A la hora de escoger una ciudad para mudaros, uno de los aspectos que deberíais tener en cuenta (y que parece llevar aparejado toda una serie de ventajas que solo tienen las buenas ciudades) es el porcentaje de habitantes que tienen una licenciatura universitaria.
Solemos creer que, a primera vista, son las infraestructuras lo que diferencian una buena ciudad de una mala ciudad para vivir, pero lo cierto es que el factor determinante es el capital humano de dicha ciudad. Y soy perfectamente consciente de que una titulación no dice nada individualmente de la cultura, la inteligencia o el civismo de una persona (Bill Gates, hasta hace poco, no tenía título universitario, por ejemplo). Pero no existe otra forma de medir mejor esos valores que la tosquedad del título universitario: colectivamente sí que puede ser una medida significativa.
Tal y como afirma Edward Glaesser en su libro El triunfo de las ciudades:

Fruto de un convenio de colaboración entre la Conselleria de Educación, Formación y Empleo de la Generalitat Valenciana y la Universitat de València-Estudi General (UV), ha nacido hace unas semanas el portal de divulgación científica 

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