Un grupo de investigadores de la Universidad de Calgary desarrolló una nueva manera de atrapar el gas del ambiente y almacenarlo indefinidamente en contenedores del tamaño de moléculas. Según los investigadores se trata de un método mucho más efectivo y seguro que los actuales. “Se trata de un desarrollo completamente nuevo, no sólo de la mejora de una tecnología ya existente,” dice el profesor George Shimizu. “Encontramos un material que atrapa el gas mecánicamente con alta densidad pero sin necesidad de presiones muy elevadas, que requerirían tanques especiales y medidas de seguridad.”
En una publicación en la revista Nature-Materials los investigadores explican el concepto de las “nanoválvulas moleculares.” Usando una estructura cristalina ordenada, desarrollaron una única estructura sólida que es capaz de convertirse de una serie de canales abiertos en una colección de cámaras de aire cerradas. La transición ocurre rápidamente y es controlada simplemente calentando el material para cerrar las nanoválvulas. Luego se le agrega agua a la sustancia para abrirlas nuevamente y liberar el gas atrapado.

Científicos afirman haber producido el material más negro conocido por el hombre, capaz de absorber hasta el 99,9% de la luz recibida. Está compuesto por pequeños tubos de carbono parados sobre un extremo y es hasta 30 veces más oscuro que la sustancia de carbono actualmente utilizada por el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (de Estados Unidos) como el parámetro para el negro.
Científicos de Austria recientemente publicaron un trabajo sobre la denominada fuerza de van der Waals, responsable de mantener unidas determinadas sustancias químicas a superficies metálicas. Este estudio revela que varios modelos para la interacción entre películas orgánicas y finas capas metálicas en las que se colocan deben ser revisados. Dentro de las aplicaciones se encuentra la fabricación de semiconductores orgánicos, mucho más flexibles que los actuales inorgánicos.
El área de I+D de IBM busca que un átomo se mantenga estable con el paso del tiempo.
Según pudimos leer en el día de ayer en un
La computación cuántica es un paradigma de computación distinto al de la computación clásica. Se basa en el uso de
Sin embargo, existe un posible impacto de las nanopartículas manofacturadas y nanotubos que son libres para moverse en el interior de los materiales. Algunos expertos temen que su tamaño pueda aumentar el potencial tóxico de estos elementos. La preocupación se debe a que las nanopartículas libres pueden ser inhaladas, ingeridas o penetrar por la piel, pudiendo incluso dañar nuestras células. Largos periodos de inhalación en grandes cantidades podrían causar problemas respiratorios.
Replicando las complejas estructuras fotónicas que ayudan a dar color a las alas de las mariposas, un grupo de científicos ha encontrado una nueva técnica que usa bioplantillas para fabricar estructuras a escala nanómetra (10-9 m) que podrían servir como splitters ópticos o para diseñar bloques de circuitos integrados fotónicos.
Investigadores de la Delft University of Technology y FOM Foundaion (Países Bajos) han logrado fabricar con éxito la cuerda de piano más pequeña del mundo. Las cuerdas están hechas a partir de nanotubos de carbono cuyas medidas oscilan entre los 2 nanometros de diámetro y 1 micrometro de longitud. Los investigadores han publicado un artículo esta semana en la revista científica Nano Letters. Los tubos fueron inicialmente colocados sobre una capa de óxido de silicio. Esta capa fue parcialmente grabada con ácido, lo que provoca que los tubos se separen y cuelguen.