La dieta de tu bisabuela o de tu abuelo influye en las enfermedades que ahora puedas padecer. Sí, suena esotérico. Es como imaginar que, si ahora fumamos, nuestros nietos padecerían enfermedades ligadas a ello (¿hasta qué límites puede llegar el concepto de fumador pasivo si se puede trasladar durante generaciones y siglos de tiempo?).
Carlos Pirola, investigador principal del Conicet en el Instituto Lanari de la UBA, explica que los mecanismos epigenéticos pueden intervenir en el encendido o apagado de genes precursores del cáncer.
Un ejemplo de epigenética bien estudiado fue las hambrunas que sufrieron las mujeres durante la Segunda Guerra Mundial. Más de 20.000 personas se murieron de hambre en los Países Bajos, soportando el duro invierno y severo un embargo de alimentos.
Estas mujeres tuvieron hijos de corta estatura y que pesaban poco. Y, además, los hijos de estos hijos, a pesar de haber sido alimentados correctamente, también fueron de corta estatura.

Aún recuerdo como mi profesor de Naturales del colegio nos explicaba cómo era posible que la jirafa tuviera un cuello tan largo: las jirafas habían intentando cazar con la boca las hojas de los árboles que, de tanto esfuerzo tensando el cuello, generación tras generación, el cuello se había ido alargando.
Os decía en el artículo anterior que el futuro de la humanidad pasa por el diseño genético de los seres humanos. Algo que suena a frío, a película tipo
La epigenética viene a demostrar que el