En la línea de la cueva de Waitomo, existe otra cueva que también resplandece de azul, como si en su interior hubieran dispuesto varias luces de neón. Frente a la costa de Croacia, en el mar Adriático, en una pequeña isla llamada Bisevo, existe una peculiar cueva situada en la parte oriental de la isla, cuyo mayor atractivo turístico es su color azul eléctrico (en croata Modra špilja).
Bisevo: la cueva luminosa de Croacia
Lago Mono: un lugar marciano en la Tierra
El Lago Mono, situado en las montañas Mammmoth, en el parque Yosemite, al este de California, se formó a causa de una titánica erupción volcánica de hace al menos 760.000 años.
El lago, de 22 kilómetros de diámetro, alimentado por el río Owens, fue perfectamente normal hasta 1941..
El Everest visto por los hijos de sus primeros escaladores

El calentamiento global está provocando cambios en la montaña más alta del planeta y pone en peligro la supervivencia de aquellos que viven en el Himalaya y cuya agua potable depende de los glaciares. Un panorama sombrío desde la óptica de Peter Hillary y Jamling Tenzing, hijos de los primeros conquistadores del Everest, que recoge la publicación británica The Independent.
El campamento base desde donde sus padres Sir Edmund Hillary y Tenzing Norgay comenzaron su ascensión al Everest, al que los nepalíes llaman Chomolungma, Diosa Madre de la Tierra, se encuentra cuarenta metros por debajo del nivel de 1953 y los glaciares que lo rodean, así como todos los próximos, se están fundiendo a una velocidad tan alta que los científicos creen que la montaña no será más que roca para el año 2050.
Resurge un lago que desapareció en Chile

La desaparición del lago Témpanos, en la región chilena de Magallanes, a 2.000 kilómetros al sur de Santiago, dejó en mayo pasado estupefactos a científicos y habitantes de esta región, y fue constatada por funcionarios de la Corporación Nacional Forestal (Conaf).
Los funcionarios comprobaron que el lago, de unos diez kilómetros cuadrados, no estaba, y en su lugar se encontraron tan sólo una zanja de unos treinta metros de profundidad, mientras en el lecho seco yacían los témpanos que le daban nombre. Además, un río de unos cuarenta metros de ancho y ocho kilómetros de largo, cuyas aguas alimentaban el lago desde un glaciar próximo, se encontraba reducido a un pequeño arroyo.
