Siguiendo la línea catastrófica que habíamos iniciado con El día en que la Tierra dejará de girar, hoy vamos a analizar los efectos de la inversión de los polos magnéticos de nuestro planeta. Algo que ocurrirá en un futuro muy próximo.
Los estudios de la lava antigua, que registran la orientación de los campos magnéticos cuando se enfría, constata que estas inversiones ya se han producido en 20 ocasiones a lo largo de los últimos 5 millones de años, y que la más reciente fue hace unos 780.000 años.
El cambio tarda en completarse entre unos 5 y 10 mil millones de años, entre los cuales la Tierra se queda apenas sin campo magnético o lo pierde por completo.
Al menos en términos geológicos, el siguiente cambio que nos espera es inminente. Al ritmo actual, se desvanecerá completamente en unos pocos miles de años. De todavía existir vida, ¿en qué la afectará?

Dan Lathrop, a modo de demiurgo, construye planetas. Su objetivo no es contemplar cómo las especies nacen, crecen y se reproducen sino algo más específico: ¿por qué funciona la Tierra como un imán gigante?