<rss version="2.0"
     xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
     xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/">
        <channel>
        <title>Magazine - turku-akademi</title>
        <link>https://www.xatakaciencia.com</link>
        <description>Publicación de noticias sobre gadgets y tecnología. Últimas tecnologías en electrónica de consumo y novedades tecnológicas en móviles, tablets, informática, etc</description>
        <pubDate>Wed, 10 Jun 2026 18:29:37 +0000</pubDate>
        <generator>https://www.xatakaciencia.com</generator>
        <atom:link href="https://www.xatakaciencia.com/tag/turku-akademi/rss2.xml" rel="self" type="application/rss+xml" />
                                        <item>
                <title><![CDATA[¿Las mujeres son tan violentas como los hombres? (y II)]]></title>
                <link>https://www.xatakaciencia.com/biologia/las-mujeres-son-tan-violentas-como-los-hombres-y-ii</link>
                <guid>https://www.xatakaciencia.com/biologia/las-mujeres-son-tan-violentas-como-los-hombres-y-ii</guid>
                <pubDate>Sun, 25 Jan 2009 15:51:46 +0000</pubDate>
                                <description>
                    <![CDATA[
                              <p>
      <img src="https://i.blogs.es/3b3517/machismoblog/1024_2000.jpg" alt="&#x00BF;Las&#x20;mujeres&#x20;son&#x20;tan&#x20;violentas&#x20;como&#x20;los&#x20;hombres&#x3F;&#x20;&#x28;y&#x20;II&#x29;">
    </p>
    <p></p>
<p></p>

<p><a href="https://www.xatakaciencia.com/2009/01/25-las-mujeres-son-tan-violentas-como-los-hombres-i">En el post anterior</a> hablábamos de la cuota de agresividad de la mujer, que era equiparable a la del hombre. La mujer, sin embargo, expresa su agresividad de una forma indirecta.</p>
<!-- BREAK 1 -->
<p><strong>La agresión indirecta consiste en calumniar, en chismorrear, en difundir rumores malignos, en establecer estrategias y alianzas contra terceros que dejarían a Terminator patidifuso.</strong> En definitiva, la violencia masculina deja señales claras y evidentes en forma de hematomas; la femenina provoca hematomas psicológicos más profundos que son difíciles de detectar y de medir, y por tanto castigar. Existen muchas formas de agresión más dolorosas y eficaces que un puñetazo, y lo más probable es que te ahorres una temporada entre rejas si las empleas. </p>
<!-- BREAK 2 -->
<p>Insisto en aclarar que tanto los hombres como las mujeres son duchos en el empleo de estas formas indirectas de agresión; todos somos animales políticos. Pero el caso de la mujer es especial, pues ella debe evitar los deslices físicos en mayor medida: no sólo le perseguiría la justicia, sino que sufriría una estigmatización social y cultural que no se da con tanta intensidad en los hombres. Vuelve a hablar <strong>Angier</strong>:</p>
<!-- BREAK 3 -->
<p></p>
<!--more--><p></p>

<p><blockquote><p>En parte ello obedece al mito de la adolescente sentimental, pues cuanto más se disuade a las jóvenes del uso de las formas directas de agresión y más se premia el carácter afable, mayor es la probabilidad de que las chicas cáusticas recurran a maquinaciones para obtener lo que quieren. En las culturas en que a las chicas se les permite ser chicas y decir en voz alta lo que piensan, su agresividad es más directa y verbal y menos indirecta que en las culturas en que se espera que las mujeres sean recatadas. En Polonia, por ejemplo, donde la mordacidad se valora positivamente en la mujer, las jóvenes se gastan bromas, no se pegan y no temen traiciones dentro del grupo. Entre las indias zapotecas de México, que están completamente subordinadas a los hombres, prevalece la agresión indirecta. Entre los vanatinai de Papúa Nueva Guinea, una de las sociedades menos estratificadas y más igualitarias que conocen los antropólogos, en la que las mujeres hablan y actúan libremente, y a veces recurren a los puños y a los pies para demostrar su cólera, no hay evidencia de un sesgo femenino en las actuaciones encubiertas.</p>
<!-- BREAK 4 --></blockquote></p>

<p>Paradójicamente, cuanto más derechos adquieran las mujeres y mayor igualdad entre sexos exista, mayores ejemplos de agresión directa femenina se originarán. <strong>De modo que la conclusión que podemos extraer de estos estudios es que las mujeres se ven obligadas a ser más maquiavélicas que los hombres.</strong> Por el contrario, ignoro si la persecución sistemática por vía judicial y social de los agresores masculinos es el método más eficaz para eliminar esta lacra; parece que el ideal se acerca más a conseguir que la violencia masculina directa sufra una censura y una represión social y cultural semejante a la femenina. <strong>La violencia, entonces, no desaparecería, pero adoptaría otras formas para colarse por las fisuras del escrutinio social y legal.</strong></p>
<!-- BREAK 5 -->
<p>El problema, pues, no parece tener una fácil solución. Si hay menos violencia física, entonces la violencia se vuelve indirecta, y viceversa. La violencia permanece. Entonces, ¿debemos encontrar la manera de castigar la hipócrita afabilidad tanto en hombres y mujeres de la misma forma que se castiga el puñetazo? ¿Hay que promover más largometrajes protagonizados por mujeres de armas tomar?</p>
<!-- BREAK 6 -->
<p><blockquote><p>Las mujeres creamos vínculos con otras mujeres y, sin embargo, nuestras mayores agresiones y nuestra hostilidad más temible pueden ir dirigidas contra las mujeres. Se habla de la guerra de sexos, pero es sorprendente qué pocas veces dirigimos nuestros impulsos agresivos contra los hombres, los supuestos adversarios en esa guerra. No consideramos competidores a los hombres, ni siquiera ahora, en el mercado libre-para-todos, donde con frecuencia lo son. Es mucho más fácil ser competitiva con otra mujer, sentir nuestros nervios crisparse de ansiedad y tensión cuando otra mujer entra en nuestro campo visual. Vestimos a las mujeres de blanco como las hadas o de negro como la mafia. Las queremos a nuestra alrededor. Queremos estar solas entre los hombres. Los hombres dicen que envidian la profundidad de las amistades femeninas, la capacidad de las mujeres para comunicarse y entregarse mutuamente. También les asombra la ferocidad de las amistades femeninas cuando se deshacen, la increíble intensidad de su odio y su resentimiento. “Para los hombres, iniciar una pelea puede ser una forma de relacionarse, de tantear al otro, de dar un primer paso hacia la amistad”, escribió Frans de Waal en <em>Good Natured</em>. “Esta función de vinculación es ajena a la mayoría de las mujeres, que ven en la confrontación una causa de disensiones.</p>
<!-- BREAK 7 --></blockquote></p>

<p>Los conflictos entre personas parecen inherentes en la sociedad. Cada uno, entonces, usará las armas que mejor maneja para salir victorioso. Ha ocurrido siempre y seguirá ocurriendo (ahora mucho menos que antes, a pesar de las alarmistas noticias con las que desayunamos cada mañana). Pero al menos sería bueno borrar algunos tópicos sexistas por el camino. Es la única pretensión de este humilde artículo. <strong>Mujeres y hombres son igualmente violentos, feroces y crueles.</strong> Tengamos eso en cuenta la próxima vez que revisemos las últimas cifras de agresiones asociadas a la violencia de género.</p>
<!-- BREAK 8 -->
<p>Más información | <a rel="noopener, noreferrer" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Violencia_de_g%C3%A9nero#Terminolog.C3.ADa">Wikipedia</a></p>

<p> </p>
<script>
 (function() {
  window._JS_MODULES = window._JS_MODULES || {};
  var headElement = document.getElementsByTagName('head')[0];
  if (_JS_MODULES.instagram) {
   var instagramScript = document.createElement('script');
   instagramScript.src = 'https://platform.instagram.com/en_US/embeds.js';
   instagramScript.async = true;
   instagramScript.defer = true;
   headElement.appendChild(instagramScript);
  }
 })();
</script>

                    ]]>
                </description>
            </item>
                                <item>
                <title><![CDATA[¿Las mujeres son tan violentas como los hombres? (I)]]></title>
                <link>https://www.xatakaciencia.com/biologia/las-mujeres-son-tan-violentas-como-los-hombres-i</link>
                <guid>https://www.xatakaciencia.com/biologia/las-mujeres-son-tan-violentas-como-los-hombres-i</guid>
                <pubDate>Sun, 25 Jan 2009 15:51:18 +0000</pubDate>
                                <description>
                    <![CDATA[
                              <p>
      <img src="https://i.blogs.es/56e42a/215807/1024_2000.jpg" alt="&#x00BF;Las&#x20;mujeres&#x20;son&#x20;tan&#x20;violentas&#x20;como&#x20;los&#x20;hombres&#x3F;&#x20;&#x28;I&#x29;">
    </p>
    <p></p>
<p>A pesar de las apariencias, a pesar de que existe la tipificación penal de la violencia de género del hombre hacia la mujer pero raramente ocurre a la inversa, las mujeres y los hombres poseen una cuota de agresividad y crueldad muy similares. Antes de que las asociaciones feministas se me tiren encima (de forma no violenta, claro), vamos a intentar matizar esta afirmación</p>
<!-- BREAK 1 -->
<p><strong>Kaj Björkqvist</strong>, de la Turku Akademi de Finlandia, ha llevado a cabo comparaciones interculturales de niños de Europa, Norteamérica, Oriente Medio y Asia. Las conclusiones son reveladoras: <strong>todos los niños pequeños son físicamente agresivos, y antes de cumplir los tres años de edad no existen diferencias significativas entre los dos sexos en este aspecto</strong>.</p>
<!-- BREAK 2 -->
<p>A partir de entonces, cuando los niños comienzan a hablar y a reflexionar, la sociedad empieza a ser cada vez menos tolerante con las muestras de agresión física. Una patada o un manotazo son duramente reprobados. A los niños se les ofrece la posibilidad del diálogo antes de llegar a las manos. Si el comportamiento agresivo persiste en la pubertad, éste incluso se cataloga de patológico. <strong>Lo relevante es que esta reeducación de la innata tendencia a la violencia física es especialmente coercitiva en el sexo femenino.</strong></p>
<!-- BREAK 3 -->
<p></p>
<!--more--><p></p>

<p>A las niñas no sólo se les censura el empleo de la violencia física, también se les evita aprender a defenderse físicamente de una agresión. Las que deciden inscribirse en un curso de defensa personal o de artes marciales, por ejemplo, pueden ser perfectamente tachadas de <em>machorras</em>. De hecho, <strong>las únicas peleas entre mujeres que son socialmente aceptadas son las que se desarrollan en el barro, siempre que las combatientes vayan ligeritas de ropa</strong>. Si visionamos una reyerta entre adolescentes en <em>Youtube</em> (caldo de cultivo por antonomasia para la difusión mediática del <em>bullying</em>), asistiremos a una muestra de arañazos, tirones de pelo, chillidos y una coreografía propia de gatas irritadas. En resumidas cuentas, una parodia de pelea dura y contundente que más que nada provocará hilaridad social. </p>
<!-- BREAK 4 -->
<p>Y hablamos de adolescentes. Una mujer ya adulta, sobre todo una mujer de buena posición socioeconómica, jamás deberá tener una respuesta testosterónica. En los hombres también se da este repliegue de la violencia física, pero en las mujeres esta tendencia es mucho más marcada. ¿Qué fue de aquella niña que era capaz de golpear con tanta bravura al niño que se metía con ella? ¿Las mujeres dejan de ser violentas por condicionamientos bioquímicos, culturales o una mezcla de ambos?</p>
<!-- BREAK 5 -->
<p>La respuesta no es sencilla.</p>

<p>La cuestión fundamental es que la violencia femenina primigenia no se esfuma. <strong>Toda mujer esconde un Charles Bronson en su fuero interno, machote y bigotudo, pero aprende a reconducir esta violencia explosiva a otras formas de expresión más sibilinas. </strong>Empieza a recurrir a las palabras, que pueden ser más afiladas que una espada, y las mujeres se convierten entonces en expertas manipuladoras psicoemocionales. </p>
<!-- BREAK 6 -->
<p>Los hombres también son duchos en el empleo de estas armas que apenas hacen ruido, pero no siempre son capaces de expresarse de esta manera, y culturalmente no se cuestiona en tanta medida que un hombre necesite dar un puñetazo sobre la mesa. </p>
<!-- BREAK 7 -->
<p>Como señala <strong>Natalie Angier</strong>, periodista científica, en su libro <em>Mujer, una geografía íntima</em>:</p>

<p><blockquote><p>Entre las niñas la ira se manifiesta de otras formas específicas. Una niña enfadada frecuentemente responde marchándose, dándose la vuelta, mostrando desprecio hacia quien la ofende, aparentando que no existe. Se retira, ostentosa y agresivamente. Entonces su silencio airado casi se puede oír. Entre los niños y niñas de once años, las niñas expresan su ira tres veces más frecuentemente que los niños con un desprecio jactancioso. Además, a esta edad, las niñas utilizan más que los niños un tipo de agresión denominado agresión indirecta.</p>
<!-- BREAK 8 --></blockquote></p>

<p>Pero ¿qué es la agresión indirecta? Este tema da para <a href="https://www.xatakaciencia.com/2009/01/25-las-mujeres-son-tan-violentas-como-los-hombres-y-ii#more">otro post.</a></p>

<p>Más información | <a rel="noopener, noreferrer" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Violencia_de_g%C3%A9nero#Terminolog.C3.ADa">Wikipedia</a></p>

<p> </p>
<script>
 (function() {
  window._JS_MODULES = window._JS_MODULES || {};
  var headElement = document.getElementsByTagName('head')[0];
  if (_JS_MODULES.instagram) {
   var instagramScript = document.createElement('script');
   instagramScript.src = 'https://platform.instagram.com/en_US/embeds.js';
   instagramScript.async = true;
   instagramScript.defer = true;
   headElement.appendChild(instagramScript);
  }
 })();
</script>

                    ]]>
                </description>
            </item>
            </channel>
</rss>
