
Supongo que la mayoría de gente habrá escuchado la típica historia del náufrago que, tras días en una barca sin comida ni bebida, decidió beber agua de mar, y murió al poco tiempo.
Lo que quizás no todos sabemos es que, irónicamente, al beber agua de mar, morimos deshidratados. ¿Cómo se entiende?
Van bien encaminados los que piensan que tiene que ver con la concentración de sal del agua marina. Porque debido a ésta, y al proceso de ósmosis, se pierde el agua en nuestras células. Entendamos porqué.
Nuestras células tienen una membrana semipermeable. Esto quiere decir que permitirá pasar sólo a determinadas sustancias, que en función de su naturaleza, tendrán mayor o menor acceso. El agua es una de estas sustancias que no tienen dificultades para cruzar la membrana.
