
Un grupo de ingenieros eléctricos de la Universidad de San Diego (California), están construyendo un bosque de pequeños nanoárboles. Estos diminutos ‘nanowires’ son capaces de transformar el agua en combustible de hidrógeno, a partir de la energía solar, y sin necesidad de usar combustibles fósiles.
Estos ‘nanowires’ están formadosd por abundantes materiales naturales como el silicio y el óxido de zinc, por lo que ofrecen un medio económico para entregar combustible hidrógeno a gran escala. Esta investigación se ha publicado en la revista Nanoscale.



Desde que en la década de 1980, Charles Fritts fabricara las primeras placas solares, poco a poco esta tecnología está integrándose en nuestra vida cotidiana. Hasta el punto de que ahora, gracias a la empresa Logitech, ya podemos constatar cuánto nos podemos ahorrar si nuestro teclado estuviera alimentado por el sol.
El avión solar, un proyecto que pretende demostrar que la energía solar puede reemplazar al queroseno como fuente de energía de los aviones, estará terminado en 2008, en el seno del proyecto Impulso Solar.