
Los siete sabios de Grecia son Tales de Mileto, Salón de Atenas, Chilón Lacedemonio, Brías de Priena, Pitaco de Mitilene, Cleóbulo de Lindio y Periandro de Corinto. La gente suele encumbrar la antigua cultura clásica (sobre todo citando a autores sin ton si son) porque siempre ha sido sinónimo de sabiduría, pero en realidad es bastante demodé.
Escojamos un autor del que ayer ya hablamos, Aristóteles, y desvelemos sus opiniones acerca de cuestiones científicas. Al poco descubriremos que el filósofo era, como los demás, un personaje atrapado en una conyuntura histórica y cultural. En su día, la repetición de sus opiniones por parte de los escolares provocó, por ejemplo, que durante siglos no se comprobaran sus afirmaciones.
Aristóteles aseguraba que nuestro cerebro no recibe sangre y es la parte más fría del cuerpo, destinada a refrigerar el resto. Quizá el cerebro de Aristóteles lo fuera.
