Nada más entrar en Sedlec, nos toparemos con dos cálices y una cruz hechos de huesos, para empezar a acostumbrarnos a la decoración ósea del lugar. También existen escaparates donde se exponen los cráneos de los guerreros caídos durante las batallas husitas, todos con huellas visibles de sus heridas de guerra. En cada rincón, se alzan pirámides de calaveras decoradas con coronas de gloria hechas de huesos que esperan el momento de la Resurrección.
Tanta es la expectación que puede originar en los turistas (unos 150.000 al año) que algunas de las calaveras incluso han sido robadas. Estoy seguro de que muchos góticos estarían encantados de tener una de ellas presidiendo el salón de su casa. Y un perro, al entrar en el osario de Sedlec, probablemente levitaría por la emoción, moviendo enérgicamente el rabo, ante tamaña oferta ósea. Sedlec sería para él como un hipermercado para perros, el Caprabo cánido donde ponerse ciego mascando fémures.

La osamenta del cuerpo humano está compuesta por 208 piezas. 26 huesos en la columna vertebral, 8 huesos en el cráneo, 14 huesos en la cara, 8 huesos en el oído, 1 hueso en la laringe, 25 huesos en el tórax, 64 huesos en las extremidades superiores y 62 huesos en las extremidades inferiores. El fémur es el más grande (50 centímetros de longitud) y el estribo, el más diminuto (1,8 milímetros). Todo este rompecabezas compone nuestro esqueleto (palabra que deriva de skeletos, desecado, ya que los griegos creían que los huesos humanos eran materia muerta), pero también son los ornamentos que se usaron en Sedlec.
Para contemplar un templo maldito como los que suele frecuentar Indiana Jones o para situarse delante de un clavicordio confeccionado con huesos humanos como el que aparece en Los Goonies no es imprescindible acudir a una sala de cine. Existe otra alternativa. Podéis tomar un vuelo hacia Praga con una de tantas líneas aéreas que realizan vuelos directos desde diferentes puntos de la península. Una vez en la capital checa, coged un tren a Kutná Hora, a 70 kilómetros de distancia.
No es tan mortífera como
La llamada Sima de los Huesos está en España, concretamente en el norte, en la sierra de Atapuerca. En un impresionante yacimiento situado en una colina caliza, llena de cuevas y túneles al estilo de un queso Gruyére, al norte de Ibeas de Juarros, en la provincia de Burgos. Fue descubierto en 1976.
Nuestros compañeros de
-El esqueleto de un adulto está formado por 206 huesos: 26 forman el cráneo, 41 están en la cara y 6 en los oídos. La mano posee 27 huesos, y los pies, 26.