<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom">

	<channel>
		<title>Magazine - la-ciencia-de-la-belleza</title>
		<link>http://www.xatakaciencia.com</link>
		<description>
Xatakaciencia es un weblog colectivo dedicado a la divulgación científica, la ecología y el cambio climático		</description>
		<pubDate>2012-02-14 06:54:52</pubDate>

		<generator>http://www.xatakaciencia.com</generator>
                    <item>
      <title><![CDATA[¿Para qué sirven los pechos de una mujer? (2 de 2)]]></title>
      <link>http://www.xatakaciencia.com/biologia/para-que-sirven-los-pechos-de-una-mujer-2-de-2</link>
      <guid>http://www.xatakaciencia.com/biologia/para-que-sirven-los-pechos-de-una-mujer-2-de-2</guid>
      <pubDate>Fri, 17 Jul 2009 10:43:15 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" src="http://img.xatakaciencia.com/2009/07/12.jpg" alt="" />Otra teoría la aporta la antropóloga Bobbi Low, que dice que el pecho no es una señal sincera de que la prole podrá ser criada más eficientemente por esta mujer, pues <strong>los pechos abundantes no guardan relación con su contenido lácteo ni la producción de leche</strong>.</p>

	<p>Según la tesis de la psicología evolucionista más dura, los pechos se fundan en un principio de engaño. Lo explica así <em>La ciencia de la belleza</em> de Ulrich Renz:</p>

<blockquote><p>La función del relleno de grasa del pecho es ocultar el verdadero estado en el que se encuentra la mujer. Al hombre se le escamotea la posibilidad de saber cuándo su pareja tiene los días fértiles, de modo parecido a como ocurre con la ovulación.</p></blockquote>

	<p>Es decir, que los pechos actuarían como exageraciones de fertilidad, espectáculo pornográfico, deseo permanente, aunque este anuncio no siempre guarde relación con la realidad. </p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Por su parte, el conocidísimo (y también criticadísimo) antropólogo <strong>Desmond Morris</strong>, considera el pecho como una consecuencia de la nueva técnica de apareamiento que trajo consigo el hecho de caminar erguidos. Desde que el hombre y la mujer empezaron a aparearse por delante, la zona erógena de las nalgas <strong>no tuvo más remedio que emigrar hacia la parte delantera</strong>. Pero ¿acaso las nalgas de una mujer no siguen siendo igualmente atractivas?</p>

	<p>Finalmente, quizá la razón de la existencia de los pechos femeninos sea mucho más sencilla que todo lo anteriormente expuesto: <strong>los pechos indican al hombre que la mujer ya es sexualmente madura</strong>.</p>

	<p>Vía | La ciencia de la belleza, de Ulrich Renz</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[La belleza femenina es una feromona visual]]></title>
      <link>http://www.xatakaciencia.com/psicologia/la-belleza-femenina-es-una-feromona-visual</link>
      <guid>http://www.xatakaciencia.com/psicologia/la-belleza-femenina-es-una-feromona-visual</guid>
      <pubDate>Tue, 14 Jul 2009 10:15:40 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" src="http://img.xatakaciencia.com/2009/07/dovebellezareal.jpg" alt="" />Aunque hombres y mujeres aprecian la <a href="http://www.arrebatadora.com/">belleza</a> de ambos sexos de un modo similar, lo cierto es que las consecuencias de esta apreciación son distintas. A grandes rasgos, el hombre se define menos por su aspecto externo que la mujer, y ello no es casual: <strong>se debe, entre otras cosas, a la testosterona</strong>. </p>

	<p>Y es que el efecto que provocan las mujeres atractivas sobre los hombres no sólo es de naturaleza óptica. El psicólogo <strong>James Roney</strong> pagó 10 dólares a los estudiantes universitarios (masculinos) que quisieran participar en un test cuya supuesta finalidad era determinar la composición química de la saliva. </p>

	<p>El fin real del test, sin embargo, era estudiar, por medio de la saliva, cómo reaccionaba el nivel de testosterona de un hombre tras 5 minutos de conversación con una auxiliar de laboratorio especialmente atractiva. </p>

	<p>Los resultados fueron abrumadores: hasta un 30 % aumentó la testosterona segregada por los participantes en el experimento. Porque <strong>la belleza femenina es una especie de feromona visual</strong>: moviliza las hormonas sexuales masculinas y hace que los hombres entren en celo.</p>

	<p><!--more--> </p>

	<p>Cuando esto sucede, el hombre se vuelve más ingenioso, más atrevido, más atento y tiende a coquetear. O dicho de otro modo, una mujer atractiva, así como una flor llamativa, <strong>se verá siempre rodeada de una caterva de hombres orquesta</strong> (principalmente) y por otro grupo de hombres en “modo normal”, que no se verán significativamente influidos por su belleza. </p>

	<p>El riesgo que entraña para la mujer la capacidad de controlar hasta estos niveles la testosterona de un hombre es precisamente este: un constante ejercicio de equilibrio para averiguar qué hombres pertenecen al primer grupo (y por tanto no adulan a su persona sino a su belleza) y qué grupo pertenece al segundo. Esta diferencia, por ejemplo, puede ser muy importante para una mujer que busca ser reconocida por sus logros profesionales y no tanto por la turgencia de sus labios. </p>

	<p>Y es que como dicen en las películas de superhéroes: <strong>todo gran poder entraña una gran responsabilidad</strong>. O, en este caso, un handicap. </p>

	<p>Vía | <em>La ciencia de la belleza</em> de Ulrich Renz</p>      ]]></description>
      </item>
        	  <atom:link href="http://www.xatakaciencia.com/tag/la-ciencia-de-la-belleza/rss2.xml" rel="self" type="application/rss+xml" />
	</channel>

</rss>



