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        <title>Magazine - incesto</title>
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        <description>Publicación de noticias sobre gadgets y tecnología. Últimas tecnologías en electrónica de consumo y novedades tecnológicas en móviles, tablets, informática, etc</description>
        <pubDate>Fri, 12 Jun 2026 08:41:13 +0000</pubDate>
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                <title><![CDATA[El efecto Westermarck: no te acuestes con tu familia (y II)]]></title>
                <link>https://www.xatakaciencia.com/antropologia/el-efecto-westermarck-no-te-acuestes-con-tu-familia-y-ii</link>
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                <pubDate>Tue, 02 Feb 2010 12:04:07 +0000</pubDate>
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                    <![CDATA[
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      <img src="https://i.blogs.es/94c026/family-guy-the-family1/1024_2000.jpg" alt="El&#x20;efecto&#x20;Westermarck&#x3A;&#x20;no&#x20;te&#x20;acuestes&#x20;con&#x20;tu&#x20;familia&#x20;&#x28;y&#x20;II&#x29;">
    </p>
    <p></p>
<p>En la anterior entrega de este artículo nos preguntábamos si <strong>el efecto Westermarck</strong> tenía un origen genético y que éste hubiera sido favorecido por la selección natural porque el incesto es biológicamente nocivo. ¿Cuánto hay de cierto en ello?</p>
<!-- BREAK 1 -->
<p>La verdad es que <strong>todavía estamos lejos de una explicación completa de la evitación del incesto</strong>. La evitación del incesto reduce la endogamia y con ello aumenta la producción de hijos sanos, ello podría haber favorecido que el efecto Westermarck se extendiera por toda la población, desde una incidencia muy baja a una presencia muy extendida en sólo diez generaciones (al menos en la teoría de la genética de poblaciones).</p>
<!-- BREAK 2 -->
<p>Sin embargo, <strong>todavía no se han descubierto los genes que provocan dicho efecto</strong>. Tampoco cómo se produce el efecto psicológico entre las personas que se crían juntas: ¿ocurre durante el juego, al comer juntos, en los intercambios agresivos…? ¿Quizá es el simple aroma de la otra persona? ¿Algún estímulo visual?</p>
<!-- BREAK 3 -->
<p>Se añade más complicación al tema del incesto cuando entra en juego la poliédrica influencia cultural, los tabúes del incesto. Muchas sociedades son permisivas con los matrimonios entre primos hermanos, pero los prohíben entre los hermanos.</p>
<!-- BREAK 4 -->
<p></p>
<!--more--><p></p>

<p>En sociedades primitivas, el incesto incluso se asociaba al canibalismo, al vampirismo o a la brujería. En sociedades contemporáneas ha estado siempre fuertemente castigado: en Escocia fue pecado capital hasta 1887. En <span class="caps">EEUU</span>, el incesto ha sido tratado como un delito mayor penable con multa, prisión o ambas cosas. </p>
<!-- BREAK 5 -->
<p><strong>Pero hay excepciones</strong>. En algunas culturas, el incesto ha estado rodeado de rituales y limitado a la realeza, y en general han gozado de cierto grado de permisividad entre los incas, los hawaianos, los antiguos egipcios o los dahomeyanos de África Occidental. </p>
<!-- BREAK 6 -->
<p>Así pues, ¿qué relación existe entre el efecto Westermarck, que es biológico, y los tabúes del incesto, que son culturales?</p>

<p>Principalmente hay dos hipótesis. La primera es la de Westermarck: <strong>las personas evitan el incesto debido a una regla epigenética hereditaria de la naturaleza humana que se ha traducido en tabúes</strong>. La segunda es de Sigmund Freud: la sociedad se inventa tabúes para evitar la destrucción de los lazos familiares, pues la atracción entre miembros de la familia es fundamental e imperioso. </p>
<!-- BREAK 7 -->
<p>Freud odiaba la explicación de Westermarck. Básicamente porque si Westermarck tenía razón, entonces Freud estaba equivocado. <strong>Su complejo de Edipo, por ejemplo, se desmoronaría</strong>. </p>
<!-- BREAK 8 -->
<p>La evidencia actual se inclina favorablemente hacia Westermarck, y los seres humanos razonan de la siguiente forma, según el propio Westermarck:</p>

<blockquote>Soy sexualmente indiferente hacia mis padres y hermanos. Pero, ocasionalmente, pienso cómo sería tener relaciones sexuales con ellos. ¡Tal pensamiento es repugnante! El incesto es forzado y antinatural. Alteraría o rompería otros lazos que he formado con ellos y que debo mantener diariamente para mi propio bienestar. El incesto por parte de otros, por extensión, repugna asimismo a mi mente, y es evidente que también a la de los demás, de modo que los raros casos en los que ocurre deben condenarse por inmorales.</blockquote>

<p>Pero en los tabúes del incesto hay más cosas que el simple injerto de las convenciones culturales en la preferencia personal. También es posible que las personas observen directamente los efectos de la endogamia, que los niños deformes son producto muchas veces de las uniones incestuosas, tal y como ocurre entre los amerindios tlingit del noroeste del Pacífico o los lapones de Escandinavia, que incluso hablaban de “mala sangre” creado por el incesto.</p>
<!-- BREAK 9 -->
<p>Vía | <a rel="noopener, noreferrer" href="http://www.galaxiagutenberg.com/Contenido/Libros/libro.asp?Codigo=38021&nav3=1"><em>Consilience</em> de Edward O. Wilson</a> </p>
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                <title><![CDATA[El efecto Westermarck: no te acuestes con tu familia (I)]]></title>
                <link>https://www.xatakaciencia.com/biologia/el-efecto-westermarck-no-te-acuestes-con-tu-familia-i</link>
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                <pubDate>Sun, 31 Jan 2010 15:01:26 +0000</pubDate>
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    </p>
    <p></p>
<p>No importa que hablemos de seres humanos de distintas culturas, tampoco de primates sociales no humanos en los que se ha estudiado en profundidad el desarrollo sexual (como los titís y tamarinos de Sudamérica o los macacos asiáticos). <strong>El efecto Westermarck se produce en todos ellos</strong>.</p>
<!-- BREAK 1 -->
<p>Es decir, todos ellos <strong>rechazan a los individuos con los que estuvieron estrechamente asociados en las primeras etapas de la vida</strong>, sobre todo si se trata de padres o hermanos. </p>
<!-- BREAK 2 -->
<p>Este efecto fue descubierto primero en humanos por el antropólogo finés <strong>Edward A. Westermarck</strong>. Su primera referencia apareció en la obra de 1891 <em>Historia del matrimonio</em>. Desde entonces, multitud de pruebas experimentales han refrendado este efecto.</p>
<!-- BREAK 3 -->
<p>Uno de los más conocidos es el que realizó <strong>Arthur P. Wolf</strong>, de la Universidad de Stanford, en relación a los “matrimonios menores” de Taiwán. Los matrimonios menores son aquellos en los que niñas no emparentadas son adoptadas por familias, criadas con los hijos varones biológicos en una relación normal de hermano-hermana y después se casan con los hijos. De esta manera, las familias se aseguran que el hijo tendrá una pareja, dada la proporción sexual desequilibrada del país.</p>
<!-- BREAK 4 -->
<p></p>
<!--more--><p></p>

<p>Pues bien, Wolf examinó <strong>las historias de 14.200 mujeres taiwanesas durante 40 años</strong>, de 1957 a 1995, que habían sido contratadas para matrimonio menor. Las estadísticas se complementaron con entrevistas personales a muchas de ellas, así como a amigos y parientes. </p>
<!-- BREAK 5 -->
<p>Los <em>sim-pua</em>, que así se llaman a estas mujeres, no tenían relación genética con sus maridos. Sin embargo, habían sido criados como hermanos. Es decir, como si la tuvieran. Esta situación produce un curioso fenómeno: cuando la futura esposa fue adoptada antes de los <strong>13 meses de edad</strong>, normalmente se resistió a contraer matrimonio con su hermanastro. En muchas ocasiones, sólo contraía matrimonio bajo amenaza de castigo físico por parte de la familia. Además, esta clase de matrimonios tenía un alto nivel de divorcios. </p>
<!-- BREAK 6 -->
<p><strong>Edward O. Wilson</strong> profundiza en este estudio en su libro <em>Consilience</em>:</p>

<blockquote>En una meticulosa serie de análisis cruzados, Wolf identificó el factor inhibidor clave como la coexistencia cercana durante los primeros trece meses de edad de uno o de ambos componentes de la pareja. Cuanto más larga y más íntima era la asociación durante este período crítico, más fuerte era el efecto posterior. Los datos de Wolf permiten la reducción o eliminación de otros factores imaginables que pudieron haber desempeñado un papel, incluida la experiencia de la adopción, el nivel financiero de la familia adoptiva, la salud para el matrimonio, la rivalidad entre hermanos y la aversión natural al incesto que pudo haber surgido al confundir a la pareja con hermanos verdaderos, genéticos.</blockquote>

<p>Así pues, podemos extraer la conclusión de que <strong>nuestro cerebro está programado para no mostrar interés sexual por aquellos individuos que conocimos íntimamente durante los primeros años de nuestra vida</strong>. </p>
<!-- BREAK 7 -->
<p>Pero ¿es posible que el efecto Westermarck se originara a partir de la evolución genética mediante selección natural? ¿Realmente el incesto es tan negativo como creemos? ¿Es rechazado en todas las culturas? Lo veremos en la siguiente entrega de este artículo.</p>
<!-- BREAK 8 -->
<p>Vía | <a rel="noopener, noreferrer" href="http://www.galaxiagutenberg.com/Contenido/Libros/libro.asp?Codigo=38021&nav3=1"><em>Consilience</em> de Edward O. Wilson</a></p>
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