
Los fenómenos que se dan lugar entre los átomos y las moléculas tienen también lugar en las redes que se establecen entre las personas, produciéndose en ocasiones fenómenos sociales emergentes, como el 15M o las revueltas de Londres, que ciencias como la Física pueden ayudar a entender.
Así lo asegura Maximino San Miguel Ruibal, de la Universidad de las Islas Baleares, considerado un referente internacional en Física Estadística y que fue galardonado con la medalla de la Real Sociedad de Física Española y la Fundación BBVA.
San Miguel, físico estadístico, hace tiempo que estudia comportamientos sociales bajo los mismos ojos que utiliza para entender la física de partículas y en sus conclusiones, asegura que:
podrían ser de gran utilidad para que los políticos entiendan que hay fenómenos que aparecen en la sociedad de forma emergente, sin que nadie las provoque por detrás
En los últimos trabajos desarrollados con su equipo, el catedrático ha constatado que, al igual que un átomo es igual a otro en un proceso de magnetismo o en otro de congelación del agua al bajar la temperatura, en los fenómenos sociales la psicología individual no es relevante.
Como físicos intentamos estudiar procesos colectivos y fenómenos emergentes por la interacción de muchos nodos y al final el todo es más que la suma de las partes. Es el mismo caso que los movimientos en cascada en el norte de África o las convocatorias a manifestaciones por móviles y redes sociales. No las convoca nadie en concreto. Es un sistema aislado que se autoorganiza. Un mensaje externo, lo polarizaría
Afirmaba San Miguel días antes de que se extendieran las concentraciones de la plataforma Democracia Real Ya!.

Cuando veo cómo últimamente se están organizando las personas para reclamar sus derechos frente a una clase política que ya no les representa (15M, acampadas en las principales ciudades, periodismo paralelo para dejar en evidencia las manipulaciones mediáticas, etc,), la verdad es que me cuesta imaginar cómo se desarrolla el fenómeno paso a paso. A través de las redes sociales, unos avisan a sus amigos, y sus amigos avisan a otros amigos, y así sucesivamente. Pero imaginar el proceso se me antoja tan difícil como imaginarme todas las estrellas que hay en el universo.
Difícilmente uno puede desvincularse de sus arraigos culturales: el acento, la ideología, las tradiciones, incluso la personalidad, tal y como os expliqué en el artículo
Diversos experimentos han demostrado que las personas identifican con mayor facilidad y rapidez un rostro sonriente entre un conjunto de rostros tristes o apáticos. ¿Recuerdas los libros de Buscando a Wally? Probablemente lo encontrarías antes si Wally sonriera y la muchedumbre que lo rodea, no.
Sobre billetes, sin embargo, se han realizado rastreos parecidos en otros países. Por ejemplo, el objetivo de Eurobilltracker también es que cada usuario de billetes de euro introduzca en una base de datos los números de serie y la información de localización de cada uno de sus billetes para conseguir rastrear el itinerario de los mismos por todo el mundo.
A menudo me decía mi abuela que, tras tocar el dinero, tenía que lavarme las manos. No sólo porque consideraba el dinero como algo simbólicamente sucio o pervertidor, sino porque consideraba que tanto monedas como billetes probablemente habían pasado por miles de manos llenas de patógenos.
La forma en que encontramos pareja los seres humanos (al menos estadounidenses) fue exhaustivamente analizada en el Sondeo Nacional de Salud y Vida Social (también conocido como el Sondeo del Sexo en Chicago).
Últimamente hemos tenido muchos cambios seguidos en Genciencia. Hace muy poco os anunciábamos el