
Oír hablar de dimensiones es recurrente en muchas películas y series de ciencia ficción. Los detalles concretos varían, pero por lo general hay algún tipo de portal que nos permite acceder a una especie de copia del universo.
A veces los protagonistas se encuentran con un lugar totalmente diferente, incluso con leyes físicas diferentes. Otras veces llegan a un lugar prácticamente idéntico, con sólo unas diferencias. Pero lo que más o menos se cumple siempre es que una dimensión es un lugar al que se puede ir.
Además, en los últimos tiempo el sector del ocio también nos bombardea con la palabrita de marras, desde que James Cameron popularizara el entretenimiento en tres dimensiones.

