Según el matemático John Allen Paulos, solo en EEUU el número de muertos por el tabaco equivale aproximadamente a tres aviones Jumbo estrellándose cada día. Más de 300.000 mil norteamericanos al año. Aunque lo más escandaloso no son los índices de mortalidad sino que se tardó casi 100 años en reconocer públicamente el peligro que entrañaba el tabaco, en gran parte por la poderosa oposición de las grandes compañías tabacaleras.
Además, no solo los fumadores se hacen ellos mismos, sino que existen los fumadores pasivos. E incluso existen un grupo aún en más riesgo: los fumadores de tercera mano, es decir, la nicotina que queda atrapada en tejidos, alfombras y muebles reacciona con el ozono de los espacios cerrados y produce otros contaminantes, algunos posiblemente más tóxicos que el propio tabaco.Para limpiar el aire no basta con abrir las ventanas, cerrar las puertas o conectar el ventilador, las partículas nocivas del pitillo se depositan en el polvo casero acumulado en cualquier superficie, llegando a perdurar incluso meses.


Un pequeño porcentaje de pacientes seropositivos puede tener en su organismo la clave para lograr imitar este mecanismo en el futuro.
Como ya os señalaba en 
Ayer concluyó en Viena la Conferencia Internacional Sida 2010. Los resultados han sido moderados, aunque ligeramente optimistas.