El siglo XXI, además de por otras muchas cosas, se caracteriza por ser el siglo de la crisis energética. El bombardeo mediático sobre las energías renovables y la crisis del petróleo nos alcanza a diario. Hay tecnologías que son muy populares, como la energía solar o la energía eólica, pero existen otras alternativas que no gozan del mismo grado de popularidad y ofrecen grandes posibilidades.
Uno de los campos con mayor potencial y a la vez menos explorado, es el de las turbinas eólicas en alta mar. La empresa norteamericana Principle Power junto a Energías de Portugal acaba de presentar su nuevo proyecto: una turbina eólica flotante cuyo objetivo es transformar energía en alta mar y transportarla hasta tierra firme.
La gran diferencia de este proyecto frente a otras turbinas es su localización en alta mar, donde existen mejores corrientes de aire. Este tipo de plataformas se construyen en tierra y luego se transportan hasta su lugar de instalación, que será a unos 400km de Portugal.
Vía | Renewable Energy World






Una
Investigadores de la NSF (Fundación Nacional de Ciencia, de los Estados Unidos) dieron un paso importante en la creación de la llamada “gasolina verde”, un líquido idéntico a la gasolina pero creado a partir de fuentes de biomasa como álamos o panicum (un tipo de pasto perenne muy común en los Estados Unidos.) Si bien pueden pasar entre 5 y 10 años antes de que la gasolina verde llegue a los consumidores, los investigadores han logrado sobrepasar varios obstáculos presentes hasta ahora en la fabricación para que sea más fácil llevarla al mercado.
Dicen que el diagrama chino utilizado para decir “crisis” está compuesto por dos: “problema” y “oportunidad”. Quizá sea solamente una leyenda urbana, pero lo cierto es que la crisis ambiental global que sufre el planeta no se solucionará fácilmente si no surgen oportunidades de los problemas. El presidente del gobierno español, en uno de los debates pre-electorales, aludió al problema del cambio climático desde una perspectiva interesante: las empresas españolas están en lo más puntero a nivel mundial en cuanto a energías renovables. ¿Por qué no convertir el problema en una oportunidad?
Inglaterra presentó un nuevo plan para reducir las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera instalando unos 7000 turbinas en las costas de la isla antes de 2020. Se estima que la potencia generada sería suficiente para alimentar el consumo de energía de todos los hogares ingleses. El debate se despertó ya que se cambiaría radicalmente el paisaje costero.