones de años.

Así pues, el Hubble es importante. Es un símbolo de nuestra infinita curiosidad. Vale la pena repararlo para que, como mínimo, funcione durante 5 años más, hasta que caiga al mar y sea reemplazado por uno nuevo, más potente, que ya ha sido bautizado como James Webb.

Ahora mismo, 7 astronautas trabajarán durante 11 días en el telescopio, siguiendo una meticulosa coreografía de movimientos, como un ballet en microgravedad. Los astronautas fueron lanzados ayer en el transbordador Atlantis. Pero la misión es tan compleja que la NASA, en un gesto sin precedentes, tiene preparado un segundo transbordador, el Endeavour, para salir al rescate si algo saliera mal.

Durante 5 paseos espaciales, se repararán o reemplazarán todos los instrumentos dañados; incluso añadirán una cámara más potente. Para que el Hubble continúe brillando, como un símbolo, en lo más alto del mundo.

Vía | El Periódico

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