La manipulación del clima parece estar cada vez más al alcance de los científicos chinos, que acaban de conseguir por primera vez nieve artificial en el altiplano tibetano, la meseta más alta del mundo y asolada por el calentamiento global, con el objetivo de reverdecer sus secas praderas.
Liu Xuesong, director de Meteorología de la comarca tibetana de Nagqu, asegura que es la primera vez que se consigue nieve artificial en una meseta con una altura superior a los 4500 metros. La puesta en práctica de este método se realizó para resolver la grave sequía en las praderas y zonas de pasto.
