
Su nombre puede variar de acuerdo al país. Así, indistintamente se llaman mariquita, sarantontón o vaquita de San Antón, los ingleses ladybugs, los franceses las apodan “bichitos de Dios“ y en Letonia fueron nombradas oficialmente como insecto nacional.
Se trata de una familia coleópteros llamada Coccinellidae, puede haber unas 5000 especies en el mundo y en casi todas partes las consideran como muy benéficas para los cultivos.
Ya que, gracias a su magnífico aparato bucal masticador, acaban con pulgones, cocos, pulgas, ácaros y cochinillas y otros parásitos que son plagas para las plantas, por eso se consideran pesticidas naturales, y por tanto las mejores amigas del agricultor.

La Asociación Nacional de Empresas de Control de Plagas (ANECPLA) alerta de que el cambio climático puede aumentar el número de plagas en España. Entre las especies que cita esta asociación destacan la cucaracha americana y algunas especies de mosquitos que empiezan a proliferar en el Sur de Europa procedentes de otros continentes más cálidos (géneros Culicoides y Aedes, que transmiten los virus de la lengua azul y Chikungunya, respectivamente).
Como consecuencia de la proliferación de medusas en las costas españolas, el ministerio de Medio Ambiente ha puesto en marcha el “Plan medusa”.