
Es de sobra conocida la capacidad de los murciélagos para poder “ver” en la oscuridad. Estos mamíferos utilizan un biosonar para poder analizar lo que existe a su alrededor y poder orientarse o encontrar fruta en las ramas de los árboles. Su funcionamiento es parecido al que estamos acostumbrados a ver en una película de aviones o barco. Los murciélagos emiten unas ondas de alta frecuencia que se propagan a través de un área en forma de abanico, y los ecos de retorno les permiten localizar e identificar objetos en esa región.
Durante mucho tiempo los científicos se han preguntado sobre el funcionamiento específico de este mecanismo, ya que los murciélagos son capaces de navegar a través de complejos entornos. Un nuevo estudio, publicado en la revista PLoS Biology, ha analizado a un grupo de murciélagos de Egipto (Rousettus aegyptiacus) y ha concluido que esta técnica es mucho más avanzada de lo que se pensaba.

Hace unos días veíamos como, originariamente, el metro