Para poder votar este post tienes que identificarte o registrarte aquí.
Para votar este post conéctate con Facebook
Connect
Es ya inevitable asociar la salud con la abundante ingestión de agua (mínimo 2 litros, 8 vasos diarios). Incluso, al parecer, beber agua permite mantener más fácilmente la línea. Pero ¿cuánto hay de mito y cuánto de verdad en estas ideas populares?
La primera sospecha surge cuando son precisamente las empresas de agua embotellada las que alimentan la idea salutífera del agua en abundancia. Las botellas de agua producen sólo en Estados Unidos un total de 1,5 millones de toneladas de desperdicios de plástico; un plástico que ha requerido 178 millones de litros de petróleo para ser fabricado. El plástico no es biodegradable, tardará cientos o miles de años en desaparecer. Y por si esto fuera poco, algunas aguas embotelladas ni siquiera son minerales sino filtradas, como Aquafina de Pepsi o Dasani de Coca-Cola.
El petróleo y el agua embotellada pronto rivalizarán por ser la mercancía cuyo comercio genera más dinero en el mundo; no en vano, el empresario multimillonario estadounidense Thomas Boone Pickens, que forjó su fortuna en las explotaciones petroleras de Texas, ahora, con 80 años a sus espaldas, ha visto donde está el verdadero negocio: comprar reservas de agua para luego embotellarla y venderla a precio de oro. Porque el agua embotellada, además, ya forma parte del estilo de vida más cool.
Leer más