
Todos hemos oído alguna vez la expresión “no confundir churras con merinas”. Sin embargo, entre las generaciones más jóvenes, que saben muy poco de la vida en el campo, se comienza a olvidar el origen de la expresión.
La mayoría, seguramente, aún recuerda que las churras y las merinas son dos tipos de ovejas. Aquí llega el quid de la cuestión, ¿por qué no se deben mezclar ambas? La explicación más inmediata es que individualmente son fáciles de distinguir, pero una vez perdidas en la multitud del rebaño es complicado y laborioso separar unas de otras.
¿Sabrías distinguir quién es la churra y quién la merina en la foto? Y, lo que es más importante, ¿por qué querríamos mantener ambas separadas? Para conocer el motivo, debemos saber un poco más de nuestras protagonistas de hoy, las churras y las merinas.

A Mighty Mouse, el superratón de los dibujos animados, le han salido competidores. Investigadores del Departamento de Biología Molecular y Genética de la Universidad Johns Hopkins (Baltimore, Estados Unidos) han conseguido desarrollar superratones cuatro veces más musculosos que los ratones normales.