Si lo que os interesa, sin embargo, es haceros con una porción del Sol, entonces el asunto se complica. Hope no es el único propietario en este caso. Un tal Virgiliu Pop, investigador de la Universidad de Glasgow, también tiene bajo registro el astro rey. Su acción, tal y como señala en su blog, no era otra que dejar en evidencia lo ridículas que eran las aspiraciones soberanistas de Hope.
Al parecer, Pop envió una factura a Hope en la que le reclamaba 30 millones de dólares por usar su energía. Hope, sin perder la ironía que envuelve a todo su proyecto intergaláctico, le respondió con un escueto: “Hemos decidido no hacerla servir, por favor, apáguela”.

A raíz de la difusión de Internet, en el año 2000, las ventas selenitas de Hope crecieron exponencialmente hasta alcanzar las cifras insólitas que hoy podemos leer; incluso algún incauto se hizo con unas parcelas de Mercurio, Venus y Marte.
Dennis M. Hope vende parcelas fueras de la Tierra a 19,99 dólares el acre, más la tasa extraterrestre correspondiente: 1,51 dólares. Y es que Hope es el dueño de la Luna y los 8 planetas del Sistema Solar desde 1980.