Están en la nebulosa de Orión, una densa nube de polvo y gas donde se forman las estrellas. Son las primeras moléculas de oxígeno que detectamos en el espacio. Y el responsable del hallazgo ha sido el telescopio espacial Herschel de la Agencia Espacial Europea (ESA).
Bien, para ser justos, ya se habían encontrado átomos de oxígeno en las regiones calientes del espacio, pero todos los intentos de encontrar estos átomos unidos, formando moléculas más complejas, un elemento fundamental para la vida en la Tierra, no habían dado frutos.
Paul Goldsmith, el proyecto Herschel en el Laboratorio a Propulsión a Chorro (JPL), de la NASA, que también participa en la misión de la ESA:


