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		<title>Magazine - einstein</title>
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Xatakaciencia es un weblog colectivo dedicado a la divulgación científica, la ecología y el cambio climático		</description>
		<pubDate>2012-02-14 05:39:22</pubDate>

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      <title><![CDATA[El principio de relatividad (y II)]]></title>
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      <pubDate>Tue, 31 May 2011 19:32:08 +0000</pubDate>

      <author>Jaume</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image8691" src="http://img.xatakaciencia.com/2011/06/locurademedicion.jpg" class="derecha" alt="Un observador que no conozca las leyes de transformación puede volverse loco" /></p>

	<p>La <strong>relatividad de Galileo</strong> estuvo vigente durante un par de centurias. Pero a principios del siglo XX nos dimos cuenta que no casaba bien con algunas cosas. En particular, con el electromagnetismo.</p>

	<p>Por aquel entonces el electromagnetismo era una teoría joven, pero arrancaba con fuerza cosechando éxitos impresionantes. Pero <strong>no se llevaba bien con las transformaciones de Galileo</strong>. En resumidas cuentas, simplificando mucho, sí un observador inercial realiza una observación sobre un fenómeno electromagnético e intenta usar las transformaciones para.averiguar el resultado obtenido por otro observador inercial diferente, resulta que fracasa estrepitosamente.</p>

	<p>Dicho de otra forma, las ecuaciones del electromagnetismo son diferentes en cada sistema de referencia, lo cual es inaceptable para el principio de referencia. Además, nos crea el problema de tener que elegir <strong>qué sistema de referencia escoger</strong>. Durante algunos años se creyó que era debido a que había algún motivo por el que, en electromagnetismo, hay un sistema de referencia intrínsecamente mejor que los demás, rompiendo de raíz con el principio de relatividad. De esta forma, volvía el concepto de sistema de referencia.absoluto, pero esta vez sin estrellas lejanas. </p>

	<p><!--more--></p>

	<p>A éste sistema de referencia <strong>hipotético</strong> se le llamó éter, seguro que os suena la palabra. Y debía tener unas propiedades extrañísimas para permitir la enorme velocidad de las ondas electromagnéticas. Con la perspectiva moderna, hablar del éter puede incluso llegar a parecer ridículo. Pero, ¿<strong>quién iba a pensar que las transformaciones de Galileo estaban mal?</strong></p>

	<p>Pues lo pensó un tal Lorentz. Aunque él se lo planteó como un ejercicio más bien matemático, no fue hasta el advenimiento de Einstein que se tuvo claro que había que modificar la relatividad de Galileo para dar lugar a unas <strong>nuevas leyes de transformación</strong> que sean amigables con el electromagnetismo. Precisamente, las descubiertas por Lorentz.</p>

	<p>Llegados a este punto, dos incisos. Aunque la relatividad de Einstein y Lorentz históricamente apareció para reconciliar él electromagnetismo con él resto de la física, las nuevas transformaciones modifican también la mecánica clásica de raíz. Y mucho. A menudo esta nueva versión del mundo clásico recibe él nombre de &#8220;mecánica relativista&#8221;. Pero no os llevéis a engaño, la otra también tiene un principio de relatividad, el de Galileo.</p>

	<p>Por supuesto, la mecánica relatividad se parece mucho a la clásica en situaciones cotidianas. Los efectos relativistas sólo son notorios cuando intervienen <strong>velocidades próximas a la de la luz</strong> (o cuando la precisión del experimento es enorme, por ejemplo el efecto Mosbauer permite observar relatividad a velocidades de unos cuántos cm/s).</p>

	<p>Precisamente costó mucho entender las transformaciones de Lorentz porque dichas velocidades no son muy comunes. Si viéramos en un mundo de altas velocidades, jamás se nos habría ocurrido recurrir a una simplificación, como fueron las transformadas de Galileo.</p>

	<p><img id="image8692" src="http://img.xatakaciencia.com/2011/06/einsteinpoincare.jpg" class="izquierda" alt="Einstein y Henri Poincaré" /><br />

El electromagnetismo tiene la virtud que implica objetos que se mueven a velocidades cercanas a la de la luz. Sin ir más lejos, las ondas electromagnéticas se mueven a esa velocidad, exactamente&#8230; porque de hecho, son luz.</p>

	<p>Pero quiero dejar claro que ni el electromagnetismo, ni la luz en si, <strong>no tienen nada de especial</strong>. Simplemente se cruzaron en el camino de la ciencia en el momento adecuado. Si hubiera sido posible detectar las ondas gravitatorias antes que las electromagnéticas, por decir algo, la relatividad se habría podido construir en base a ello, y ahora estaríamos hablando de &#8220;la velocidad de la gravedad&#8221;.</p>

	<p>De esta forma, la relatividad de Einstein, con las transformaciones de Lorentz, <strong>es una ampliación de la galileana</strong>, que provoca grandes cambios. Pero que muy grandes,... aunque no me voy a parar en ellos ahora, eso lo dejo para otro día. Hoy sólo nos centramos en el principio de relatividad en sí. </p>

	<p>Sin embargo, Einstein heredó de Galileo la necesidad de que <strong>los sistemas de referencia sean inerciales</strong>. Es decir, las transformaciones de Lorentz sólo nos sirven para relacionar mediciones hechas por dos observadores inerciales. ¿Es posible eliminar esta restricción?</p>

	<p>La respuesta es sí. Pero es bastante más difícil. De hecho, conseguir este punto es esencialmente la panacea: obtendríamos una teoría en que <strong>uno podría usar cualquier observador, sin límite de ningún tipo</strong>. No en vano la teoría que lo consiguió recibió el nombre de <strong>Relatividad General</strong>. De nuevo, de mano del mismísimo Einstein (aunque, por supuesto, tubo mucha ayuda; por ejemplo de Poincaré, quien posa a su lado en la fotografía anterior).</p>

	<p>Por supuesto, esta nueva relatividad ya no utiliza las transformaciones de Lorentz. El enorme poder de transformar cualquier observador implica también la necesidad de usar una herramienta matemática igualmente potente, pero a su vez difícil y abstracta. Se trata del <strong>grupo de difeomorfismos</strong>. </p>

	<p>Albert se dio cuenta que el problema de generalizar la relatividad estaba muy ligado con la <strong>naturaleza de la gravitación</strong>. De hecho, cualquier efecto no-inercial que sufra un observador situado en un sistema de referencia no-inercial (valga la redundancia), se puede relacionar con un efecto gravitatorio. Esto es lo que se conoce por el nombre de <strong>principio de equivalencia</strong>. Pero, como dije antes, no me extenderé en ello hoy.</p>

	<p>En resumidas cuentas, si uno quiere formular una teoría de relatividad tiene que hacer dos cosas: primero, <strong>definir qué observadores son válidos</strong>, y segundo <strong>definir las leyes de transformación</strong> que relacionan dichos sistemas de referencia. Tanto la relatividad de Galileo como la de Einstein se limitan a sistemas de referencia inerciales; la primera usa las transformaciones de Galileo, la segunda las de Lorentz. Por último, la relatividad general abarca absolutamente todos los observadores posibles, y permite pasar de uno a otro mediante los abstractos difeomorfismos. </p>

	<p>Foto | <a href="http://www.flickr.com/photos/betoruizalonso/5449009681/">Beto Ruiz Alonso</a>, <a href="http://www.flickr.com/photos/fundoro/5412729243/">Fundoro</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[El principio de relatividad (I)]]></title>
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      <pubDate>Tue, 31 May 2011 19:30:05 +0000</pubDate>

      <author>Jaume</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image8693" src="http://img.xatakaciencia.com/2011/06/dali.jpg" class="centro" alt="La Persistencia de la Memoria, de Dali, a menudo se ha comparado con la relatividad de Einstein" /></p>

	<p>La palabra <strong>relatividad</strong> es de esas que nunca pasa desapercibida. A mucha gente incluso le suscita hasta miedo. &#8220;¡qué difícil!&#8221;. Hasta el punto que corren mitos estúpidos, como el que asegura que <strong>únicamente tres personas la comprenden totalmente</strong>. </p>

	<p>Eso quizá era así en la década de 1910, pero desde entonces ha habido un siglo de trabajo; y no sólo a cualquier persona con el título de física se le exige una comprensión meridiana de la teoría, sino que incluso <strong>dicha comprensión es mayor de la que nunca llegó a tener el mismo Einstein</strong> (si quería saber más, que no se hubiera muerto, ¿no?).</p>

	<p>Al oír la palabra relatividad, uno inconscientemente piensa en Einstein. Yo mismo caí en dicha trampa en los párrafos anteriores. Aunque, con uno u otro nombre, <strong>el concepto es muy anterior</strong>.</p>

	<p>¿Qué significa, pues, el concepto de <strong>relatividad</strong>?  No, no vale decir que &#8220;todos es relativo&#8221;, aunque en cierto sentido los tiros van por ahí. En resumidas cuentas, la idea de la relatividad es que <strong>toda observación de la naturaleza está ligada a un observador</strong>. Perogrullo, ¿no?</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Pues no. Porque ello también quiere decir que <strong>observadores diferentes pueden hacer observaciones diferentes</strong> sobre el mismo fenómeno. Y ojo, que he dicho pueden, no que deben. No es obligatorio.</p>

	<p>En el fondo no es nada a lo que no estemos acostumbrados. Lo experimentamos cada día, por ejemplo en el transporte. Por ejemplo, yo ahora mismo estoy en un tren de cercanías escribiendo este texto en mi móvil moderno. Al mirar la pantalla, la veo totalmente quieta <strong>respecto a mi</strong>. Hasta el punto que no tengo mayor problema para pulsar las teclas (el único problema es decidir el orden en que teclear, lo cual no es tan fácil).</p>

	<p>Sin embargo, el pescador que acabo de ver pasar por la ventana diría todo lo contrario. <strong>Para él</strong>, tanto yo como mi móvil han pasado a unos 90km/h, y le sería muy difícil leer la pantalla (lo siento, tendrás que esperar en leerlo en xataka ciencia, amigo; como todo el mundo).</p>

	<p>Igualmente, <strong>para el pescador</strong> su caña estaba totalmente quiera, clavada en la arena. Para mi, no obstante, la caña se movía hacia atrás, a esos mismos 90km/h. Sí que estaba clavada en la playa, por supuesto, pero es que el pavimento también se movía hacia atrás a toda velocidad, <strong>desde mi punto de vista</strong>.</p>

	<p><img id="image8694" src="http://img.xatakaciencia.com/2011/06/pescador.jpg" class="centro" alt="Pescador, cerca de la vía del mar" /></p>

	<p>Aquí es cuando llega el listillo de turno y dice &#8220;pero sabemos que lo que se mueve es el tren, y con él tú y tu móvil&#8221;. Error. Esa afirmación <strong>es un artificio</strong> debido a la forma en que estamos acostumbrados a ver el mundo. Para poder funcionar en la vida cotidiana, inconscientemente asignamos el carácter de <strong>absoluto</strong> al movimiento de la Tierra. Es decir, para nosotros el planeta está quieto y nosotros nos movemos <strong>en relación a él</strong>.</p>

	<p>Pero lo importante es la parte de &#8220;<strong>en relación a</strong>&#8220;. Sigue siendo una observación relativa porque hemos decidido usar un observador concreto, que nos va bien para vivir y entendernos entre nosotros. Pero eso no significa que sea la única elección físicamente posible.</p>

	<p>Podríamos haber elegido el tren como sistema de referencia, y todo funcionaria perfectamente. Aunque sería un poco incómodo, ¿no? <strong>La Tierra es un sistema de referencia cómodo, pero no es intrínsecamente mejor</strong>.</p>

	<p>Hasta ahora hemos dicho que el concepto de relatividad (no sólo la de Einstein) se basa en entender que cada observación está ligada a un observador concreto, a un sistema de referencia. Y que observaciones sobre el mismo fenómeno realizadas por observadores diferentes pueden arrojar valores dispares. Aunque todos los resultados serán correctos dentro del sistema de referencia concreto usado por ese observador.</p>

	<p>Si todos los observadores son igualmente válidos para observar la naturaleza, eso significa que las leyes de la Física deben ser las mismas para todos. Eso vale a todos los niveles. En última instancia, <strong>las ecuaciones matemáticas utilizadas deben ser idénticas en todos los sistemas de referencia</strong>. Los valores concretos pueden cambiar, las ecuaciones no. </p>

	<p>¿Eso quiere decir que dos observadores en sistemas de referencia diferentes están condenados a no entenderse jamás, a no poder compartir datos de sus observaciones? Por supuesto que no. Si sabemos las características de cada sistema referencial, siempre es posible <strong>deducir ecuaciones de transformación que nos permitan relacionar las mediciones de ambos sistemas</strong>. Es decir, sabiendo el resultado obtenido en un sistema de referencia, podemos automáticamente saber cual sería el valor obtenido en cualquier otro.</p>

	<p>Las diferentes teorías de la relatividad que ha habido (podemos distinguir por lo menos tres históricamente muy importantes, más adelante las veremos) llevan asociadas formas de realizar la transformación de un sistema de referencia a otro muy distintas.</p>

	<p><img id="image8695" src="http://img.xatakaciencia.com/2011/06/brochecinta.jpg" class="izquierda" alt="Broche de cintas métricas, utilizadas para observar la naturaleza" /></p>

	<p>Por ejemplo, la mecánica clásica suele asociarse a las <strong>transformaciones de Galileo</strong>. Este es el tipo más sencillo de relatividad, todos estamos muy acostumbrados a vivirla día a día; se pueden resumir en la <strong>simple suma de velocidades</strong>. Si bien sus predicciones fallan completamente en regímenes de muy altas velocidades. Las transformaciones de Galileo ya dejan en evidencia que no hay ningún sistema de referencia intrínsecamente mejor que otro.</p>

	<p>Esta carencia de un observador absoluto inquietaba al mismo Newton, probablemente debido a la mentalidad de la época. Para paliar ese &#8220;problema&#8221; en sus Principia, la obra que dio a ligar a la mecánica clásica, siempre hablaba del <strong>sistema de referencia de las estrellas lejanas fijas</strong>. </p>

	<p>Era <strong>un artificio incorrecto</strong>: las estrellas no están fijas, sólo tan lejos que no apreciamos el movimiento; se mueven unas respecto a las otras, por lo que cada estrella está en su propio sistema de referencia, no hay uno sólo. Y, además, <strong>innecesario</strong>: la mecánica se puede plantear en un sistema de referencia cualquiera, y después usar las transformaciones de Galileo para pasar al resto de sistemas.</p>

	<p>Pero&#8230; ¿cualquier observador sirve? ¿O tiene que cumplir alguna condición especial? Pues, depende de cual sea la teoría de relatividad que estemos manejando. De hecho, siguiendo con el ejemplo de Galileo, no nos sirven todos los observadores, sólo aquellos que estén en <strong>un sistema de referencia inercial</strong>. Podemos distinguir un sistema inercial porque siempre se mueve a la misma velocidad, uniforme, <strong>respecto de otro sistema inercial</strong>.</p>

	<p>El lector atento se habrá percatado que la definición dada requiere de un primer sistema inercial para ver si los demás lo son o no. Y, en efecto, es así. Es una definición circular, necesitamos el elemento definido para poder definirlo. Precisamente para evitar esta incomodidad Newton se inventó lo de las estrellas lejanas.</p>

	<p>A parte de lo complicado que resulta dar una definición formal, el concepto de inercialidad es muy sencillo. <strong>Un sistema es inercial si sobre él no actúa ninguna influencia externa</strong> (o si las que actúan se compensan sobre sí). Como sabéis, algo libre de toda influencia neta, por inercia (de ahí el nombre), mantendrá su estado inmutable de forma indefinida. Eso es lo que viene bien para crear un sistema de referencia. Estaríamos listos si la referencia cambiara a medio experimento.</p>

	<p>Pero&#8230; ¿qué hay en el universo que esté plenamente libre de influencias? Pues nada, por desgracia. Es decir, en realidad los sistemas de referencia inerciales no existen. Son un concepto ideal, como tantos otros. A la práctica, lo importante es que nuestro sistema de referencia sea <strong>lo suficientemente inercial</strong> como para que los efectos no inerciales apenas se noten dentro del margen de error del experimento.</p>

	<p>Fotos | Eugenio Salvador Dalí, <a href="http://www.flickr.com/photos/melero/76641330/">Quico Melero</a>, <a href="http://www.flickr.com/photos/29036989@N07/2956107276/">Manalopa</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[¡Ya lo decía Einstein!]]></title>
      <link>http://www.xatakaciencia.com/astronomia/ya-lo-decia-einstein</link>
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      <pubDate>Wed, 11 May 2011 16:49:08 +0000</pubDate>

      <author>Capitan Tomate</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image8476" src="http://img.xatakaciencia.com/2011/05/20081012010030-albert-einstein.jpg" class="derecha" alt="Einstein" />Por primera vez, y después de cincuenta años desde que se planteó el proyecto, un experimento de la <span class="caps">NASA</span>, el <em>Gravity Probe-B (<span class="caps">GP-B</span>)</em>, ha conseguido por fin <strong>medir con toda precisión dos aspectos cruciales de la Teoría General de la Relatividad de Einstein</strong>. </p>

	<p>El hallazgo ha sido publicado en la edición online de <em>Physical Review Letters</em>.</p>

	<p>El primero de los dos efectos recién demostrados es el geodésico o, lo que es lo mismo, <strong>la deformación</strong> del espacio y el tiempo alrededor de un cuerpo gravitacional. </p>

	<p>El segundo es la <strong>torsión por arrastre</strong>, que es la cantidad de espacio y tiempo que un objeto en rotación arrastra tras de sí a medida que gira.</p>

	<p>Francis Everitt, físico de la <em>Universidad de Stanford</em> e investigador principal del experimento, asegura (ademas de que Einstein sigue vivo) :</p>

<blockquote>En el Universo de Einstein el espacio y el tiempo son deformados por la gravedad. La Tierra distorsiona el espacio que la rodea muy ligeramente a causa de su gravedad</blockquote>

	<p>Einstein formuló su teoría hace casi un siglo, mucho tiempo antes de que existiera la tecnología necesaria <strong>para comprobarla experimentalmente</strong>.<br />
<!--more--></p>

	<p>Ahora, el <em>Gravity Probe-B</em> ha conseguido comprobar las dos predicciones einstenianas con una precisión sin precedentes mientras apuntaba a una estrella concreta,<em> IM Pegasi</em>, desde su posición, en órbita polar alrededor de la Tierra. </p>

	<p>Si la gravedad no afectara en absoluto al espacio y el tiempo, los giroscopios del satélite siempre apuntarían en la misma dirección. Sin embargo, y esa es la confirmación de las ideas einstenianas, los giroscopios <strong>experimentaron ligeros cambios</strong> en la dirección de su rotación, algo que sólo puede achacarse a la deformación del espacio y el tiempo alrededor de nuestro planeta.</p>

<blockquote>Imagine que la Tierra está sumergida en miel. A medida que el planeta gira, la miel de alrededor forma remolinos, y eso es lo mismo que sucede con el espacio y el tiempo</blockquote>

	<p><em><span class="caps">GP-B</span> </em>ha confirmado dos de las más profundas predicciones del universo de Einstein, algo que tendrá enormes implicaciones en la investigación astrofísica.</p>

	<p>En 2004, año en que fue puesto en órbita, el ingenio empezó a recolectar datos, tarea que no terminó hasta diciembre de 2010. </p>

	<p>La medida exacta de los efectos predichos por Einstein tendrá un gran impacto en numerosos campos de la Física.</p>

	<p>Y servirá también para <strong>desarrollar nuevas tecnologías y aplicaciones</strong> basadas en <span class="caps">GPS</span> lo suficientemente precisas, por ejemplo, para permitir que los aviones aterricen sin ayuda alguna.</p>

	<p>Vía |  <a href="http://prl.aps.org/abstract/PRL/v106/i19/e191102">Physical Review Letters</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Simulación del Big Bang afirma que viajar en el tiempo es imposible]]></title>
      <link>http://www.xatakaciencia.com/fisica/simulacion-del-big-bang-afirma-que-viajar-en-el-tiempo-es-imposible</link>
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      <pubDate>Thu, 14 Apr 2011 04:52:22 +0000</pubDate>

      <author>cscazorla</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image8213" src="http://img.xatakaciencia.com/2011/04/bigbang_650.jpg" class="centro" alt="Space" /><br />
La posibilidad de viajar en el tiempo ha estado rondando la mente del hombre durante muchísimos años. El gran científico del pasado siglo, Albert Einstein, revolucionó esta idea al publicar su <strong>Relavitidad Especial</strong>, afirmando que cuando tu velocidad relativa a otros objetos es cercana a la velocidad de la luz, el tiempo transcurre de forma &#8220;más lenta&#8221; para ti.</p>

	<p>Investigadores del departamento de Ingeniería Computacional y Eléctrica de la Universidad de Maryland acaban de publicar un estudio donde afirman que el tiempo se desplaza en una única dirección, y que <strong>el viaje en el tiempo es imposible</strong>.<br />
<!--more--><br />
Para ello han estudiado cómo se comporta la luz cuando se mueve dentro de un metamaterial (un material artificial con ciertas propiedades electromagnéticas realmente extrañas), <strong>reconstruyendo cómo se formó el espacio desde el Big Bang</strong>. En su investigación, los ingenieros Igor Smolyaninov y Hung Yu-Ju han creado un metamaterial modelando las tiras de plástico de un sustrato de oro, y lo han iluminado con un sistema láser. Debido a que las matemáticas del espacio electromagnético que describe el metamaterial es similar a la de la relatividad general que describe el espacio-tiempo, consiguen que el desplazamiento de la luz sobre este material se comporte de forma análoga al movimiento de una partícula en el espacio-tiempo de Minkowski (variedad lorentziana que describe los fenómenos físicos de la teoría especial de la relatividad de Einstein).</p>

	<p>¿Qué opináis vosotros?</p>

	<p>Vía | <a href="http://arxiv.org/abs/1104.0561">Cornell University Library</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué fue del último aliento de Thomas Edison y otras reliquias de la ciencia?]]></title>
      <link>http://www.xatakaciencia.com/sabias-que/que-fue-del-ultimo-aliento-de-thomas-edison-y-otras-reliquias-de-la-ciencia</link>
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      <pubDate>Tue, 08 Feb 2011 19:28:02 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.xatakaciencia.com/2011/02/sim04-404010a_300.jpg" alt="" />Estamos acostumbrados a las reliquias de índole religiosa (que si una astilla de la cruz de Jesucristo, que si un santo prepucio, etc.), pero no tanto a <strong>las reliquias científicas</strong>. Pero también las hay, y pueden llegar a ser tan esperpénticas como las religiosas.</p>

	<p>Por ejemplo, el último aliento del inventor <strong>Thomas Edison</strong> (fallecido en 1931 con 1.093 inventos patentados en su haber), que se encuentra en el Museo Henry Ford de Dearborn (Michigan). </p>

	<p>Al parecer, Henry Ford, fundador de la compañía de coches Ford, era un amigo y admirador de Edison, así que pidió al hijo de Edison que se encargara de capturar el último aliento de su padre en un tubo de ensayo, tal y como señala el historiador <strong>Tony Perrottet</strong> en su libro <em>2.500 años de historia al desnudo</em>:</p>

<blockquote>Ford creía que ahí estaba el alma.</blockquote>

	<p>Esta reliquia se descubrió tras la muerte de Ford, 16 años después:</p>

<blockquote>Se encontró entre sus pertenencias un tubo de ensayo etiquetado, tapado con un corcho y sellado con parafina (junto con los zapatos de Edison).</blockquote>

	<p>Hay otras reliquias del estilo vinculadas directamente a la ciencia, como <strong>el dedo de Galileo</strong>, el padre de la astronomía, que se exhibe en el <a href="http://brunelleschi.imss.fi.it/museum/esim.asp?c=404010">Museo de Historia de la Ciencia de Florencia</a>. El dedo, además, está apuntando al cielo. Como debe ser.</p>

	<p>Fue <em>recuperado</em> por un tal <strong>Anton Francesco Gori</strong> el 12 de marzo de 1737, unos 95 años tras la muerte de Galileo, y unos doscientos años después acabó en el museo.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><strong>El cerebro de Einstein</strong> continúa en el Centro Médico Universitario de Princeton. Cuando Albert Einstein murió el 16 de abril de 1955, el doctor <strong>Thomas Harvey</strong> fue encargado a ocuparse del cadáver que iba a ser incinerado. Sacó algunos órganos del científico para su estudio y descifrar las causas de la muerte, entre ellos, su cerebro. </p>

	<p><iframe title="YouTube video player" width="480" height="390" src="http://www.youtube.com/embed/y3ZK5S2emug" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<p>El científico japonés <strong>Kenji Sugimoto</strong>, obsesionado con la vida de Albert Einstein, emprendió a finales de los 90 una odisea personal en busca del cerebro del que tanto había oído hablar. La odisea, filmada por el director <strong>Kevin Hull</strong> para un documental de la <span class="caps">BBC</span>, llevó a Sugimoto a recorrer los Estados Unidos en busca de Harvey, hasta que le localizó en su casa de Kansas. </p>

	<p>Por otra parte, los ojos de Einstein (que conservó un oculista en un cajón durante 40 años) están custodiados en una caja de seguridad en Nueva York. </p>

	<p>Vía | <em>Enciclopedia de bolsillo</em> de Ana Sánchez / <em>2.500 años de historia al desnudo</em> de Tony Perrottet</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Se crea el primer condensado Bose-Einstein de fotones]]></title>
      <link>http://www.xatakaciencia.com/fisica/se-crea-el-primer-condensado-bose-einstein-de-fotones</link>
      <guid>http://www.xatakaciencia.com/fisica/se-crea-el-primer-condensado-bose-einstein-de-fotones</guid>
      <pubDate>Sun, 28 Nov 2010 10:54:27 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" src="http://img.xatakaciencia.com/2010/11/bec_20021007.jpg" class="centro" alt="bec_20021007.jpg" />Hasta ahora se creía que sólo los átomos podían hacerlo. Pero un grupo de físicos cuánticos ha logrado crear <strong>el primer condensado Bose-Einstein usando fotones.</strong></p>

	<p>Los condensados Bose-Einstein (<span class="caps">BEC</span>) es una rara fase cuántica de la materia. Se propusieron en la década de 1920 por primera vez: <strong>Satyendra Nath Bose</strong> y <strong>Albert Einstein</strong> creían que, si determinados átomos eran enfriados a una fracción del cero absoluto (la temperatura más baja posible en el universo), los efectos cuánticos deberían tomar el mando. El resultado de ello sería que todos los átomos se comportarían como uno sólo, colectivamente, como un super-átomo. </p>

	<p>En 1995 se produjeron los primeros ejemplos de BECs <strong>con átomos de rubidio y sodio</strong>. Pero resultaba imposible hacerlo con fotones porque, al intentar enfriarlos, los fotones desaparecían del experimento, quedando absorbidos por los átomos de alrededor del aparato. <br />
<!--more--></p>

	<p>Como señala el físico cuántico <strong>Martin Weitz</strong> de la Universidad de Bonn en Alemania: “<em>Si intentas enfriar una bombilla, se apaga (la luz simplemente desaparece) y ese es el gran problema</em>.&#8221;</p>

	<p>Pero ahora el propio Weitz y sus colegas lo han conseguido, atrapando los fotones en una cavidad entre espejos curvados. Los espejos restringen la manera en que los fotones podrían moverse y vibrar (obligándolos a comportarse como si fueran átomos con una masa <strong>10.000 millones de veces menor que la del átomo de rubidio</strong>.</p>

	<p><strong>Wolfgang Ketterle</strong> del Instituto Tecnológico de Massachusetts (<span class="caps">MIT</span>) en Cambridge:</p>

<blockquote>Cuando doy charlas sobre los condensados Bose-Einstein, a menudo hablo de por qué no pueden hacerse usando fotones, para destacar esta diferencia fundamental entre fotones y átomos. Pero ahora, esa diferencia ha desaparecido.</blockquote>

	<p>Las aplicaciones prácticas que podría tener este hallazgo también son interesantes. Los BECs de fotones podrían proporcionar <strong>una forma alternativa de generar haces láser</strong> e incrementar la eficiencia de las células solares.</p>

	<p>Vía | <a href="http://www.laflecha.net/canales/ciencia/noticias/cientificos-crean-el-primer-condensado-bose-einstein-de-fotones/">La Flecha</a>  </p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Genios científicos con dificultades para leer y escribir]]></title>
      <link>http://www.xatakaciencia.com/psicologia/genios-cientificos-con-dificultades-para-leer-y-escribir</link>
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      <pubDate>Mon, 06 Sep 2010 02:48:09 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.xatakaciencia.com/2010/09/einstein_1947.jpg" alt="" />Tengo un amigo que nunca terminó sus estudios (de hecho le cuesta leer con fluidez) y que cuando habla es algo dislálico, adoleciendo de un vocabulario irregular, donde se mezclan términos pedantes con vulgarismos. Pero lo peor viene cuando escribe. En ocasiones, la gente necesita una piedra Rosseta para descifrar sus jeroglíficos. Por ello, siempre me creí especial cuando estaba con él: yo era capaz de ver un sustrato interesante en aquel guirigay, decodificaba cierta clase de poesía en su jerigonza altisonante.</p>

	<p>Con esto quiero decir que, a pesar de <strong>su evidente dislexia</strong>, siempre me pareció un tipo que razonaba a un nivel por encima de la media. Recientemente, la neurociencia parece estar hallando cada vez más pistas sobre una <strong>posible relación entre la genialidad y la dislexia</strong>. </p>

	<p>Por ejemplo, genios de la ciencia como <strong>Thomas Edison</strong>, <strong>Leonardo da Vinci</strong> o <strong>Albert Einstein</strong> podrían haber padecido diferentes grados de dislexia. </p>

	<p><!--more--></p>

	<p><strong>Edison</strong>, debido a ello (y también a su mala salud) ni siquiera pudo acudir a un colegio normal. Pero acabó convirtiéndose en un dechado de creatividad, ostentando el record de mayor número de patentes concedidas por la Oficina de Patentes de Estados Unidos </p>

	<p><strong>Leonardo da Vinci</strong>, polifacético donde los haya, ha dejado tras de sí unas notas manuscritas tan extravagantes que todo parece indicar que también sufría dislexia. Sus notas contenían muchos errores sintácticos y ortográficos, además de insólitos errores idiomáticos. Varios de sus biógrafos hacen mención de sus dificultades con la lengua y la capacidad lectora. De hecho, le propio Leonardo dejó escrito que uno de sus ideales en la vida era que alguien cercano pudiera leerle. </p>

	<p>El neuropsiquiatra <strong>P. G. Aaron</strong> sostiene que los problemas de Leonardo con la lectura y la escritura eran producto de un poderoso “<em>mecanismo compensatorio del hemisferio derecho</em>”.</p>

	<p>¿Y <strong>Albert Einstein</strong>? Por de pronto, no habló hasta los tres años, y fue un mediocre en toda materia que exigiera la recuperación léxica, como los idiomas extranjeros. El propio Einstein admitía:</p>

<blockquote>Mi principal defecto era una mala memoria, especialmente para las palabras y los textos.</blockquote>

 

	<p>Neurocientíficos canadienses llevaron a cabo una autopsia del cerebro de Einstein, descubriendo una simetría entre los hemisferios en sus dilatados lóbulos parietales, en lugar del patrón más habitual de asimetría. </p>

	<p>Todavía no están claras las relaciones entre dislexia y talento en determinadas áreas, mayormente científicas (diseño, reconocimiento de patrones, deducción, previsión de tendencias a través de grandes cantidades de datos), pero el neurólogo <strong>Al Galaburda</strong> sospecha que la creatividad y el pensamiento más heterodoxo se forman con más facilidad en esta clase de cerebros:</p>

<blockquote>En un principio, los circuitos del hemisferio izquierdo que no se forman permiten que los circuitos del hemisferio derecho pueblen las sinapsis vacías. Más tarde, puesto que ellos no leen, se hacen mejores en otras cosas, en especial porque tienen una buena maquinaria para ello.</blockquote>

	<p>Vía | <em>Cómo aprendemos a leer</em> de Maryanne Wolf </p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[¿Se puede convertir energía en materia?]]></title>
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      <pubDate>Thu, 27 Aug 2009 16:30:07 +0000</pubDate>

      <author>Ignacio Munguía</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img src="http://img.xatakaciencia.com/2009/08/emc2-berlin.jpg" class="centro" alt="E=mc²" /></p>

	<p>La fórmula más famosa de <strong>Albert Einstein</strong> es <em>E = m·c²</em>. La energía es igual a la masa multiplicada por el cuadrado de la velocidad de la luz. En resumen, significa que <strong>la materia no es más que una forma de energía</strong>, descubrimiento que tuvo (y tiene) unas consecuencias impactantes en el mundo de la <strong>Física</strong>.</p>

	<p>La fórmula además indica que desintegrando cantidades muy pequeñas de materia podemos conseguir grandes cantidades de energía. Esto abrió el camino a la era nuclear. En las <strong>reacciones nucleares</strong>, parte de la materia se convierte en energía, por ejemplo, en forma de fotones de <strong>rayos gamma</strong> (los fotones, por definición, no tienen masa).</p>

	<p>La Humanidad ha conseguido dominar las reacciones nucleares de <strong>fisión</strong> y <strong>fusión</strong> con fines destructivos (bomba atómica y bomba H, respectivamente), pero para aplicaciones pacíficas (energía nuclear) sólo la de fisión es viable en la actualidad.</p>

	<p>Hagámonos la pregunta, ¿es posible recorrer el camino inverso y <strong>convertir energía en materia</strong>?</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>La respuesta, evidentemente, es que sí. ¿Por qué no? Sólo hay un &#8216;pequeño&#8217; detalle. <strong>Una ínfima cantidad de masa produce una cantidad ingente de energía</strong>. Un gramo de materia desintegrada produciría (basta aplicar la fórmula) aproximadamente 90 Terajulios. Esto son unos 25 millones de kilowatios-hora. Con esta energía, podríamos hacer lucir una bombilla de 100 watios durante 285 <em>siglos</em>.</p>

	<p>Pero al <strong>convertir energía en materia</strong> todo funciona al revés. Necesitamos una cantidad de energía espectacular para producir una cantidad de materia pequeñísima. Por ejemplo, un fotón gamma muy energético puede dar lugar a un electrón y un positrón (siendo la masa de ambos ridícula).</p>

	<p>Podemos, por tanto, producir <strong>partículas subatómicas</strong> a partir de energía, pero sólo tiene interés a nivel científico, experimental. De hecho, sólo podemos obtener partículas sueltas. Sería imposible obtener un &#8216;pedazo&#8217; de materia de un gramo, ya que deberíamos concentrar toda esa descomunal energía (90 Terajulios) en un sólo punto.</p>

	<p>Se supone que toda <strong>la materia del Universo se originó a partir de energía</strong>, pero evidentemente en unas condiciones imposibles de reproducir sobre la faz de la Tierra. En general, aunque la energía no se crea ni se destruye sino que se transforma (considerando la materia como una forma de energía) no todas las transformaciones son igual de viables.</p>

	<p>Por ejemplo, podemos convertir totalmente la energía mecánica en calor (al frenar un coche, por ejemplo), pero no podemos transformar totalmente el calor en energía mecánica (esto violaría las leyes de la <strong>Termodinámica</strong>). En el caso que nos ocupa, aunque los humanos hayamos controlado el proceso de transformación de la materia en energía (¡todo un logro!), el paso inverso es físicamente imposible para nosotros.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Viaja rápido para vivir más]]></title>
      <link>http://www.xatakaciencia.com/astronomia/viaja-rapido-para-vivir-mas</link>
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      <pubDate>Tue, 17 Mar 2009 08:47:39 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" src="http://img.xatakaciencia.com/2009/03/circular361-06.jpg" alt="" /><strong>Viajar es como el elixir de la eterna juventud</strong>. El tiempo subjetivo parece pasar más lento y las experiencias que acumulamos equivalen a varias vidas de sendentarismo y monotonía. </p>

	<p>A nivel científico, viajar también tiene implicaciones temporales, aunque sean más pequeñas, casi imperceptibles. Gracias a <strong>Einstein</strong>, hoy sabemos que el tiempo es relativo. Y esta idea se ve muy bien ilustrada por una célebre historia.</p>

	<p>Imaginad a un hombre que le dice a su esposa que va a pasear el perro. La esposa se queda en casa. El hombre pasea al perro y el perro brinca y mueve la cola de alegría. Al volver a casa, algo les ha pasado a los tres.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Tras el paseo con el perro, resulta que el hombre ha envejecido menos que la mujer, el perro ha envejecido menos que el hombre&#8230; y la cola del perro ha envejecido menos que el propio perro, pues no dejaba de agitarse. </p>

	<p>Con la velocidad a la que se movía cada cuerpo, la diferencia, por supuesto, no es susceptible de medición. Pero en esencia el tiempo no ha transcurrido de la misma manera para la esposa, el hombre, el perro y su cola.</p>

	<p>Si de verdad queréis notar los efectos relativistas en vuestras carnes, entonces quizá deberíais hacer un viaje más largo por el espacio exterior. Al regresar, para vosotros habrán pasado unos meses y para el resto de la humanidad, años, quizá siglos. Todos vuestros parientes y amigos habrán muerto y vosotros aún gozaréis de una lozanía envidiable. Este hecho se ve forzado al máximo en una célebre novela de ciencia ficción, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/La_guerra_interminable">La guerra interminable</a>, de Joe Haldeman.</p>

	<p>Pero si queréis vivir realmente una eternidad, entonces deberéis coger vuestro cohete espacial y dirigiros a las proximidades de un <strong>agujero negro</strong>, un objeto astral de una densidad inimaginable (toda la masa de la Tierra concentrada en un cubo de un centímetro de lado).</p>

	<p>La masa de un agujero es tan elevada que el espaciotiempo está extremadamente curvado en su cercanía. Si finalmente el agujero nos succionara, la caída sería finita, por supuesto. Pero para un observador situado lo bastante lejos como para que el agujero negro no curve su espacio, la caída, según constata él, dura un tiempo infinito. </p>

	<p>Por fin, pues, el ansiado elixir de la eternidad. Aunque la eternidad de uno corresponda a unos pocos minutos del otro. </p>

	<p>Más información | <a href="http://www.fcaglp.unlp.edu.ar/~ostrov/ext2c.html">Relatividad, espacio y tiempo</a></p>      ]]></description>
      </item>
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