
En un esfuerzo para construir chips más rápidos cada día, muchos investigadores están trabajando en la posibilidad de construir ordenadores ópticos. En estos ordenadores, la información está codificada en forma de fotones en lugar de electrones, permitiendo que grandes cantidades de datos se procesen simultáneamente.
Pero antes de que podamos pensar en un ordenador óptico, hace falta diseñar una estructura que pueda manipular la luz a nuestro antojo. Actualmente, los ordenadores funcionan a partir de semiconductores que permiten que la electricidad los atraviese o no. De esa forma somos capaces de diseñar puertas lógicas (AND, OR, XOR, etc.) Por analogía, los computadores ópticos deberían emplear semiconductores ópticos que permitan que una amplica gama de longitudes de onda los atraviese o no a voluntad.

Que si un diamante es para toda la vida. Que si Tiffanys. Que si joyas de precios incalculables. Mamarrachadas. Los diamantes más interesantes son los que nadie quiere, los que no quieren las mujeres, ni se venden en Tiffanys ni tienen precios elevados. Los diamantes más interesantes son los impuros.
El descubrimiento de una pequeña estrella de rápida rotación, conocido como púlsar, ha llevado a los astrónomos detectar un lujoso acompañante de diamantes.
En poesía no es difícil encontrar metáforas y comparaciones que ligan el fuego con diferentes piedras preciosas. Por ejemplo, las ascuas de una hoguera recuerdan a rubíes incandescentes. El parpadeo de una llama, a los destellos de los diamantes. El famoso científico Michael Faraday, en sus conferencias celebradas del siglo 
¿Los diamantes son para siempre? Según se mire. Si se mira con un microscopio, la respuesta debe ser que no. Porque un diamante expuesto al sol pierde peso, concretamente átomos de carbono. Los usuarios de joyas, sin embargo, podéis estar tranquilos: la pérdida no es apreciable a simple vista (la tasa de pérdida es muy lenta, incluso con una lámpara UV de mercurio típica en un laboratorio se necesitarían alrededor de 1.000 años para eliminar un microgramo de diamante).
Un accionista de una compañía minera sudafricana que aún no ha sido identificada, ha asegurado a la BBC que han descubierto el diamante más grande del mundo.