Uno de los aspectos más interesantes de grafeno es la estrecha relación entre sus propiedades estructurales y electrónicas. La interacción de ambas ha sido descrita con éxito por el modelo de curvatura y deformaciones elásticas de campos de ficticios.
Estos campos se han convertido en una realidad experimental después de la observación de los niveles de Landau que se pueden formar en el grafeno debido a la tensión.
Una investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha diseñado un experimento que permite medir el efecto que las deformaciones presentes en una estructura de grafeno provocan sobre los electrones que discurren por él.
Las irregularidades en este material generan un efecto similar al que provoca un campo magnético.





