Las moscas son muy importantes para entender cómo es y cómo funciona el ser humano. No las moscas grandes comunes, sino unas diminutas, las conocidas moscas Drosophila melanogaster, las moscas del vinagre, que son baratas, no ocupan mucho sitio y se pueden guardar el frascos. Y además se alimentan de plátanos.
Este fue el motivo de que se comenzara a experimentar con ellas en la Universidad de Columbia, Nueva York, por parte de uno de sus estudiantes: Seymour Benzer.
Benzer pretendió demostrar que en la mosca del vinagre existÃa un gen que la obligaba a determinado comportamiento en relación con la luz ambiental. Su profesor, el biólogo Thomas Hunt Morgan, que en 1910 descubrió la primera mosca de la fruta mutante, ya habÃa observado que la mayorÃa de estas moscas tienen los ojos rojos, pero encontró una con los ojos blancos y consiguió determinar dónde se hallaba la mutación que habÃa producido esa anomalÃa.


Unos de los genitales más extraordinarios de todo el reino animal (por lo menos entre los mamÃferos), son los de la hembra de la hiena moteada. Las hembras de esta especie (no asà las otras dos hienas: la rayada y la parda) han desarrollado unos genitales externos más parecidos a los de un macho. De hecho un no-experto es incapaz de diferenciar los machos de las hembras. El clÃtoris mide entre 15 y 20 cm, y tiene aspecto de pene. Los labios de la vulva están soldados y rellenos de una sustancia grasa, dando el aspecto de una bolsa. El clÃtoris tiene un conducto genitourinario completo, y por él copulan y paren las hienas (el 60% de las crÃas mueren asfixiadas durante los partos primerizos y la cópula es complicada). Además posee la capacidad de ponerse erecto durante muestras de dominación. Durante mucho tiempo no se ha podido explicar esta peculiar anatomÃa convenientemente, ¿es una adaptación a qué?