
Durante los últimos años vivimos inmersos en un proceso de transformación hacia otras fuentes de energía sostenibles y respetuosas con el medio ambiente. El objetivo es buscar nuevos métodos que frenen el calentamiento global. Sin embargo, no todas estas energías alternativas proporcionan una solución eficiente ante el cambio climático. Es el caso de utilizar gas natural en vez del actual uso de carbón.
La combustión de carbón libera más dióxido de carbono que otros combustibles fósiles, así como níveles relativamente altos de otros contaminantes como dióxido de azufre, óxidos de nitrógeno y ceniza. Dado que el gas natural emite bajos niveles de estos contaminantes, algunos expertos en energía han propuesto una mayor dependencia de esta fuente como una forma de frenar el calentamiento global.

La tecnología derivada del proceso Fischer-Tropsch elimina los obstáculos principales para el comercio de gas natural: su baja densidad de energía y el resultado de los altos costos de transporte resultantes.
El Gas Licuado de Petróleo es una mezcla de hidrocarburos gaseosos a temperatura y presión ambiental, mantenida en estado líquido por aumento de presión y/o descenso de temperatura, compuesto principalmente por propano, pudiendo contener otros hidrocarburos en proporciones menores.
Este es el tercer post de una serie de entradas en relación a los hidrocarburos y fuentes de energía derivadas. Hemos tratado el tema del cambio climático y
Las estimaciones de los expertos en geología indican que las energías fósiles, en particular el petróleo y el gas natural, continuarán dominando el mercado de la energía mundial durante los primeros 40 u 80 años del siglo XXI.