Prototipos de robots que caminarán sobre la superficie lunar o marciana, que juegan al fútbol y marcan goles, que son capaces de transportar objetos a pesar de estar hechos con piezas de lego… todos estos diseños y muchos otros son presentados hoy en la I Jornada GMV de Robótica.
Aviones que escanean objetivos militares, submarinos a control remoto o robots de tierra utilizados para detectar explosivos son algunos de los artefactos que se dan cita esta semana en Washington.
Y es que aproximadamente 6.000 expertos en robótica militar y proyectos relacionados se dan cita en la capital de Estados Unidos, durante 4 días en el marco de lo que será el Forum de la Asociación Internacional de Vehículos con Sistemas no Tripulados (AUVSI), para compartir avances obtenidos.
Es la idea que tres ingenieros aeroespaciales europeos han presentado en el Acta Astronautica, revista de la Internacional Academy of Astronautics (IAA), y que trata de cambiar en un futuro las bases de las misiones de reparación de los satélites que orbitan alrededor de la Tierra.
El motivo principal parece ser económico. Planificar y llevar a cabo una de estas misiones conlleva importantes gastos considerados actualmente como un derroche, a parte de crear problemas de agenda para la comunidad espacial. A esto deberíamos sumar el riesgo para la tripulación asignada a la reparación del satélite, tanto en el viaje como en la propia tarea.
Para solventar dichos problemas, la solución sería enviar robots a realizar distintas órbitas alrededor de la Tierra, quedando a la espera de recibir instrucciones para reparar cualquier satélite estropeado que entrara en su zona de trabajo.
La noticia apareció hace poco en la red. Dos monos han conseguido alimentarse controlando un brazo robótico con la mente, gracias al trabajo de un grupo de ingenieros neurológicos de la Universidad de Pittsburgh.
Para lograr estos resultados, se ha diseñado un programa informático que traduce la actividad neuronal de una zona concreta del cerebro en movimientos reales de un brazo biónico, librando así al mono de tener que usar sus propios brazos.
Entendamos un poco más sobre este tema con las ideas clave de este extenso trabajo de investigación.
Maggie es un robot diseñado para la asistencia a personas con discapacidad visual. Según sus constructores, se trata del primer prototipo de estas características desarrollado en Europa, dotado de una conexión a Internet, cámaras de televisión y tecnología láser.
El robot, un humanoide de 1.4 m de altura, es capaz de hablar, bailar, reconocer voces, informar de las últimas noticias y del tiempo, distinguir los medicamentos y su composición y uso, e incluso, es capaz de sentir cosquillas. Posee, además, una pantalla táctil desde la que se le pueden dar órdenes.