Están en la nebulosa de Orión, una densa nube de polvo y gas donde se forman las estrellas. Son las primeras moléculas de oxígeno que detectamos en el espacio. Y el responsable del hallazgo ha sido el telescopio espacial Herschel de la Agencia Espacial Europea (ESA).
Bien, para ser justos, ya se habían encontrado átomos de oxígeno en las regiones calientes del espacio, pero todos los intentos de encontrar estos átomos unidos, formando moléculas más complejas, un elemento fundamental para la vida en la Tierra, no habían dado frutos.
Paul Goldsmith, el proyecto Herschel en el Laboratorio a Propulsión a Chorro (JPL), de la NASA, que también participa en la misión de la ESA:


En honor al 18 aniversario del lanzamiento del telescopio espacial Hubble, la Nasa y la ESA decidieron liberar algunas (59) imágenes de los cientos de terabytes de fotografías sin procesar que poseen sus archivos. En esta ocasión todas las imágenes eran de galaxias que estaban chocando y en las cuales se pueden observar diversos fenómenos característicos de la interacción intergaláctica. En algunos casos los choques pueden dar origen a la formación de nuevas estrellas, a veces de nuevas galaxias.
Según reportó el periódico alemán Potsdamer Neuerster Nachrichten, Nico Marquardt, un estudiante alemán de 13 años, calculó que la probabilidad de que el asteroide Apophis impactara contra la tierra era de 1 en 450 mientras que la NASA había estimado esa probabilidad en 1 sobre 450.000. Recientemente la agencia norteamericana informó a su par europeo (la ESA) que el niño lo había calculado bien. El descubrimiento fue parte de una competencia regional de ciencia, para la cual envió un trabajo llamado “Apophis – el asteroide asesino.”

La Agencia Espacial Europea (ESA) ha informado que gracias a las imágenes obtenidas por la Cámara Estéreo de Alta Resolución (HRSC) de la sonda Mars Express se ha podido obtener la primera reproducción de Marte en tres dimensiones. 
