Vitoria, desde ayer y durante todo el próximo 2012 Capital Verde Europea, ha asumido el reto de liderar una comunidad de ciudades de la UE por la sostenibilidad.
Vía | EFE
Vitoria, desde ayer y durante todo el próximo 2012 Capital Verde Europea, ha asumido el reto de liderar una comunidad de ciudades de la UE por la sostenibilidad.
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El proyecto MicroActive (Detección automática de la actividad molecular de las células asociada a una enfermedad) ha desarrollado un microchip, financiado por el Sexto Programa Marco (6PM) de la UE, que eliminará las angustiosas esperas tras someternos a una prueba médica. A veces pueden pasar días, incluso semanas, en los que no podemos evitar preguntarnos si la prueba saldrá positiva o negativa.
Con MicroActive, los médicos podrán diagnosticar el estado de un paciente en la misma consulta.
Muestras de sangre, análisis de cáncer uterino y otras pruebas que requieren largos y complejos procesos (por ejemplo, al analizarse el contenido de proteínas hay que pasar por tratamiento térmico, mezcla con enzimas, centrifugación y concentración de los marcadores de enfermedades, envíos a laboratorios, etc.) quedarán muy reducidas, según el equipo de MicroActive, a este laboratorio completo y “de bolsillo”.

Un proyecto patrocinado por la Unión Europea y liderado por Phillips, y en el que colaboran un grupo de cardiólogos del Reino Unido está desarrollando una serie de aparatos que serán la clave para controlar los problemas de salud y conseguir reducir las necesidades de emergencias hospitalarias en el futuro.
Una de estas innovaciones, especialmente indicada para personas con problemas cardíacos, consiste en una cama que contará con un monitor electrónico que mida la presión sanguínea, que controle los ritmos cardíaco y respiratorio, y el movimiento corporal del paciente mientras duerme. Además la persona podrá ponerse un chaleco hecho de tejido de electrodos que realizará un electrocardiograma completo. Incluso podrá ofrecer algunas claves sobre el sueño interrumpido a través de la medición de modelos de las fases del sueño.

Aunque sin fijar un porcentaje concreto, Estados Unidos aceptará en Washington en la cumbre con la Unión Europea (UE) el principio de reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero, según fuentes europeas. De este modo, la cumbre EE.UU.-UE emitirá una declaración sobre energía y cambio climático en la que se reflejará el compromiso de reducir las emisiones contaminantes.
La UE habría preferido que Estados Unidos se comprometiera a una cifra concreta y también que aceptara cifras de aumento máximo de temperaturas. No obstante, desde el grupo comunitario se espera que Washington se vaya moviendo progresivamente. Esperemos que el compromiso sea cierto y que aunque no tengan valor suficiente para prometer un porcentaje, al menos se pongan los medios necesarios para lograrlo.
Sólo Italia, Letonia y Lituania han introducido en sus respectivas legislaciones nacionales la nueva directiva europea sobre responsabilidad ambiental, que se basa en el principio de “quien contamina paga”, y cuya entrada en vigor está prevista para el lunes 30 de abril.
El comisario de Medio Ambiente, Stavros Dimas ha expresado a través de un comunicado su gran preocupación por el hecho de que sólo 3 Estados miembros han transpuesto hasta ahora este acto legislativo esencial. Dimas añade que si el resto de países no les siguen muy rápidamente, la Comisión tendrá que considerar iniciar acciones legales. A su juicio, la directiva sobre responsabilidad ambiental ayudará a prevenir los daños medioambientales y permitirá a los Gobiernos obtener una reparación por parte de los culpables en caso de perjuicio grave.