Nuestras pobres intuiciones matemáticas, agravadas por el tiempo empleado en hablar de determinados temas y no otros en los medios de comunicación masivos, son los responsables de que nos aterren los terroristas o tomar un vuelo comercial regular.
Sin embargo, el tabaco es más aterrador que el terrorismo, y mata al día tantas personas como si varios aviones comerciales se estrellaran antes de anochecer. Aunque lo más escandaloso no son los índices de mortalidad sino que se tardó casi 100 años en reconocer públicamente el peligro que entrañaba el tabaco, en gran parte por la poderosa oposición de las grandes compañías tabacaleras.
Así pues, este no es un artículo para convenceros de lo exageradamente dañino que es fumar. Las cifras hablan por sí solas. Este artículo trata de manipulación mediática, campañas publicitarias y mentiras a escala planetaria.
En EEUU, el 97 % de la producción de tabaco se halla en manos de sólo 5 compañías. British American Tobacco, R. J. Reynolds (propietarias de Winston y Camel), Lorillard, Ligett y, por último, Philip Morris, la más importante, la segunda empresa tabacalera más poderosa del mundo.

Ante la inminente implantación de fotografías impactantes en las cajetillas de tabaco para disuadir a los fumadores (una estrategia que ya estudiamos en el artículo
Mientras que la humanidad discute sobre la conveniencia de medidas de protección frente al tabaquismo pasivo y sobre las posibilidades de reconversión del cultivo del tabaco, en la University of Central Florida han creado plantas de lechuga y de tabaco transgénicas que sintetizan precursores de la insulina. El logro ha sido publicado en la revista Plant Biotechnology Journal. 
El Ministerio de Sanidad y Consumo ha hecho públicos hoy los resultados de la Encuesta Nacional de Salud.