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        <title>Magazine - venas</title>
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        <description>Publicación de noticias sobre gadgets y tecnología. Últimas tecnologías en electrónica de consumo y novedades tecnológicas en móviles, tablets, informática, etc</description>
        <pubDate>Thu, 11 Jun 2026 19:38:15 +0000</pubDate>
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                <title><![CDATA[¿Se congelan los perros en la nieve?]]></title>
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                <pubDate>Fri, 13 Jan 2012 10:37:04 +0000</pubDate>
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                    <![CDATA[
                              <p>
      <img src="https://i.blogs.es/6db26a/medium_4950602919/1024_2000.jpg" alt="&#x00BF;Se&#x20;congelan&#x20;los&#x20;perros&#x20;en&#x20;la&#x20;nieve&#x3F;">
    </p>
    <p></p>
<p><br />
Un grupo de investigadores japoneses acaban de resolver un viejo misterio veterinario: <strong>cómo pueden los perros pararse y caminar durante mucho tiempo sobre nieve e hielo, sin congelarse sus patas</strong>.</p>
<!-- BREAK 1 -->
<p>Científicos de la Universidad Yamazaki Gakuen (Tokio), se preguntaron cómo era posible que los perros no sintieran frío en sus patas, a pesar de tener menos aislante en la piel de sus extremidades que en el resto del cuerpo. Por lo visto, las patas poseen una serie de almohadillas con un alto contenido de grasa, que se congela con menos facilidad que otros tejidos. Sin embargo, también posee una superficie con un alto ratio área/volumen, lo que implica que debería perder calor fácilmente.<br /></p>
<!-- BREAK 2 --><!--more--><p><br />
Cuando los seres humanos nos exponemos bajas temperaturas, se preoduce una <strong>vasoconstricción</strong> —disminución del volumen y estructura de los vasos sanguíneos— en las extremidades que reduce el flujo sanguíneo y la pérdida de calor. De esta forma se asegura que la sangre que circula de vuelta al resto del cuerpo no se haya enfriado demasiado.</p>
<!-- BREAK 3 -->
<p>El equipo de investigación, dirigido por el Dr. Hiroyoshi Ninomiya, empleó un microscopio electrónico de barrido para estudiar las patas de cuatro perros adultos. Tras numerosos estudios descubrió que <strong>las arterias que suministran sangre poseen redes de numerosas venas pequeñas o vénulas</strong>, y que el sistema actúa básicamente como un intercambiador de calor contra corriente.</p>
<!-- BREAK 4 -->
<p>Cuando la sangre caliente llega a las patas a través de las arterias, el calor se transfiere a las vénulas —que están íntimamente ligadas a las arterias—, lo que <strong>garantiza que la sangre se ha calentado antes de que vuelva con el resto del cuerpo</strong>.</p>
<!-- BREAK 5 -->
<p>El sistema de calor contra corriente evita el enfriamiento del cuerpo y asegura que la temperatura de las patas se mantiene dentro de unos límites razonables. El mismo sistema se ha identificado en otros animales como pingüinos de la Antártida o en delfines, que emplean un sistema de intercambio de calor en sus aletas.</p>
<!-- BREAK 6 -->
<p>No obstante, los perros domesticados no son capaces de soportar estas condiciones de hielo en la misma medida. Ya que depende de su entorno y la raza. Aunque la congelación en los perros es algo muy poco frecuente, puede ocurrir.</p>
<!-- BREAK 7 -->
<p>Vía | <a rel="noopener, noreferrer" href="http://dx.doi.org/10.1111/j.1365-3164.2011.00976.x">Veterinary Dermatology, Volume 22, Issue 6, pages 475–481, December 2011.</a></p>
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                <title><![CDATA[Las insólitas cifras del cuerpo humano]]></title>
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                <pubDate>Mon, 02 Mar 2009 14:29:05 +0000</pubDate>
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    </p>
    <p></p>
<p></p>

<p>Leído de corrido, damos un poco de miedo. Tenemos el aspecto de una enorme y compleja máquina que no deja de perder líquidos por todas sus junturas.</p>

<p><strong>440.000 millones de células</strong>. Son las que el organismo humano va perdiendo en un día, que se reemplazan enseguida. Tenemos alrededor de 100 billones. Es decir, que nos renovamos por fuera o por dentro, como decía el anuncio.</p>
<!-- BREAK 1 -->
<p><strong>170 kilómetros por hora</strong>. Es la velocidad del estornudo. Concretamente, la velocidad que alcanza la saliva cuando estornudamos. Y es que segregamos 1 litro de saliva al día, lo suficiente para llenar una botella. Aunque no es tanto como pensamos: un buey llega a los 65 litros.</p>
<!-- BREAK 2 -->
<p><strong>200.000 kilómetros de venas</strong>. Y por ellas corren aproximadamente 5 litros de sangre. Por nuestros cuerpo discurre toda una red de carreteras y autopistas que ya quisiera para sí el Ministerio de Fomento.</p>
<!-- BREAK 3 -->
<p></p>
<!--more--><p></p>

<p><strong>4 toneladas de excrementos</strong>. No lo habéis leído mal, no. El ser humano produce una media de 150 gramos de heces al día, lo que al cabo de una vida supone cerca de 4 toneladas. La evacuación líquida se cifra en unos 540 litros de orina al año, consumiendo una media de 1,5 litros diarios de agua.</p>
<!-- BREAK 4 -->
<p><strong>0,9 segundos de reacción al dolor</strong>. Es el tiempo que tarda la piel en transmitir al cerebro una señal dolorosa. Nuestro manto cutáneo, extendido, ocuparía una superficie de 1,5 metros cuadrados. </p>
<!-- BREAK 5 -->
<p><strong>3 millones de cabellos</strong>. Producimos esta cantidad en toda una vida, teniendo en cuenta que cada pelo vive unos 4 años. Los cabellos crecen una media de 0,35 milímetros al día, lo que supone 12,8 centímetros anuales. Ni el hombre lobo.</p>
<!-- BREAK 6 -->
<p><strong>650 músculos para 206 huesos</strong>. De huesos, curiosamente, alrededor de la mitad se centran en las manos y los pies. Pero en realidad nacemos con 300 huesos: 94 de ellos se sueldan entre sí a lo largo de la infancia.</p>
<!-- BREAK 7 -->
<p>Más información | <a rel="noopener, noreferrer" href="http://primavera.galeon.com/cosas.html">Curiosidades del cuerpo humano</a></p>
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