Se supone que las potencias mundiales buscan la paz, muchos han sido los acuerdos de desarme nuclear eliminando las peligrosas armas nucleares. Sin embargo, se sigue investigando para crear artificios de destrucción, es el caso de la bomba de vacío que acaban de probar en Rusia.
Se trata de un arma poderosa que es incluso superior en efectos devastadores a la bomba atómica, la diferencia entre ambas es que no emite contaminación radioactiva y por ello sus artífices se jactan indicando que no representa ningún peligro para el medio ambiente, (vaya, que resulta ser respetuosa).


El pasado martes, la central nuclear de Ascó II, sufrió la tercera parada no programada en una semana, causada por una avería.