<rss version="2.0"
     xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
     xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/">
        <channel>
        <title>Magazine - the-tipping-point</title>
        <link>https://www.xatakaciencia.com</link>
        <description>Publicación de noticias sobre gadgets y tecnología. Últimas tecnologías en electrónica de consumo y novedades tecnológicas en móviles, tablets, informática, etc</description>
        <pubDate>Sat, 13 Jun 2026 13:00:34 +0000</pubDate>
        <generator>https://www.xatakaciencia.com</generator>
        <atom:link href="https://www.xatakaciencia.com/tag/the-tipping-point/rss2.xml" rel="self" type="application/rss+xml" />
                                        <item>
                <title><![CDATA[Somos como somos dependiendo de donde estamos (y III)]]></title>
                <link>https://www.xatakaciencia.com/psicologia/somos-como-somos-dependiendo-de-donde-estamos-y-iii</link>
                <guid>https://www.xatakaciencia.com/psicologia/somos-como-somos-dependiendo-de-donde-estamos-y-iii</guid>
                <pubDate>Tue, 09 Mar 2010 11:51:07 +0000</pubDate>
                                <description>
                    <![CDATA[
                              <p>
      <img src="https://i.blogs.es/61f59b/images3/1024_2000.jpeg" alt="Somos&#x20;como&#x20;somos&#x20;dependiendo&#x20;de&#x20;donde&#x20;estamos&#x20;&#x28;y&#x20;III&#x29;">
    </p>
    <p></p>
<p>Sin embargo, asumir el poder del contexto, de que somos como somos, en una parte muy importante, dependiendo de dónde estamos, <strong>permitiría afrontar mejor muchos problemas</strong>. </p>
<!-- BREAK 1 -->
<p>¿Acaso no os preguntáis por qué en determinados países nórdicos hay mayor tasa de civismo y aquí, en España, el mobiliario público acaba pareciendo el escenario de una película posnuclear?</p>
<!-- BREAK 2 -->
<p>¿Mejor educación? ¿Otros genes? ¿El clima? Entonces, <strong>¿por qué muchos turistas de esos países parecen desmadrarse en España y dejan de respetar el mobiliario público?</strong></p>
<!-- BREAK 3 -->
<p>Una posible línea de investigación, recabando lo anteriormente expuesto, sería: allí son más cívicos porque raramente la administración permite que los desperfectos en el mobiliario público duren demasiado tiempo.</p>
<!-- BREAK 4 -->
<p></p>
<!--more--><p></p>

<p>Es decir: la gente cuida el entorno y es en resumidas cuentas es más cívica, en gran parte, porque el entorno está cuidado, como un pez que se muerde la cola.</p>
<!-- BREAK 5 -->
<p>En un ambiente caos, deterioro y suciedad, las personas tienden a ser más incívicas, más caóticas, y también a cometer más acciones vandálicas o incluso delictivas: si nadie arregla con premura mi entorno, si nadie vigila, si nadie se preocupa… hacemos más “trampas”, como los niños del experimento de <strong>Harsthorne</strong> y <strong>May</strong>. </p>
<!-- BREAK 6 -->
<p>De hecho, es una de las medidas que se tomaron para erradicar el preocupante nivel de criminalidad de una ciudad como Nueva York, considerada en los años 80 como una de las ciudades más peligrosas del mundo. <strong>En vez de aumentar la presencia policial o punitiva</strong>, por primera vez se organizó un potente efectivo de limpieza en las líneas de metro de la ciudad, donde un grafito duraba menos de una hora, donde las ventanas eran arregladas rápidamente, etc. </p>
<!-- BREAK 7 -->
<p>El metro, caldo de cultivo de actos violentos en la década de 1980, empezó a ser entonces un lugar mucho más amable. El “síndrome de las ventanas rotas” fue combatido también en otras áreas y de formas parecidas. Y ahora Nueva York es una de las ciudades más seguras del mundo sin que haya habido un cambio sustancial en las leyes, la presencia policial o la educación en las escuelas. </p>
<!-- BREAK 8 -->
<p>Porque en gran medida somos como somos dependiendo de donde estamos.</p>

<p>Vía | <em>The Tipping Point</em> de Malcom Gladwell.</p>
<script>
 (function() {
  window._JS_MODULES = window._JS_MODULES || {};
  var headElement = document.getElementsByTagName('head')[0];
  if (_JS_MODULES.instagram) {
   var instagramScript = document.createElement('script');
   instagramScript.src = 'https://platform.instagram.com/en_US/embeds.js';
   instagramScript.async = true;
   instagramScript.defer = true;
   headElement.appendChild(instagramScript);
  }
 })();
</script>

                    ]]>
                </description>
            </item>
                                <item>
                <title><![CDATA[Somos como somos dependiendo de donde estamos (II)]]></title>
                <link>https://www.xatakaciencia.com/psicologia/somos-como-somos-dependiendo-de-donde-estamos-ii</link>
                <guid>https://www.xatakaciencia.com/psicologia/somos-como-somos-dependiendo-de-donde-estamos-ii</guid>
                <pubDate>Tue, 09 Mar 2010 00:36:49 +0000</pubDate>
                                <description>
                    <![CDATA[
                              <p>
      <img src="https://i.blogs.es/69c197/joseph-haworth-in-jekyll-and-hyde-resized-515x347/1024_2000.jpg" alt="Somos&#x20;como&#x20;somos&#x20;dependiendo&#x20;de&#x20;donde&#x20;estamos&#x20;&#x28;II&#x29;">
    </p>
    <p></p>
<p>La personalidad es un conjunto de costumbres, tendencias e intereses relacionados entre sí de un modo bastante vago, y que depende, en ciertos momentos, de las circunstancias y el contexto. Pero no somos capaces de percibir eso porque la gente acostumbra a tener mucho control sobre su entorno, <strong>lo cual ofrece una imagen de falsa coherencia en su personalidad</strong>. </p>
<!-- BREAK 1 -->
<p>Es decir: alguien se siente bien y es muy divertido en las fiestas, y por eso acude a muchas u organiza muchas. La gente deduce que es una persona divertida. Pero si sus amigos observaran a esta persona en todas las situaciones en las que no posee el control (un callejón oscuro, un trabajo estresante), probablemente la percepción cambiaría.</p>
<!-- BREAK 2 -->
<p><strong>Mischel</strong> sostiene:</p>

<p></p>
<!--more--><p></p>

<blockquote>Cuando nos encontramos a una mujer que a veces parece hostil y muy celosa de su independencia pero que otras parece más bien pasiva, dependiente y femenina, nuestra válvula de reducción nos hace escoger entre una de las dos actitudes. Así, decidimos que una pauta está al servicio de la otra, o que ambas están al servicio de un tercer motivo. Debe de ser una mujer muy castradora, bajo una fachada de pasividad. O bien es una mujer cálida y dependiente con una imagen exterior de agresividad como modo de autodefensa.</blockquote>

<p>Más experimentos que evidencian el poder del medio a la hora de determinar cómo se despliega nuestra personalidad fueron, por ejemplo, los realizados a principios de los años 1970 por un grupo de científicos sociales de la Universidad de Stanford, dirigido por <strong>Philip Zimbardo</strong>. </p>
<!-- BREAK 3 -->
<p>El experimento consistió en crear una prisión falsa en el sótano de la Facultad de Psicología. Escogieron a unos cuantos varones, todos normales y saludables, como demostraron una serie de pruebas psicotécnicas. <strong>Una mitad asumieron el rol de prisioneros, la otra mitad, de carceleros</strong>. </p>
<!-- BREAK 4 -->
<p>Los resultados arrojaron luz a la pregunta de si las prisiones son lugares tan peligrosos como la jungla porque están llenas de delincuentes o porque las prisiones son en sí son junglas que sacan lo peor de los delincuentes. </p>
<!-- BREAK 5 -->
<p>Al poco de empezar el experimento, por ejemplo, alguno de los carceleros, que incluso se había declarado pacifista, <strong>cayó en el rol del típico guardia amargado que impone una férrea disciplina a los demás</strong>. </p>
<!-- BREAK 6 -->
<blockquote>Transcurridas treinta y seis horas, uno de los prisioneros empezó a ponerse histérico, y hubo que liberarlo. Otros cuatro más tuvieron que salir por “depresión emocional extrema, llantos, rabia y estados agudos de ansiedad.</blockquote>

<p><strong>Zimbardo</strong> pretendía que el experimento se alargara dos semanas, pero se vio obligado a cancelarlo a los seis días. La conclusión es que, además de la educación, los genes, los amigos que hemos conocido a lo largo de nuestra vida, etcétera… hay casos en los que alguien educado en una buena escuela, nacido en una familia feliz y en un barrio pudiente, <strong>puede cambiar radicalmente sólo modificando los detalles inmediatos de su situación</strong>. </p>
<!-- BREAK 7 -->
<p>Tal y como sucedió a los <strong>11.000 escolares entre 8 y 16 años</strong> que se usaron en la década de 1920 en un experimento liderado por <strong>Hugo Harsthorne</strong> y <strong>Mark A. May</strong>, en Nueva York. Los sometieron a tests diseñados para medir su grado de honestidad. </p>
<!-- BREAK 8 -->
<p>Les hacían resolver problemas en diferentes contextos: con vigilancia del profesorado, solos, solos pero con los libros donde aparecían las soluciones, en sus propios domicilios y toda clase de combinaciones. </p>
<!-- BREAK 9 -->
<p>Muchos niños engañaron, como es obvio. Pero al buscar pautas en los engaños, los investigadores se quedaron asombrados. Lejos de las obviedades del tipo que los más mayores engañaban más que los más pequeños, o que las niñas y los niños engañaban por igual, <strong>no existían pautas fijas ni grupos coherentes de engaño</strong>.</p>
<!-- BREAK 10 -->
<p>Había niños que engañaban cuando resolvían los problemas en casa, pero no lo hacían en el colegio y viceversa. Había quien engañaba en determinados tipos de pruebas y no en otras. </p>
<!-- BREAK 11 -->
<p>Finalmente, repitieron las pruebas seis meses después bajo las mismas circunstancias: los rangos de engaño fueron similares, y los mismos que entonces hicieron trampas, las hicieron después. Sin embargo, al modificar alguna variable, todo cambiaba, <strong>tanto los tramposos como las formas de hacer trampa</strong>. </p>
<!-- BREAK 12 -->
<p><strong>Ambos investigadores concluyeron que un rasgo como la honestidad no es un rasgo fundamental ni unificado</strong>. Pero nos sigue resultando difícil imaginar a una persona que es capaz de ser honesta en algunas cosas pero deshonesta en otras, u honesta con determinadas personas o en determinados lugares, pero muy deshonesto con otras personas y en otros lugares. Porque ¿cómo enjuiciaríamos entonces a una persona?</p>
<!-- BREAK 13 -->
<p>Quizá asumiendo que no podemos hacerlo fácilmente podamos combatir algunos problemas cotidianos de una forma más efectiva, como demostraré en la última parte de esta serie de artículos.</p>
<!-- BREAK 14 -->
<p>Vía | <em>The tipping point</em> de Malcom Gladwell</p>
<script>
 (function() {
  window._JS_MODULES = window._JS_MODULES || {};
  var headElement = document.getElementsByTagName('head')[0];
  if (_JS_MODULES.instagram) {
   var instagramScript = document.createElement('script');
   instagramScript.src = 'https://platform.instagram.com/en_US/embeds.js';
   instagramScript.async = true;
   instagramScript.defer = true;
   headElement.appendChild(instagramScript);
  }
 })();
</script>

                    ]]>
                </description>
            </item>
                                <item>
                <title><![CDATA[Somos como somos dependiendo de donde estamos (I)]]></title>
                <link>https://www.xatakaciencia.com/psicologia/somos-como-somos-dependiendo-de-donde-estamos-i</link>
                <guid>https://www.xatakaciencia.com/psicologia/somos-como-somos-dependiendo-de-donde-estamos-i</guid>
                <pubDate>Tue, 09 Mar 2010 00:28:14 +0000</pubDate>
                                <description>
                    <![CDATA[
                              <p>
      <img src="https://i.blogs.es/cf9b8e/mv0_sy294_/1024_2000.jpg" alt="Somos&#x20;como&#x20;somos&#x20;dependiendo&#x20;de&#x20;donde&#x20;estamos&#x20;&#x28;I&#x29;">
    </p>
    <p>Existe un mito muy arraigado en el acervo popular: que somos así o asá y eso nos define, que somos buenos o malos, que somos amables o ariscos, que somos altruistas o egoístas. O eres una cosa o eres la otra. Y, además, lo eres para casi siempre. </p>
<!-- BREAK 1 -->
<p>Diversos experimentos psicológicos empiezan a demostrar que esto no es así. <strong>Que los múltiples rasgos de nuestra personalidad se manifiestan de manera caprichosa y hasta contradictoria</strong>. Y que generalmente lo que más influye en estos cambios repentinos en nosotros mismos no es otra cosa que <strong>nuestro entorno</strong>. </p>
<!-- BREAK 2 -->
<p>Hasta el punto de que alguien puede ser una cosa o justo lo contrario de un día para el otro. </p>

<p>Parece que esta afirmación vaya en contra de nuestras intuiciones más profundas. Y también frases como: “Juan es muy amable y honrado conmigo, pero es muy retorcido con sus compañeros de trabajo”. Porque, al pensar en una personalidad, tendemos a imaginarla en términos absolutos. Pero la conducta humana funciona de otra forma muy distinta a cómo la intuimos.</p>
<!-- BREAK 3 --><!--more--><p>¿Por qué cometemos este error de base? Los psicólogos denominan esta tendencia <strong>Error Fundamental de Atribución</strong> (FAE).</p>

<p>Por ejemplo, se hizo el siguiente experimento: el público evalúa la actuación de unos jugadores de baloncesto, de calidad y talento similares. El primer grupo de deportistas está tirando a encestar, en un gimnasio con buena iluminación. El segundo grupo hace lo mismo pero en un recinto mal iluminado, lo cual provoca que fallen muchos tiros. </p>
<!-- BREAK 4 -->
<p>El público juzgó por mayoría que el grupo de deportistas del gimnasio bien iluminado jugaba mejor. Es decir:</p>

<blockquote>Cuando se trata de interpretar la conducta de otras personas, los seres humanos cometemos invariablemente el error de sobreestimar la importancia de los rasgos fundamentales del carácter y minusvalorar la importancia del contexto y de la situación.</blockquote>

<p>El experimento del gimnasio (tal y como sucede con tantos otros) ofrece resultados parecidos aunque se advierta al público la circunstancia de que el recinto está bien o mal iluminado. Porque hay algo dentro de todas las personas que hace querer explicar, instintivamente, el mundo que les rodea en términos de los atributos esenciales de las personas. Por inercia, <strong>prestamos más atención a las pistas personales que a las contextuales</strong>. </p>
<!-- BREAK 5 -->
<p>Además de eso, el psicólogo <strong>Walter Mischel</strong> sostiene que la mente humana cuenta con una especie de “válvula de reducción” que “crea y mantiene la percepción de la continuidad, incluso frente a cambios observados una y otra vez en la conducta.”</p>
<!-- BREAK 6 -->
<p>Vía | <em>The Tipping Point</em> de Malcom Gladwell</p>
<script>
 (function() {
  window._JS_MODULES = window._JS_MODULES || {};
  var headElement = document.getElementsByTagName('head')[0];
  if (_JS_MODULES.instagram) {
   var instagramScript = document.createElement('script');
   instagramScript.src = 'https://platform.instagram.com/en_US/embeds.js';
   instagramScript.async = true;
   instagramScript.defer = true;
   headElement.appendChild(instagramScript);
  }
 })();
</script>

                    ]]>
                </description>
            </item>
            </channel>
</rss>
