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		<title>Magazine - filosofia</title>
		<link>http://www.xatakaciencia.com</link>
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Xatakaciencia es un weblog colectivo dedicado a la divulgación científica, la ecología y el cambio climático		</description>
		<pubDate>2013-06-19 17:45:05</pubDate>

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      <title><![CDATA[La verdad es un modelo, no la Verdad]]></title>
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      <pubDate>Wed, 05 Dec 2012 13:13:41 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" src="http://img.xatakaciencia.com/2012/12/neil_gershenfeld.jpg" alt="" />Uno de los malentendidos más frecuentes en discusiones sobre ciencia y pseudociencia es el producido cuando una parte (generalmente la que defiende la pseudociencia) <strong>afirma que la ciencia no es la Verdad absolut</strong>a, y que debería abrir sus miras a pseudociencias que quizá algún día alcancen el estatus de ciencia.</p>

	<p>Esta crítica es tan común como errónea. La ciencia no se autoproclama como Verdad, sino como <strong>un modelo que funciona a fin de hacer pequeñas aproximaciones a la verdad</strong>. </p>

	<p>En consecuencia, ningún científico del mundo (a no ser que sea un mal científico) afirmará que sus postulados son ciertos e incuestionables, sino que <strong>constituyen el mejor modelo explicativo del que se dispone</strong>. En cuanto alguien ofrezca un modelo mejor (incluidos los que profesan cualquier pseudociencia), éste sustituirá a aquél. Si mayor problemas. Pero, claro, antes deberá demostrarse que es mejor. Deberá demostrarlo el psedocientífico o el postulante. </p>

	<p>Hasta entonces, <strong>la verdad, en minúsculas, es lo que afirma la ciencia oficial</strong>. </p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Lo explica así <strong>Neil Gershenfeld</strong>, físico y director del Centro del <span class="caps">MIT</span> para el estudio de los bits y los átomos en <em>Este libro le hará más inteligente</em>:</p>

<blockquote>Kepler, que asumía la geometría basada en los poliedros platónicos para explicar los movimientos observables de los planetas, logró hacer predicciones muy exactas, que mejoran al enunciar las leyes del movimiento planetario, perfeccionadas a su vez por las leyes del movimiento de Newton (leyes que Einstein vendría a refinar nuevamente al enunciar la teoría de la relatividad). El hecho de que Newton estuviera en lo cierto no determina que Kepler se equivocara, del mismo modo que tampoco Newton queda descartado por el hecho de que Einstein diera en el clavo: estos modelos sucesivos diferían en virtud de sus presupuestos, de su precisión y de su aplicabilidad, pero no por ser más o menos veraces.</blockquote>

	<p>En otras palabras: <strong>la incertidumbre es inherente al proceso de descubrir lo que se ignora, no una debilidad que deba evitarse</strong>. Hacer descubrimientos no equivale a ganar combates: yo tengo razón y tú, no. Porque construir modelos es algo muy diferente a proclamar verdades. </p>

<blockquote>Los problemas y los errores son violaciones de las expectativas asumidas que representan oportunidades de perfeccionar esas expectativas. Y las decisiones se toman ponderando los elementos que dan mejores resultados, no invocando una sabiduría heredada.</blockquote>

	<p>Porque<strong> la verdad es un modelo</strong>.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Esto es verdad y esto es mentira: los límites del conocimiento]]></title>
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      <pubDate>Thu, 27 Sep 2012 12:37:23 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.xatakaciencia.com/2012/09/balanza-justicia.jpg" alt="" />Uno de los asuntos más intrincados de la filosofía de la ciencia es determinar <strong>qué significa que un cosa es verdad y otra es mentira</strong>, así como explicar cómo se establecen los métodos que las comunidades concretas usan para alcanzar el tipo de proposiciones verdaderas en las que aspiran a estar de acuerdo.</p>

	<p>Un lío, ya lo sé. Pero profundizar en esta vertiente de la filosofía de la ciencia es necesario para no confundir churras con merinas. Por ejemplo, <strong>¿cómo vamos a afirmar que los dragones rosas no existen si ni siquiera hemos acordado qué significa “existir”?</strong></p>

	<p>En suma, esta clase de sutilezas epistemológicas podrían parecer una caricatura, un pasatiempo de bar, del tipo “si nadie oye el ruido de un árbol cayendo en el bosque, ¿el ruido se ha producido?” y cosas así. Sin embargo, <strong>el debate sobre el realismo y en antirrealismo es muy procedente en el progreso de la ciencia</strong>. Probablemente sea el elemento más importante del progreso del conocimiento. Y todavía no nos hemos puesto de acuerdo con ello.</p>

	<p>A grandes rasgos, <strong>los realistas</strong> (o realistas externos, para ser más precisos) piensan que el mundo existe independientemente de nuestras percepciones y de nuestros pensamientos sobre él y, de igual forma, que podemos conocer el mundo de manera fiable. <strong>Los antirrealistas</strong>, por el contrario, ponen en duda estas dos proposiciones. </p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Este debate, ya de por sí complejo, se ha enrarecido de un tiempo a estar parte por culpa de los expertos en humanidades o ciencias sociales, que tienden peligrosamente hacia el posmodernismo: es decir, y resumiéndolo, <strong>que la realidad es una construcción social, mental, subjetiva</strong>. Que todo vale. Que la verdad no existe. Etcétera. Un debate que alcanzó su máxima expresión hace unos años, en el llamado <em>affaire Sokal</em>, cuando el físico <strong>Alan Sokal</strong> denunció la oscuridad y la ambigüedad de las ciencias sociales publicando un artículo en una prestigiosa revista sobre ciencia social precisamente escrito con oscuridad y ambigüedad, así como incongruencias manifiestas y errores científicos. Podéis leer más sobre ello en <strong><a href="http://www.xatakaciencia.com/libros-que-nos-inspiran/libros-que-nos-inspiran-imposturas-intelectuales-de-alan-sokal-y-jean-bricmont">[Libros que nos inspiran] &#8216;Imposturas intelectuales&#8217;, de Alan Sokal y Jean Bricmont</a></strong>.</p>

	<p>La tendencia de los científicos de disciplinas, digamos, duras, a desprestigiar a los científicos de disciplinas blandas, sobre todo del mundo de las humanidades, no ha hecho más que crecer, desde que ya en 1959 <strong>C. P. Snow</strong> pronunciara su célebre conferencia sobre “<em>Las dos culturas</em>”. <strong>Peter Medawar</strong>, por ejemplo, advirtió en <em>Science and Literature</em> que “<em>podía citar pruebas de los comienzos de una campaña de difamación contra las virtudes de la claridad</em>&#8220;. Y <strong>Richard Dawkins</strong>, en una reseña precisamente de <em>Imposturas intelectuales</em> para la revista <em>Nature</em>, animaba a la gente a usar el <strong><a href="http://www.elsewhere.org/pomo/">Generador del Posmodernismo</a></strong>, un software que genera disparates aleatorios y sintácticamente correctos, para enviar sus creaciones al comité editorial de la revista en la que fue publicado el artículo pretendidamente oscuro de Sokal.</p>

	<p>Por su parte, autores como <strong>Jacques Derrida</strong> no ha dejado nunca de despacharse peyorativamente contra Sokal. También ha sido criticado Dawkins. <strong>Paul Bruckner</strong>, en el <em>Independent</em>, insistía en que <em>Imposturas intelectuales</em>, la obra de Sokal, <strong>demostraba una total incomprensión de las bondades de la cultura francesa</strong>, que depende de la interpretación y el estilo, y la cultura anglosajona, que depende exclusivamente de los hechos y la información.</p>

	<p><strong>Jonathan Rée</strong> sostiene, por su parte, que esta guerra entre las dos formas de adquirir conocimiento en realidad se basa en un malentendido y no en auténticas discrepancias acerca del estatus del conocimiento. En una entrevista que concede a <strong>Julian Baggini</strong> en el libro <em>¿En qué piensan los filósofos?</em> podemos leer:</p>

<blockquote>En mi opinión, cabe defender la idea muy sólida del progreso científico sin suponer que está predeterminada como la mejor forma de conocimiento. Así pues, yo sostengo que la ciencia del siglo <span class="caps">XXI</span> podría progresar de muchas formas, y que ninguna de ellas sería la única manera posible de progresar. (…) Por supuesto, esto no equivale a decir que no haya ciertas creencias que son completamente falsas.</blockquote>

	<p>Aquí Rée, sin embargo, se enreda en su propio argumento: si los criterios de verdad se constituyen dentro del discurso, <strong>¿qué nos permite primar algunos de estos criterios para poder decir que algunas creencias son completamente falsas?</strong></p>

	<p>Dejando a un lado estos pequeños matices, <strong>John Searle</strong>, experto en filosofía de la mente, analiza lo que se llama “infradeterminación de las teorías por los datos”:</p>

<blockquote>dada cierta cantidad de datos, existen teorías alternativas e incompatibles, que resultan compatibles con todos los datos. Así pues, dados los datos, ningún algoritmo nos dirá cuál es la teoría correcta. Simplemente usamos los datos como un modo de comprobar nuestra teoría, pero los datos no determinan la teoría, pues podemos tener diferencias teorías compatibles con todos los datos.</blockquote>

	<p>En definitiva, <strong>¿qué opinión tenéis vosotros?</strong></p>

	<p>En Xatakaciencia | <strong><a href="http://www.xatakaciencia.com/medicina/la-verdad-existe-que-es-una-revision-sistematica">La verdad existe: ¿qué es una revisión sistemática?</a></strong></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[La bondad y maldad humana ¿natal o educacional?: La pregunta de la semana]]></title>
      <link>http://www.xatakaciencia.com/quiz-genciencia/la-bondad-y-maldad-humana-natal-o-educacional-la-pregunta-de-la-semana</link>
      <guid>http://www.xatakaciencia.com/quiz-genciencia/la-bondad-y-maldad-humana-natal-o-educacional-la-pregunta-de-la-semana</guid>
      <pubDate>Thu, 06 Sep 2012 11:42:14 +0000</pubDate>

      <author>Capitan Tomate</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image11487" src="http://img.xatakaciencia.com/2012/02/promo-post-respuestas.jpg" class="centro" alt="promo" /></p>

<blockquote>Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit</blockquote>

	<p>(&#8221;<em>Lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro</em>&#8220;)</p>

	<p>Así recordamos las palabras que, aunque popularizó<em> Hobbes</em>, <em>Tito Macio Plauto</em> plasmó en su obra <em>Asinaria</em>.</p>

	<p>Este Jueves nos ponemos un poco filosóficos en <a href="http://www.xatakaciencia.com/tag/la-pregunta-de-la-semana">la pregunta de la semana</a>, que de vez en cuando no hace daño, y queremos saber qué opináis sobre el origen de estos sentimientos y actitudes que condicionan la personalidad de nosotros mismos.</p>

<blockquote><a href="http://www.xatakaciencia.com/respuestas/la-bondad-y-maldad-humana-natal-o-educacional">La bondad y maldad humana ¿natal o educacional?</a></blockquote>

	<p>Recordad que <strong>todos vuestros comentarios deben ir a su correspondiente pregunta</strong> de la <a href="http://www.xatakaciencia.com/respuestas/la-bondad-y-maldad-humana-natal-o-educacional">sección respuestas</a>. La próxima semana publicaremos la mejor de todas las respuestas.</p></p></p>

	<p><!--more--></p>

<h2>La pregunta de la semana pasada</h2>

	<p>La semana pasada os preguntábamos <a href="http://www.xatakaciencia.com/respuestas/que-esperais-que-encuentre-curiosity-en-marte">¿Qué esperáis que encuentre Curiosity en Marte?</a>:. La respuesta más votada por vosotros fue la de <a href="http://www.xatakaciencia.com/usuario/4200">Diego Arquieta</a>, que respondió:</p>

<blockquote>Espero y encuentre que las condiciones son favorables para la vida, o que lo fueron. Y que dé alguna explicación sobre ciertos fenómenos donde se producen unas “manchas” en el suelo marciano por temporada, las cuales se especula es por agua que se evapora o congela bajo la superficie</blockquote>

<blockquote>Aunque sería maravilloso que una de sus cámaras captara un animalejo pequeño moviéndose ligeramente debajo de la superficie, esto es más deseo que opinión realista</blockquote>

<blockquote>También espero confirme el pasado acuoso del planeta, y nos dé datos para establecer hipótesis de que pudo pasar para que pasara a ser un planeta árido. Igual y nos salva a nosotros</blockquote>

	<p>En Xataka Ciencia | <a href="http://www.xatakaciencia.com/tag/la-pregunta-de-la-semana">Todas La pregunta de la semana</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[[Libros que nos inspiran] ‘Lo que piensan los filósofos’ de Julian Baggini y Jeremy Stangroom]]></title>
      <link>http://www.xatakaciencia.com/libros-que-nos-inspiran/libros-que-nos-inspiran-lo-que-piensan-los-filosofos-de-julian-baggini-y-jeremy-stangroom</link>
      <guid>http://www.xatakaciencia.com/libros-que-nos-inspiran/libros-que-nos-inspiran-lo-que-piensan-los-filosofos-de-julian-baggini-y-jeremy-stangroom</guid>
      <pubDate>Sat, 01 Sep 2012 21:06:08 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" id="image12927" src="http://img.xatakaciencia.com/2012/09/lo-que-piensan-los-filosofos.jpg" class="centro" alt="lo-que-piensan-los-filosofos.jpg" />A pesar del título del presente libro, <strong>Lo que piensan los filósofos</strong>, estamos ante un libro esencialmente de ciencia, tanto de filosofía de la ciencia como de disciplinas científicas tales como darwinismo o medio ambiente. Y es que, en resumidas cuentas, la buena filosofía prácticamente ya no puede operar sin el apoyo de los descubrimientos científicos.</p>

	<p>Además, el autor del libro,<strong> Julian Baggini</strong>, ya es un asiduo en <strong>Xataka Ciencia</strong>: aquí hemos abordado en profundidad libros suyos como <strong><a href="http://www.xatakaciencia.com/libros-que-nos-inspiran/libros-que-nos-inspiran-el-cerdo-que-queria-ser-jamon-de-julian-baggini">El cerdo que quería ser jamón</a></strong> o <strong><a href="http://www.xatakaciencia.com/matematicas/los-tres-errores-de-una-estadistica-mal-hecha">¿Se creen que somos tontos?</a></strong></p>

	<p>A pesar de algunos autores escogidos que defienden ciertas creencias irracionales que acaban resultando absurdas tras el interrogatorio del autor, pues, el resto de aportaciones son francamente interesantes y fructíferas a nivel intelectual. Sí, he dicho &#8220;interrogatorio&#8221; y &#8220;aportaciones&#8221;. Y es que <strong>Lo que piensan los filósofos</strong> dedica un capítulo entero a cada uno de los autores seleccionados por Baggini, y son sometidos a un tercer grado. Baggini puede ser muy amable en sus preguntas, pero si las respuestas revisten falacias o incoherencias, no le duelen prendas en señalarlo. Así pues, Baggini no es un mero entrevistador sino un divulgador del pensamiento del autor entrevistado, <strong>crítico y mordaz cuando hay que serlo</strong>. </p>

	<p>Que son pocas veces. Porque, como he dicho, la mayoría de autores seleccionados son interesantísimos; <strong>y casi todos ellos han pasado en más de una ocasión por Xataka Ciencia</strong>.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Por ejemplo, <strong>Peter Singer</strong>. Si no habéis leído a Singer, no podéis haberos formado una opinión sólida acerca de los derechos de los animales.</p>

	<p>O <strong>Richard Dawkins</strong>, uno de los grandes divulgadores del neodarwinismo, así como de la memética.</p>

	<p><strong>Alan Sokal</strong> es un físico que nos demostró en <em><a href="http://www.xatakaciencia.com/libros-que-nos-inspiran/libros-que-nos-inspiran-imposturas-intelectuales-de-alan-sokal-y-jean-bricmont">Imposturas intelectuales</a></em> que las ciencias sociales precisan de una buena intervención crítica y científica para adquirir el estatus epistemológico de las ciencias naturales. Y <em>Más allá de las imposturas intelectuales</em> fue, para mí, el libro más completo que he leído nunca a propósito de los fundamentos epistemológicos de la ciencia.</p>

	<p><strong>Edward O. Wilson</strong> es nada menos que el autor de <strong><a href="http://www.xatakaciencia.com/libros-que-nos-inspiran/libros-que-nos-inspiran-consilience-la-unidad-del-conocimiento-de-edward-o-wilson">Consiliencie</a></strong>, sí, aquel refulgente libro que nos enseñó cuán perentoria era la hibridación de letras y ciencias para afrontar los problemas del futuro.</p>

	<p><strong>John Searle</strong> es una eminencia en temas como la inteligencia artificial.</p>

	<p>Editorial Paidós<br />
Colección Paidós Contextos<br />
249 págs.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[La verdad existe: ¿qué es una revisión sistemática?]]></title>
      <link>http://www.xatakaciencia.com/medicina/la-verdad-existe-que-es-una-revision-sistematica</link>
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      <pubDate>Thu, 01 Sep 2011 09:04:52 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" id="image9556" src="http://img.xatakaciencia.com/2011/09/053-cochrane-collaboration.jpg" class="centro" alt="053-cochrane-collaboration.jpg" />Bien, <strong>la verdad existe</strong>. Eso está claro. Lo que no parece tan claro es hasta qué punto podemos acceder a toda la verdad. Sin embargo, epistemólogos y filósofos han conseguido pergeñar sistemas de verificación a fin de <strong>acercarnos lo máximo posible a la verdad</strong>. La ciencia, por ejemplo, emplea uno de estos sistemas de acercamiento a la verdad: el método científico. Todo lo que no pase por el método científico, por definición, es menos verdad, más opinión, más dogma, más decir por decir.</p>

	<p>Pero hoy no voy a hablaros del método científico, que seguro que conocéis, sino de un proceso llamado <strong>revisión sistemática,</strong> que en ciencia es muy empleado también para que los árboles no nos impidan ver el bosque. <br />
<!--more--></p>

	<p>A la hora de revisar inmensas cantidades de artículos y trabajos relativos a un asunto concreto, podemos dejarnos guiar inconscientemente <strong>por ideas preconcebidas</strong>, o tal vez por el mismo azar. La revisión sistemática permite aplicar una estrategia explícita de búsqueda para rastrear datos que evita estas y otras tendencias.</p>

	<p>Tal y como señala <strong>Ben Goldacre</strong>:</p>

<blockquote>Una estrategia que se describe abiertamente luego, en el artículo publicado con los resultados, donde se indica incluso los términos de búsqueda empleados para indagar en las bases de datos de trabajos. Tabulamos las características de cada estudio que encontramos, medimos (a ser posible, de forma “ciega” respecto a los resultados de los estudios) la calidad metodológica de cada uno de ellos (para comprobar lo “imparciales” que son), comparando alternativas y, por último, elaboramos un resumen crítico y ponderado.</blockquote>

	<p>Es decir, la revisión sistemática <strong>nos permite cribar información tóxica</strong> y así abastecer nuestros conocimientos de agua limpia y clara. </p>

	<p>En medicina, por ejemplo, <strong><a href="http://www.cochrane.es/?q=es/node/272">Cochrane Collaboration</a></strong> se encarga de hacer revisiones sistemáticas de todos los temas médicos identificados como tales.</p>

<blockquote>Está abierta, incluso, a que se le remitan nuevas cuestiones o preguntas sobre medicina que necesiten respuesta. Esta cuidadosa criba de información ha revelado la existencia de enormes lagunas en nuestro conocimiento, ha evidenciado el carácter defectuoso (en ocasiones, incluso dañino) de ciertas “buenas prácticas” y, simplemente, gracias al filtrado metodológico de datos preexistentes, ha salvado más vidas de las que podamos imaginarnos. </blockquote>

	<p>Son ejemplos de los temas de examen: dosis única de celecoxib para el dolor postoperatorio agudo; extracto de la hoja de alcachofa para el tratamiento de la hipercolesterolemia; chocolate y prevención de la migraña; Etidronate para el tratamiento y la prevención de la osteoporosis postmenopáusica. </p>

	<p>Porque la verdad existe, y hay maneras de acercarse más a ella que otras.</p>

	<p>Sitio Oficial | <a href="http://www.cochrane.es/?q=es/node/272">Cochrane Collaboration</a><br />
Vía | <em>Mala ciencia</em> de Ben Goldacre</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Ordenadores poetas: varias formas artificiales o teóricamente posibles de construir novelas o poesías]]></title>
      <link>http://www.xatakaciencia.com/computacion/varias-formas-artificiales-o-teoricamente-posibles-de-construir-novelas-o-poesias</link>
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      <pubDate>Mon, 08 Aug 2011 07:15:32 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" id="image9337" src="http://img.xatakaciencia.com/2011/08/dirty-scrabble-words.jpg" class="centro" alt="dirty-scrabble-words.jpg" />Si nos sentamos en una mesa con una bolsa bien surtida de letras del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Scrabble">Scrabble</a> y vamos sacándolas al azar, <strong>difícilmente conseguiremos armar una nueva teoría científica o un postulado matemático que valga la pena</strong>. La ciencia no discurre bajo los parámetros del azar (aunque el germen de muchos descubrimientos científicos sea la pura <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Serendipia">serendipia</a>). </p>

	<p>Pero sucede algo muy diferente con las novelas, las poesías, los cuentos, los aforismos, los <em>tweets</em> e incluso con las ideas filosóficas más abstrusas. <strong>Todas estas construcciones se nutren precisamente de cierto componente aleatorio</strong>. La belleza, muchas veces, surge del sinsentido y de la verborrea. La falta de claridad y la ambigüedad son intrínsecamente interesantes porque nos permiten extraer significados varios, discutirlos hasta el infinito e incluso hacer lo que yo llamo <em>onanismo mental</em>.</p>

	<p>Hay autores que tienen un don especial para crear esta clase de construcciones tan sugerentes, pero sus fundamentos, como caóticos que son, pueden ser fácilmente &#8220;<em>simulables</em>&#8220; de diversas maneras. Por ejemplo, <strong>mediante programas de ordenador</strong>. </p>

	<p>Es el caso de <span class="caps">RACTER</span>, <strong>un programa que escoge palabras sucesivas al azar de su diccionario</strong>. Si la palabra escogida se adecuaba gramaticalmente, <span class="caps">RACTER</span> la deja y pasa a la siguiente palabra de la oración. Pero si no se adecua, entonces <span class="caps">RACTER</span> elimina la palabra y busca otra. Esto se demostró de forma espectacular con la publicación en 1985 de una colección de poemas e historias cortas tituladas <em>The Policeman´s Beard is Half Constructed</em>. El libro recibió comentarios positivos en los periódicos de mayor tirada. Racter fue escrito por <strong>William Chamberlain</strong> y <strong>Thomas Etter</strong>.<br />
<!--more--></p>

	<p>Ya en 1726, <strong>Jonathan Swift</strong> en su novela <em>Los viajes de Gulliver</em> (&#8220;Viaje a Laputa&#8221;, capítulo V) hablaba de una máquina de creación literaria. <strong>Antonio Machado</strong>, en su &#8220;<em>Diálogo entre Juan de Mairena y Jorge Meneses</em>&#8220;, habla de una máquina de trovar, un aristón poético, una máquina de cantar. Pero el primer antecedente de la poesía generada de verdad por ordenador no lo encontramos hasta el año 1959, cuando el ingeniero <strong>Théo Lutz</strong> y el lingüista <strong>Max Bense</strong> construyeron un calculador para generar versos llamado &#8220;<em>Stochastische Texte</em>&#8220;, con el cual conseguían crear textos poéticos a partir de la teoría de la Gramática Generativa Transaccional propuesta por <strong>Noam Chomsky</strong> en 1957.</p>

	<p>Ángel Carmona, en 1976, publicó <em>Poemas V2: Poesía Compuesta Por Una Computadora</em>, que se considera como <strong>el primer libro completamente escrito por un ordenador</strong> en el ámbito español.</p>

	<p>Otra forma de estimular la creatividad literaria es imaginando escenarios teóricamente posibles aunque irrealizables a nivel práctico. Por supuesto, os hablo del <strong>teorema de los monos infinitos</strong>.</p>

	<p>Este teorema, planteado originalmente por <em>Émile Borel</em> en 1913 en su libro <em>Mécanique Statistique et Irréversibilité</em>, plantea que si una gran cantidad de monos pulsara teclas al azar sobre los teclados de gran cantidad de máquinas de escribir, es probable que, por puro azar, conciba inconscientemente cualquier libro que se encuentre en la Biblioteca Nacional Francesa. Actualmente la idea se ha actualizado y se propone que el mono <strong>podría escribir cualquier obra de Shakespeare</strong> (en un capítulo de <em>Los Simpson,</em> el Sr. Burns posee de hecho una sala llena de monos tecleando máquinas de escribir para obtener ese fin).</p>

	<p><img class="centro" id="image9340" src="http://img.xatakaciencia.com/2011/08/hundredthmonkeylarge.jpg" class="centro" alt="hundredthmonkeylarge.jpg" />La idea es tentadora: las combinaciones de letras, de frases, de párrafos, de ideas, de argumentos, es finita. Por lo tanto, con suficientes entes creadores, en algún momento se podrá alcanzar esa finitud. Esto recuerda poderosamente a la borgeana <strong>Biblioteca de Babel</strong>, la biblioteca que contiene todos los libros posibles surgidos de combinar un cierto conjunto de símbolos ortográficos.</p>

	<p>Lo que perseguía Borel en realidad era generar una metáfora para ilustrar la magnitud de un acontecimiento extraordinariamente improbable. <strong>Gian-Carlo Rota</strong> lo expresó así en uno de sus libros:</p>

<blockquote>Si el mono pudiese pulsar una tecla cada nanosegundo, el tiempo esperado hasta que escribiese Hamlet es tan grande que la edad estimada del universo es insignificante en comparación … Este no es un buen método de escribir libros.</blockquote>

	<p>A pesar de que este es sólo un experimento mental (a ver dónde conseguimos una legión de monos compuesta por miles de millones de individuos sentada obedientemente delante de su respectiva máquina de escribir), hay personas que se lo han tomado muy en serio, como los responsables de <a href="http://web.archive.org/web/20040603094742/http://user.tninet.se/~ecf599g/aardasnails/java/Monkey/webpages/">The Monkey Shakespeare Simulator</a>.</p>

	<p>Un software que se puso en marcha el 1 de julio de 2003 y que simula a esta legión de monos escribiendo al azar. La idea es esperar cuánto tiempo se precisa para que se escriba por sí sola una obra de Shakespeare, de principio a fin, sin que medie ninguna inteligencia. <strong>La única fuerza creadora debe ser la aleatoriedad</strong>.</p>

	<p>El 3 de enero de 2005 se encontraron 24 letras consecutivas que formaban un pequeño fragmento de Enrique VI, parte 2:</p>

<blockquote><span class="caps">RUMOUR</span>. Open your ears; 9r”5j5&?<span class="caps">OWTY</span> Z0d “B-nEoF.vjSqj[…</blockquote>

	<p>Posteriormente, el mismo experimento, logró 30 letras de Julio César de Shakespeare:</p>

<blockquote>Flauius. Hence: home you idle CrmS3RSs
jbnKR IIYUS2([;3ei’Qqrm’</blockquote>

	<p>Aún les queda un largo trecho, sin duda.</p>

	<p>Una técnica más rudimentaria es la de <strong>los cadáveres exquisitos</strong>, un juego mediante la cual se ensamblan colectivamente un conjunto de palabras o imágenes; el resultado es conocido como un cadáver exquisito o <em>cadavre exquis</em> en francés. Es una técnica usada por los surrealistas en 1925, y se basa en un viejo juego de mesa llamado &#8220;<em>consecuencias</em>&#8220;, en el cual los jugadores escribían por turno en una hoja de papel, la doblaban para cubrir parte de la escritura, y después la pasaban al siguiente jugador para otra colaboración. Los teóricos y asiduos al juego (en un principio, <strong>Robert Desnos, Paul Éluard, André Bretón</strong> y <strong>Tristan Tzara</strong>) sostenían que la creación, en especial la poética, debe ser anónima y grupal, intuitiva, espontánea, lúdica y en lo posible automática. <strong>Un poco como los monos del teorema</strong> (o incluso peor, porque muchos de estos ejercicios se llevaron a cabo bajo la influencia de sustancias que inducían estados de semiinconsciencia o durante experiencias hipnóticas.)</p>

	<p>Todo estos avances nos pueden ir abriendo camino hacia una mejor comprensión de la creatividad. La ciencia empírica, cada vez más, está desnudando todas las mitologías e imprecisiones periclitadas alrededor del acto creativo de escribir. Y no dudo que ello acabará por desmontar los fundamentos de muchas cosas que creíamos ciertas. Por ejemplo, que el autor, como ente individual, no existe, o que<strong> el arte tampoco es posible sin el concurso del plagio más o menos soterrado</strong> (lo cual implica, a su vez, una profunda revisión sobre el funcionamiento de los derechos de autor). O que el motor principal de la creación artística es la perpetuación de nuestros genes, como ya expliqué extensamente en mis artículos <a href="http://www.xatakaciencia.com/biologia/por-que-existe-el-arte-i">¿Por qué existe el arte? (I)</a>, <a href="http://www.xatakaciencia.com/biologia/por-que-existe-el-arte-ii">(II)</a>, <a href="http://www.xatakaciencia.com/biologia/por-que-existe-el-arte-iii">(<span class="caps">III</span>)</a>, y <a href="http://www.xatakaciencia.com/biologia/por-que-existe-el-arte-y-iv">(y IV)</a>.</p>

	<p>Es más, a día de hoy creo que en mi vida (salvo una excepción, <strong>Jonathan Lethem</strong>, y quizá <strong>José Antonio Marina</strong>) he leído una entrevista a un escritor que roce siquiera de puntillas estos enfoque rigurosos, propio de las ciencias duras. Los escritores acostumbran a hablar de su trabajo de forma abstracta, visceral, intuitiva, casi mágica, como si lo que hicieran fuera un misterio o una actividad que queda fuera de los límites del conocimiento empírico. </p>

	<p><strong>Como paralelismo</strong>, ¿os imagináis a un reputado cocinero que no sólo ignorara cómo funciona el aparato digestivo sino que, además, desdeñara este conocimiento y elaborara teorías románticas sobre la razón de que un ser humano necesite alimentarse? “Se come para conectar tus sentimientos con los sabores”, por ejemplo, “y el magisterio de la ciencia no tiene nada que decir al respecto”.</p>

	<p>El día que <strong>una máquina escriba la próxima obra maestra de la literatura</strong>, entonces será el momento en el que muchos autores se quedarán sin argumentos. Como el día que una máquina ganó al ajedrez a Kasparov.</p>

	<p>Más información | <a href="http://www.poesiadigital.es/index.php?cmd=documento&id=15">Poesía digital</a> </p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[[Libros que nos inspiran] ‘El cerdo que quería ser jamón”, de Julian Baggini]]></title>
      <link>http://www.xatakaciencia.com/libros-que-nos-inspiran/libros-que-nos-inspiran-el-cerdo-que-queria-ser-jamon-de-julian-baggini</link>
      <guid>http://www.xatakaciencia.com/libros-que-nos-inspiran/libros-que-nos-inspiran-el-cerdo-que-queria-ser-jamon-de-julian-baggini</guid>
      <pubDate>Wed, 11 May 2011 09:48:51 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.xatakaciencia.com/2011/05/52111.jpg" alt="" />Pese a las apariencias, <strong>Julian Baggini </strong>(editor y cofundador de The Philosopher´s Magazine) no ha escrito un libro denso, justo al contrario. <strong>El cerdo que quería ser jamón</strong> es divertido, y sus experimentos apenas ocupan dos páginas, así que se leen del tirón. Aunque tras leerlos nos dejen unos buenos minutos meditando sobre ellos. </p>

	<p>Pero de qué trata un libro con un título tan llamativo como El cerdo que quería ser jamón. Pues de algo tan estimulante como los experimentos mentales, los retos filosóficos y, sobre todo, los dilemas morales. </p>

	<p><strong>La estructura del libro también es bien sencilla</strong>. Antes de entrar en acción, se propone un ejemplo literario (novelas como <em>El restaurante del fin del mundo</em>), filosófico (la caverna de Platón o la paradoja de Zenón) e incluso cinematográfico (<em>Desafío Total</em>, <em>Matrix</em>). Tras su lectura, el autor empieza entonces a desentrañar su sentido, formulando preguntas incómodas, obligándonos a hacer ejercicio mental, hasta llegar a las últimas consecuencias.</p>

	<p>Alguno de los artículos que nos ha inspirado el libro es, por ejemplo, <a href="http://www.xatakaciencia.com/quiz-genciencia/encuesta-comeriais-cerdos-insensibles-al-dolor">Encuesta: ¿comeríais cerdos insensibles al dolor?</a></p>

	<p><!--more--></p>

	<p>En definitiva, <strong>El cerdo que quería ser jamón</strong> es algo así como un fluidificador del pensamiento, un agilizador de neuronas, un conector tridimensional a nivel cognitivo (o tetradimensional). Y es que aprender a pensar, observar las cosas con perspectiva o situar correctamente el enfoque son habilidades sin las que es imposible hacer ciencia.</p>

	<p>Para entrar en materia, ahí van algunas de las preguntas en las que el libro incide <strong>hasta límites que muchos creíamos imposibles</strong>: Si hacen una copia perfecta de nosotros mismos, ¿hay dos nosotros o sólo uno? Si toda la materia del universo se rige por leyes perfectamente determinadas, ¿también nuestro cerebro y, por tanto, nuestra libertad están sometidos a dichas leyes y todo está escrito de antemano? ¿Es agradable ser inmortal? Si la falsificación de una obra de arte es perfecta, ¿por qué la falsificación nos parece inferior al original a la hora de tasarla? ¿Es razonable usar la razón para tomar todas las decisiones? ¿Es lo mismo matar que dejar morir? ¿Es inmoral enterrar a nuestras mascotas muertas en vez de comérnoslas cuando hay tanta hambre en el mundo? ¿Dios es capaz de hacer cualquier cosa? ¿Cómo podemos saber que no vivimos en una simulación virtual? ¿La libertad de expresión es deseable o una contradicción en sí misma?</p>

	<p>Editorial Paidós<br />
Colección Contextos<br />
328 páginas</p>

	<p>Sitio Oficial | <a href="http://www.paidos.com/lib.asp?cod=52111">Ficha en Paidós</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Sólo el 5 % de materia grasa o por qué somos cognitivamente avaros]]></title>
      <link>http://www.xatakaciencia.com/psicologia/solo-el-5-de-materia-grasa-o-por-que-somos-cognitivamente-avaros</link>
      <guid>http://www.xatakaciencia.com/psicologia/solo-el-5-de-materia-grasa-o-por-que-somos-cognitivamente-avaros</guid>
      <pubDate>Wed, 29 Dec 2010 15:15:31 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro"  src="http://img.xatakaciencia.com/2010/12/nordica_cottage_cheese_nordica_fat_free.png" class="centro" alt="nordica_cottage_cheese_nordica_fat_free.png" />Sobre todo en el mundo de la publicidad, que <strong>algo se nos presente como una ventaja</strong>, sea cual sea, basta para convencernos de su compra.</p>

	<p>La versión clásica de esto es la empleada para anunciar artículos alimenticios como <em>&#8220;sólo el 5 % de materia grasa</em>&#8220; o similares. A primera vista, todos asumimos que este producto, per se, es más sano, o que nos facilitará controlar la línea. No obstante, muchos pasteles bajos en grasas, por ejemplo, <strong>están cargados de azúcar</strong>, y una porción puede contener tantas calorías como otras alternativas normales en grasas.</p>

	<p>Es decir, lo que nos venden como una ventaja puede no serlo, a la luz de un análisis exhaustivo de ventajas-inconvenientes. <br />
<!--more--></p>

	<p>Lo mismo sucede cuando nos venden, por ejemplo, unos cereales en bolsa de papel de aluminio cuando estaban perfectamente crujientes en la vieja bolsa de plástico. O la supuesta ventaja de los productos homeopáticos: <strong>no tienen efectos secundarios.</strong> Sí, claro, pero ¿los tienen primarios? ¿No es preferible efectos secundarios si con ello hay más garantías de curar determinada enfermedad?</p>

	<p>Esta clase de ardides funcionan muy bien porque probablemente nuestros cerebros <strong>son cognitivamente avaros</strong>. </p>

<blockquote>Preferimos &#8220;eso es cierto&#8221; o &#8220;eso es falso&#8221; a &#8220;la parte factual de esa afirmación es verdadera pero sus supuestas ventajas no son reales&#8221;. Esto último nos exige distinguir el contenido fáctico de la implicación evaluativa de un enunciado y, si estamos viendo anuncios o envases de productos, eso puede suponer una tarea cognitiva excesiva. No es que seamos estúpidos, es sólo que ya estamos sometidos al bombardeo publicitario y hacemos cuanto podemos por filtrar los mensajes.</blockquote>

	<p>Vía | <em>¿Se creen que somos tontos? </em>de Julian Baggini</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[¿La religión es también una pseudociencia? (y II)]]></title>
      <link>http://www.xatakaciencia.com/no-te-lo-creas/la-religion-es-tambien-una-pseudociencia-y-ii</link>
      <guid>http://www.xatakaciencia.com/no-te-lo-creas/la-religion-es-tambien-una-pseudociencia-y-ii</guid>
      <pubDate>Wed, 24 Nov 2010 10:58:08 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" src="http://img.xatakaciencia.com/2010/11/ciencia_y_religion1.jpg" alt="" />En el sentido epistemológico, <strong>homeopatía y religión son equivalentes</strong>, sobre todo en lo que se refiere en los tres primeros puntos referidos en la anterior entrega de este artículo. El resto de puntos son menos comunes en las religiones tradicionales, pero están cada vez más presentes, desde hace años, en las apologías más sofisticadas de sus ideas religiosas. </p>

	<p>De modo que, al referirnos al horóscopo o al psicoanálisis lacaniano como “nuevas religiones” o que sus seguidores “defienden sus doctrinas con fervor casi religioso”, nuestra intención es hacer juicios epistémicos, y nuestro tono es peyorativo sobre ese sentido. <strong>Alan Sokal</strong> añade: ¿deberíamos tratar de otra manera las doctrinas que reconocer ser religiosas?</p>

	<p><!--more--></p>

<blockquote>Al decir esto abiertamente, sé que estoy en minoría. Incluso la mayoría de los liberales y los agnósticos ven con malos ojos los discursos rotundos sobre religión, a no ser que denuncien los excesos del fundamentalismo. Al fin y al cabo, las batallas de los siglos <span class="caps">XVIII</span> y <span class="caps">XIX</span> entre la Iglesia y los liberales seculares se resolvieron en general a favor de los segundos; la religión, en Occidente, ha abandonado casi todas sus pretensiones de influir políticamente, excepto en asuntos de moralidad sexual y de educación (en zonas de Estados Unidos donde los integristas tienen fuerza). Por tanto, los no creyentes han establecido un “modus vivendi” con la religión organizada: si ella se mantiene (más o menos) al margen de la política, ellos se contendrán de cuestionar públicamente la teología y de atacar los restos de sus privilegios temporales (las subvenciones estatales, en Europa, y las exenciones de impuestos y de normas, en Estados Unidos). ¿Para qué molestarse en criticar unas ideas tan inofensivas?</blockquote>

	<p>Algo parecido ocurre entre la comunidad científica y las iglesias no fundamentalistas, según el físico Alan Sokal:</p>

<blockquote>La moderna visión científica del mundo, para ser sinceros, conduce directamente al ateísmo (o, como mínimo, a un deísmo inocuo o a un panespiritualismo que resultan incompatibles con los principios de las religiones tradicionales), pero pocos científicos se atreven a decir esto en público. Más bien son los fundamentalistas religiosos quienes acusan (con razón) a la ciencia de “atea”; los científicos, en cambio, normalmente se han esforzado por tranquilizar al público con el mensaje de que la ciencia y la religión, bien entendidas, no tienen por qué entrar en conflicto. Ésta es, sin duda, una política hábil, especialmente en Estados Unidos, puesto que aquí la mayoría de la gente se toma su religión muy en serio; algunos científicos se han afanado en convencerse a sí mismos (y al resto de nosotros) de que esta actitud también es intelectualmente honrada.</blockquote>

	<p>Podéis revisar algunos estudios sobre las creencias de los científicos en <a href="http://www.xatakaciencia.com/no-te-lo-creas/los-cientificos-creen-generalmente-en-dios">¿Los científicos creen generalmente en Dios?</a></p>

	<p>Vía | <em>Más allá de las imposturas intelectuales</em> de Alan Sokal</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[¿La religión es también una pseudociencia? (I)]]></title>
      <link>http://www.xatakaciencia.com/no-te-lo-creas/la-religion-es-tambien-una-pseudociencia-i</link>
      <guid>http://www.xatakaciencia.com/no-te-lo-creas/la-religion-es-tambien-una-pseudociencia-i</guid>
      <pubDate>Wed, 24 Nov 2010 10:50:38 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.xatakaciencia.com/2010/11/1214228541570papa400dn.jpg" alt="" />A menudo se pueden leer artículos que ponen de manifiesto las debilidades y perjuicios que originan las pseudociencias en el progreso científico e intelectual y, por extensión, en la sociedad. Pero ¿y la religión? <strong>¿También podríamos incluirla en la lista de las pseudociencias?</strong></p>

	<p>A juicio del físico <strong>Alan Sokal</strong>, el Papa es líder un culto psedocientífico. Y, aunque esta catalogación pueda resultar exagerada u ofensiva, lo cierto es que se cumple si atendemos a los fundamentos epistemológicos de las creencias que esgrimen. En ese sentido, la Puerta del Cielo (grupo que creía que una nave espacial se desplazaba junto al cometa Hale-Bopp y que ésta transportaría sus almas liberadas al cielo), los dioses del Olimpo o las religiones más populares en la actualidad <strong>no difieren en estos fundamentos</strong>. </p>

	<p>Lo que sucede es que los seguidores de la Puerta del Cielo son escasos y socialmente marginales, y los creyentes en los dioses griegos están muertos desde hace mucho tiempo. Pero el Judaísmo, el cristianismo, el Islam y el hinduismo cuentan con millones de seguidores en todo el mundo. <strong>Y además poseen poder político, económico y social en muchos países</strong>. </p>

	<p><!--more--></p>

<blockquote>A consecuencia de ello, la discusión franca del estatuto epistemológico de las religiones dominantes suele considerarse de mal gusto en el mejor de los casos, blasfema en el peor. Con todo, incluir estas religiones en una discusión sobre pseudociencia no es en modo alguno “agresivo”; es simplemente rechazar el doble rasero que impone un trato de favor hacia algunas pseudociencias por encima de otras. De hecho, una explicación sin prejuicios mostraría probablemente que el cristianismo, el Islam y el hinduismo son las pseudociencias más extensamente practicadas hoy en día en el mundo; mucho más que la homeopatía y la astrología.</blockquote>

	<p>Naturalmente, esta discusión nada tiene que ver con los beneficios psicológicos o sociales que las religiones proporcionan en las personas. Ni tampoco sobre el respeto que podemos ofrecer a los practicantes de estas religiones. <strong>La discusión se funda en el sostén de sus afirmaciones</strong>, que resulta tan endeble como el de las pseudociencias. </p>

	<p>Revisemos los puntos que definen las pseudociencias para comprobar si las religiones tradicionales encajan en ellos:</p>

	<p>-<strong>Realiza afirmaciones sobre fenómenos reales o supuestos</strong>, o sobre relaciones causales reales o supuestas, que la ciencia dominante considera justificadamente inverosímiles.</p>

	<p>-<strong>Pretende apoyar dichas afirmaciones en argumentaciones o datos</strong> que no cumplen los requisitos lógicos y empíricos de la ciencia dominante.</p>

	<p>-Muchas veces (aunque no siempre), <strong>la pseudociencia presume de ser científica</strong>, e incluso vincula sus afirmaciones con la ciencia genuina, en particular, con los descubrimientos de vanguardia.</p>

	<p>-<strong>No se refiere a una creencia aislada</strong>, sino a un sistema complejo y lógicamente congruente que “explica” una amplia variedad de fenómenos (o supuestos fenómenos).</p>

	<p>-<strong>Los profesionales</strong> pasan por un proceso largo de formación y acreditación.</p>

	<p>¿Se cumplen estos puntos? Es evidente que sí (sobre todo los tres primeros puntos), como desarrollaré en la siguiente entrega de este artículo.</p>

	<p>Vía | <em>Más allá de las imposturas intelectuale</em>s de Alan Sokal</p>      ]]></description>
      </item>
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