Aunque 40 toneladas de material procedente del espacio parece mucho, lo cierto es que la mayoría de los meteoritos que se estrellan en nuestro planeta son pequeñas motas de polvo del cometa que se desintegra sin causar daños a la alta atmósfera. Solo una minoría acaba llegando a la superficie de la Tierra.
Monitorizar todo este bombardeo requiere de unos medios que no dispone la NASA. Sin embargo, usando la misma filosofía que en su día se propuso para ayudar a buscar señales procedentes de vida extraterrestre (un software que instalabas en tu ordenador y que, cuando estaba en reposo, pasaba a formar parte de una red de ordenadores que procesaban datos del sistema SETI), la NASA ha lanzado una aplicación para Iphone diseñada para hacer un seguimiento de los meteoritos.

Según un informe presentado hace unas horas por el investigador Boris Shústov, director del Instituto de Astronomía de la Academia de Ciencias de Rusia, casi 7.000 asteroides son potencialmente peligrosos para la Tierra. Y el 87% de ellos ronda los cien metros de diámetro, más del doble del meteorito que en 1908 arrasó más de 2.000 km de tundra en Siberia.
Los pedazos de basura cósmica que penetran en la atmósfera terrestre lo hacen a velocidades de 100.000 kilómetros por hora o más, lo cual hace que se consuman a demasiada altura como para que nosotros podamos oír algo al nivel del suelo.
Cada día, la Tierra recibe alrededor de 100 toneladas de materia extraterrestre en forma de granos de polvo. El 99 % de esos granos tienen un tamaño aproximado de entre 0,05 y 0,5 milímetros. 