Vamos a quitarnos el sombrero de mago con bola de cristal y, en vez de lanzar agoreros e insustanciales anuncios sobre el fin del mundo, afrontemos con datos científicos de qué formas puede acabarse realmente el planeta en el que vivimos, sobre qué fecha se calcula que pase (tranquilos, son fechas remotas, y en cien años, todos calvos):
1. Extinción del universo (dentro de 3.700 millones de años). Científicos de la Universidad de California sostienen que existe un 50% de posibilidades de que el universo se extinga en la fecha estimada.
2. El Sol se vuelve una estrella gigante roja (en 5.000-6.000 millones de años). Nuestra estrellas, en su proceso natural, acabará por hincharse hasta engullir Mercurio, Venus y, probablemente, la Tierra, en un proceso que puede durar unos 600 millones de años. Será entonces una estrella gigante roja.

